El documento analiza la investigación pionera de Mónica Laura Arra sobre la identidad de Jack el Destripador, proponiendo al inspector Frederick George Abberline como un posible sospechoso. También se menciona el caso de James Thomas Sadler, un marinero acusado del asesinato de Frances Coles, quien fue finalmente liberado. Además, se aborda la anécdota del vendedor de uvas, Matthew Packer, que vincula a un individuo sospechoso con el contexto de los crímenes de 1888.