Éxodo 19:6 Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente
santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.
En Levítico describió especialmente lo que esperaba de Su
pueblo para que pudieran ser gente santa.
Levitico 11:44-45 Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros
por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo;
así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal
que se arrastre sobre la tierra. 45 Porque yo soy Jehová, que
os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios:
seréis, pues, santos, porque yo soy santo.
… como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes
teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os
llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra
manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy
santo (1ª P 1.14–16).
Ese hecho se refuerza en 1ª Pedro 2, donde el apóstol les dijo a
los cristianos que «como piedras vivas» estaban siendo
«edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para
ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de
Jesucristo» (1ª P 2.5).
Pedro describió a los cristianos como «linaje escogido, real
sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios», que han
sido llamados «de las tinieblas a su luz admirable» (1ª P 2.9).
De acuerdo con este
pasaje, la iglesia ocupa
hoy la misma posición
que Israel tenía en los
tiempos del Antiguo
Testamento
La palabra «santo» en el Antiguo Testamento traduce la
palabra hebrea (qadosh), que quiere decir:
«separado», «apartado» o «sagrado».
En un sentido, la palabra describe un objeto o un lugar o un
día para ser “santo” con el significado de “dedicado” o
“consagrado” para un propósito particular».
1) El Señor Dios de Israel es santo; Su nombre es santo y no se le debe profanar
(Lv 11.44, 45; 20.3; 21.8; 22.32). Él se «[santificará]» (10.3).
2) Debido a que Dios es santo, el pueblo había de ser santo (11.44, 45; 19.2;
20.26).
3) El tabernáculo era santo, incluyendo el atrio alrededor de la tienda. La
habitación exterior era conocida como el «santuario», y la interna era llamada
«el lugar santísimo» (vea 16.2).
4) Los sacerdotes eran santos, y las vestiduras que llevaban eran santas (8.9;
16.4; 21.6).
5) Los sacrificios eran santos (14.13).
6) Las fiestas que Israel observó eran santas (23.2).
7) Lo que fue dado o dedicado al Señor era santo (19.24; 27.9).
Deuteronomio 7:6 Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu
Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo
especial,más que todos los pueblos que están sobre la tierra.
Dios les mandó a los israelitas: «Guardad, pues, mi ordenanza,
no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes
de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro
Dios» (Lv 18.30; vea 20.23).
Deuteronomio 18.9 dice: «Cuando entres a la tierra que Jehová
tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de
aquellas naciones».
Se esperaba que los israelitas se mantuvieran separados para
los propósitos de Dios. La idea de la santidad quiere decir ser
consagrado a la misión de Dios.
se refieren no sólo a ofrendas y fiestas religiosas, sino también
a muchos otros aspectos de la vida del pueblo.
Levítico y en Éxodo, Números, y Deuteronomio no era sólo una
ley que regía la práctica de las observancias religiosas.
Más bien, era una ley que tenía que ver con toda la vida
Ser santo hoy quiere decir mucho de lo mismo que quería decir
en los días de Israel.
La palabra para «santo» en el Nuevo Testamento griego (
hagios) quiere decir lo mismo que la palabra hebrea qadosh en
el Antiguo Testamento.
El Nuevo Testamento enseña que cuando nos hicimos cristianos
fuimos redimidos y transferidos del mundo al reino de Cristo
(Col 1.13, 14).
Santiago 1.27 nos dice que nos mantengamos «sin mancha del
mundo».
Pablo dijo que no nos «conformemos a este mundo», sino que
nos «transformemos» (Ro 12.2).
Juan nos mandó, diciendo: «No améis al mundo» (1ª Jn 2.15).
Algunas personas razonan, «No hay daño en participar en el
comportamiento ordinario de personas mundanas, siempre y cuando
no cometamos ningún delito ni le hagamos daño a nadie más
El Nuevo Testamento enseña lo contrario.
En lugar de animarnos a imitar a otros para llevarnos bien con
ellos, nos enseña a ser diferentes:
«No os unáis en yugo desigual con los incrédulos […] Salid de en
medio de ellos, y apartaos, dice el Señor» (2ª Co 6.14–17);
«No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas
costumbres» (1ª Co 15.33).
Jesús lo expresó claramente cuando dijo: «… cualquiera de
vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi
discípulo» (Lc 14.33).
Él enseñó: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí
mismo, y tome su cruz, y sígame» (Mt 16.24).
Pablo les enseñó a los cristianos a consagrarse a Dios cuando
escribió: «… presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre
los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de
justicia» (Ro 6.13).
Ser cristiano implica reunirse con los santos para adorar cada
domingo, participar de la Cena del Señor, cantar himnos, orar,
leer y estudiar la Biblia y dar de nuestro dinero al Señor; sin
embargo, implica mucho más.
Nuestro cristianismo tiene que afectar todo lo que hacemos.
¿Qué quiere decir ser santos hoy? Además de abstenernos del
pecado, quiere decir darnos completamente al Señor.
los macedonios como ejemplo de tal consagración, diciendo que
ellos «se dieron primeramente al Señor» (2ª Co 8.5).
