El Dr. James Bossard revela que las familias tienen patrones de conversación negativos, marcados por críticas constantes, lo que afecta el comportamiento y la aceptación social de los niños. Estas interacciones hostiles conducen a conflictos familiares y dificultan las relaciones interpersonales en los hijos. La guía espiritual basada en las enseñanzas de Jesús sugiere que las palabras reflejan el estado del corazón, y transformar el interior es clave para mejorar la comunicación.