El fútbol sala se juega en una cancha rectangular de 40m x 20m entre dos equipos de máximo 12 jugadores. Cada equipo intenta anotar goles introduciendo el balón en la portería contraria mediante toques con cualquier parte del cuerpo excepto manos y brazos. Los partidos constan de 2 tiempos de 20 minutos con un descanso de 10 minutos.