El proceso de democratización de la sociedad chilena durante el siglo XX se caracterizó por tres elementos clave: 1) Cambios en el ámbito económico como la industrialización y el aumento del gasto social que permitieron la inclusión de nuevos sectores; 2) Cambios en el ámbito social como el mayor acceso a educación y la concentración urbana; y 3) Cambios en el ámbito político como la constitución de 1925 que promovió la democratización progresiva y el protagonismo de nuevos partidos políticos.