Este documento habla sobre la familia de Dios. Citando varios pasajes bíblicos, explica que a través de la fe en Cristo Jesús y el bautismo, todos somos hijos de Dios y formamos parte de su familia, sin importar raza, estatus social o género. Al unirnos a Cristo, compartimos las promesas hechas a Abraham y formamos un solo cuerpo, el cual es la familia de Dios.