UNA AVENTURA DE VERANO 
El verano pasado mis amigos y yo fuimos de paseo par la 
montaña y vimos una cueva escondida entre unas hierbas. No 
sabíamos si entrar, teníamos un poco de miedo pero al fin 
entramos. La cueva era muy oscura, las paredes estaban 
pintadas con unos dibujos muy extraños, la cueva era un 
horror. Dentro había un hombre muy raro porque se daba 
golpes contra las paredes, iba muy sucio y l levaba una barba 
muy larga. De pronto a mis amigos y a mí , nos entró pánico en 
el cuerpo, nos pusimos a temblar y aún no había pasado lo 
más terrible. 
Aquel hombre tan extraño nos di jo que en la cueva había un 
asesino. Nosotros no nos creímos lo del asesino pero mis 
amigos y yo estábamos sobrecogidos. Oíamos unos ruidos 
muy raros, teníamos aún más terror y… ¡Vimos al asesino con 
un cuchi l lo en la mano! Aquel hombre nos recordaba a alguien 
pero no sabíamos a quién, escapamos de él , al final lo 
supimos, el asesino nos recordó al hombre de la cueva. Nos 
seguía persiguiendo, yo l lamé a la policía para que vinieran al 
bosque a detener al asesino. La pol icía vino al cabo de unos 
minutos, pero para nosotros fueron eternos. De pronto vimos 
unas luces de color azul y oímos una sirena, por fin habían 
l legado. Detuvieron al asesino y nos fel icitaron por lo val ientes 
que habíamos sido. Al final continuamos nuestra excursión por 
el bosque. 
GTA 6èC 
Escola El Carme Vedruna Manl leu

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    UNA AVENTURA DEVERANO El verano pasado mis amigos y yo fuimos de paseo par la montaña y vimos una cueva escondida entre unas hierbas. No sabíamos si entrar, teníamos un poco de miedo pero al fin entramos. La cueva era muy oscura, las paredes estaban pintadas con unos dibujos muy extraños, la cueva era un horror. Dentro había un hombre muy raro porque se daba golpes contra las paredes, iba muy sucio y l levaba una barba muy larga. De pronto a mis amigos y a mí , nos entró pánico en el cuerpo, nos pusimos a temblar y aún no había pasado lo más terrible. Aquel hombre tan extraño nos di jo que en la cueva había un asesino. Nosotros no nos creímos lo del asesino pero mis amigos y yo estábamos sobrecogidos. Oíamos unos ruidos muy raros, teníamos aún más terror y… ¡Vimos al asesino con un cuchi l lo en la mano! Aquel hombre nos recordaba a alguien pero no sabíamos a quién, escapamos de él , al final lo supimos, el asesino nos recordó al hombre de la cueva. Nos seguía persiguiendo, yo l lamé a la policía para que vinieran al bosque a detener al asesino. La pol icía vino al cabo de unos minutos, pero para nosotros fueron eternos. De pronto vimos unas luces de color azul y oímos una sirena, por fin habían l legado. Detuvieron al asesino y nos fel icitaron por lo val ientes que habíamos sido. Al final continuamos nuestra excursión por el bosque. GTA 6èC Escola El Carme Vedruna Manl leu