Halloween tiene su origen en la festividad celta de Samhain, que marcaba el fin del verano. Los celtas creían que en esta fecha los espíritus podían cruzar entre el mundo de los vivos y los muertos. Actualmente se celebra principalmente en Reino Unido, Irlanda, Canadá, Estados Unidos y partes de Latinoamérica y Asia, aunque con diferentes tradiciones como pedir dulces, encender hogueras o rendir homenaje a los difuntos.