¡Contiene todas esas leyes acerca de ofrendas, inmundicias y
fiestas judías! Nosotros no estamos obligados a esas leyes, así
que ¿por qué deberíamos estar interesados en ellas?
aprendemos lo que significó para Israel ser «gente santa»
"gente santa"

"gente santa"

  • 1.
    Éxodo 19:6 Yvosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.
  • 4.
    En Levítico describióespecialmente lo que esperaba de Su pueblo para que pudieran ser gente santa. Levitico 11:44-45 Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo; así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal que se arrastre sobre la tierra. 45 Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy santo.
  • 5.
    … como hijosobedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo (1ª P 1.14–16).
  • 6.
    Ese hecho serefuerza en 1ª Pedro 2, donde el apóstol les dijo a los cristianos que «como piedras vivas» estaban siendo «edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo» (1ª P 2.5). Pedro describió a los cristianos como «linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios», que han sido llamados «de las tinieblas a su luz admirable» (1ª P 2.9).
  • 7.
    De acuerdo coneste pasaje, la iglesia ocupa hoy la misma posición que Israel tenía en los tiempos del Antiguo Testamento
  • 8.
    La palabra «santo»en el Antiguo Testamento traduce la palabra hebrea (qadosh), que quiere decir: «separado», «apartado» o «sagrado». En un sentido, la palabra describe un objeto o un lugar o un día para ser “santo” con el significado de “dedicado” o “consagrado” para un propósito particular».
  • 9.
    1) El SeñorDios de Israel es santo; Su nombre es santo y no se le debe profanar (Lv 11.44, 45; 20.3; 21.8; 22.32). Él se «[santificará]» (10.3). 2) Debido a que Dios es santo, el pueblo había de ser santo (11.44, 45; 19.2; 20.26). 3) El tabernáculo era santo, incluyendo el atrio alrededor de la tienda. La habitación exterior era conocida como el «santuario», y la interna era llamada «el lugar santísimo» (vea 16.2). 4) Los sacerdotes eran santos, y las vestiduras que llevaban eran santas (8.9; 16.4; 21.6). 5) Los sacrificios eran santos (14.13). 6) Las fiestas que Israel observó eran santas (23.2). 7) Lo que fue dado o dedicado al Señor era santo (19.24; 27.9).
  • 10.
    Deuteronomio 7:6 Porquetú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial,más que todos los pueblos que están sobre la tierra.
  • 11.
    Dios les mandóa los israelitas: «Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios» (Lv 18.30; vea 20.23). Deuteronomio 18.9 dice: «Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones».
  • 12.
    Se esperaba quelos israelitas se mantuvieran separados para los propósitos de Dios. La idea de la santidad quiere decir ser consagrado a la misión de Dios. se refieren no sólo a ofrendas y fiestas religiosas, sino también a muchos otros aspectos de la vida del pueblo. Levítico y en Éxodo, Números, y Deuteronomio no era sólo una ley que regía la práctica de las observancias religiosas. Más bien, era una ley que tenía que ver con toda la vida
  • 13.
    Ser santo hoyquiere decir mucho de lo mismo que quería decir en los días de Israel. La palabra para «santo» en el Nuevo Testamento griego ( hagios) quiere decir lo mismo que la palabra hebrea qadosh en el Antiguo Testamento.
  • 14.
    El Nuevo Testamentoenseña que cuando nos hicimos cristianos fuimos redimidos y transferidos del mundo al reino de Cristo (Col 1.13, 14). Santiago 1.27 nos dice que nos mantengamos «sin mancha del mundo». Pablo dijo que no nos «conformemos a este mundo», sino que nos «transformemos» (Ro 12.2). Juan nos mandó, diciendo: «No améis al mundo» (1ª Jn 2.15). Algunas personas razonan, «No hay daño en participar en el comportamiento ordinario de personas mundanas, siempre y cuando no cometamos ningún delito ni le hagamos daño a nadie más
  • 15.
    El Nuevo Testamentoenseña lo contrario. En lugar de animarnos a imitar a otros para llevarnos bien con ellos, nos enseña a ser diferentes: «No os unáis en yugo desigual con los incrédulos […] Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor» (2ª Co 6.14–17); «No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres» (1ª Co 15.33).
  • 16.
    Jesús lo expresóclaramente cuando dijo: «… cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo» (Lc 14.33). Él enseñó: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame» (Mt 16.24). Pablo les enseñó a los cristianos a consagrarse a Dios cuando escribió: «… presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia» (Ro 6.13).
  • 17.
    Ser cristiano implicareunirse con los santos para adorar cada domingo, participar de la Cena del Señor, cantar himnos, orar, leer y estudiar la Biblia y dar de nuestro dinero al Señor; sin embargo, implica mucho más. Nuestro cristianismo tiene que afectar todo lo que hacemos. ¿Qué quiere decir ser santos hoy? Además de abstenernos del pecado, quiere decir darnos completamente al Señor. los macedonios como ejemplo de tal consagración, diciendo que ellos «se dieron primeramente al Señor» (2ª Co 8.5).
  • 19.
    ¡Contiene todas esasleyes acerca de ofrendas, inmundicias y fiestas judías! Nosotros no estamos obligados a esas leyes, así que ¿por qué deberíamos estar interesados en ellas? aprendemos lo que significó para Israel ser «gente santa»