Las bases de datos son sistemas diseñados para gestionar grandes cantidades de información y asegurar su fiabilidad, permitiendo compartir datos entre usuarios de forma controlada. Se clasifican en jerárquicas, multidimensionales, relacionales, estáticas y dinámicas, cada una con características específicas. Los sistemas de gestión de bases de datos ofrecen ventajas como la reducción de redundancia, mayor seguridad y eficiencia, aunque también presentan inconvenientes como problemas de inconsistencia y dificultad de acceso.