Este deporte se inventó en 1895 y consiste en que dos equipos de seis jugadores se enfrentan a través de una red para enviar el balón al campo contrario. Los partidos se juegan al mejor de cinco sets, donde cada set se gana al llegar a 25 puntos con una ventaja mínima de dos. Cada equipo tiene tres toques para devolver el balón y no puede pasar la línea central ni tocar la red.