Este poema es una advertencia sobre los peligros de la negligencia ambiental y el consumismo excesivo. Usa la metáfora de un gorrión en un árbol para instar al lector a contemplar la naturaleza y los daños que se le han causado, y a adoptar un estilo de vida más sostenible antes de que sea demasiado tarde y la naturaleza cobre venganza a través de desastres como inundaciones e incendios.