La Agencia Española de Protección de Datos abrió un procedimiento sancionador contra Google por su política de privacidad tras encontrar indicios de infracciones a la ley española de protección de datos, incluyendo falta de información a usuarios, tratamiento desproporcionado de datos, y conservación de datos por tiempo indeterminado. Se acusa a Google de cinco infracciones graves y una leve.