El documento analiza las políticas públicas y la institucionalidad del agua potable y saneamiento en 22 países de América Latina y el Caribe, destacando los desafíos en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la necesidad de reformas sectoriales. Se enfatiza la importancia de la sostenibilidad, la universalidad del acceso, y la interdependencia del sector con otros ámbitos como la energía y la seguridad alimentaria. Adicionalmente, se mencionan ejemplos de buenas prácticas en inversión y gobernanza que podrían mejorar la situación actual en la región.