El documento discute la santificación de la congregación de Dios. Explica que para ser santo, uno debe estar separado de lo impuro. Solo aquellos regenerados por Dios pertenecen a Su congregación. La congregación debe mantenerse limpia excluyendo a los impíos. La santificación tiene tres aspectos: posicional por la redención, progresiva a través de la obediencia, y final cuando veamos a Dios.