Quito fue fundada por los Quitus y Caras en tiempos prehispánicos, y se convirtió en la capital de Ecuador tras la conquista española. Ubicada a 2,800 metros sobre el nivel del mar en las faldas del volcán Pichincha, Quito alberga los principales organismos gubernamentales, culturales y financieros del país, y es reconocida por su bien conservado centro histórico declarado patrimonio de la humanidad.