La Tierra se mueve de dos formas principales: la rotación y la traslación. La rotación de la Tierra sobre su eje causa el día y la noche, mientras que la traslación de la Tierra alrededor del Sol causa los cambios estacionales y el año solar de 365 días. Estos movimientos son fundamentales para la vida en la Tierra y determinan nuestros horarios y ciclos biológicos.