Chichen Itzá fue un importante centro ceremonial maya durante el período posclásico en la península de Yucatán. El sitio arqueológico muestra influencias de las culturas tolteca y puuc, y contiene monumentales edificios como El Castillo, cuya fachada crea la ilusión de una serpiente descendiendo durante los equinoccios. Chichen Itzá fue inscrita como Patrimonio de la Humanidad en 1988 y reconocida como una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo en 2007.