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Novenario de Caacupé - 2014 
Consagrados al servicio del Reino de Dios 
PRIMER DÍA: viernes 28 de noviembre de 2014. 
(Peregrinación de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional) 
Tema: La familia: lugar privilegiado de la llamada de Dios 
Ogapy ojeroviávape oñehendu porãve Ñandejára ñehenói. 
Testigo del día: San Juan del Castillo, SJ. 
Nació en Belmonte, España, en 1596. A los 17 años ingresó a la Compañía de Jesús. Llegó a 
América en 1617. Al terminar la filosofía en Córdoba, en 1619 fue a Concepción, de Chile, 
como profesor de gramática. Volvió a Córdoba donde fue ordenado sacerdote en 1625 y 
enviado a la Reducción guaraní de San Nicolás. El 15 de agosto de 1628, con Roque 
González y Alonso Rodríguez, fundan la Reducción de Nuestra Señora de la Asunción, donde 
queda Juan del Castillo. Sus compañeros avanzaron a fundar otra reducción en el Caaró. El 17 
de noviembre, dos días después del martirio de Roque y Alonso, fue atacado por los mismos 
asesinos, sufrió castigos muy duros y fue sometido a crueles torturas, clavado a un tronco 
entregó su vida mientras rezaba y hablaba en guaraní con sus agresores. Fue canonizado en 
Ñu Guasu, junto a sus compañeros Roque González de Santa Cruz y Alonso Rodríguez, 
durante la visita de San Juan Pablo II al Paraguay en 1988. San Juan del Castillo, mártir de 
Cristo es testigo de la fe. 
Lecturas: Ef 4, 1-7.11-13 (propias de la fiesta de los santos mártires) 
Sal 22, 1-6 
Mc 16, 15-20 
Valor del reino: vocación 
Ideas centrales de las lecturas: 
Ef – una misma esperanza, a la que ustedes han sido llamados, de acuerdo con la vocación 
recibida… pero cada uno ha recibido su propio don… 
Sal – el Señor es mi pastor 
Ev. – Vayan por todo el mundo… 
En el marco de la Misión Permanente, la CEP priorizó por tres años la evangelización a y 
desde las familias, que hemos clausurado recientemente. Dentro de este proceso se ha 
fortalecido la conciencia de invertir más recursos hacia las familias, porque estamos 
convencidos que teniendo familias sanas integralmente, también llegaremos a tener una 
sociedad más sana. Aunque nuestro tema del año sea la vida consagrada, nosotros sabemos 
que surgen desde las familias las vocaciones. Dios llama a una persona a seguirlo desde una 
familia concreta. 
Aparecida 
6.4.1 La Familia, primera escuela de la fe 
302. La familia, “patrimonio de la humanidad”, constituye uno de los tesoros más valiosos de 
los pueblos latinoamericanos. Ella ha sido y es espacio y escuela de comunión, fuente de
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valores humanos y cívicos, hogar en el que la vida humana nace y se acoge generosa y 
responsablemente. Para que la familia sea “escuela de la fe” y pueda ayudar a los padres a ser 
los primeros catequistas de sus hijos, la pastoral familiar debe ofrecer espacios formativos, 
materiales catequéticos, momentos celebrativos, que le permitan cumplir su misión educativa. 
La familia está llamada a introducir a los hijos en el camino de la iniciación cristiana. La 
familia, pequeña Iglesia, debe ser junto con la Parroquia el primer lugar para la iniciación 
cristiana de los niños. Ella ofrece a los hijos un sentido cristiano de existencia y los acompaña 
en la elaboración de su proyecto de vida, como discípulos misioneros. 
303. Es además un deber de los padres, especialmente a través de su ejemplo de vida, la 
educación de los hijos para el amor como don de sí mismos y la ayuda que ellos le presten 
para descubrir su vocación de servicio, sea en la vida laical como en la consagrada. De este 
modo, la formación de los hijos como discípulos de Jesucristo, se opera en las experiencias de 
la vida diaria en la familia misma. Los hijos tienen el derecho de poder contar con el padre y 
la madre para que cuiden de ellos y los acompañen hacia la plenitud de vida. La “catequesis 
familiar”, implementada de diversas maneras, se ha revelado como una ayuda exitosa a la 
unidad de las familias, ofreciendo además, una posibilidad eficiente de formar a los padres de 
familia, los jóvenes y los niños, para que sean testigos firmes de la fe en sus respectivas 
comunidades. 
Evangelii Gaudium 
66. La familia atraviesa una crisis cultural profunda, como todas las comunidades y vínculos 
sociales. En el caso de la familia, la fragilidad de los vínculos se vuelve especialmente grave 
porque se trata de la célula básica de la sociedad, el lugar donde se aprende a convivir en la 
diferencia y a pertenecer a otros y donde los padres transmiten la fe a sus hijos. El matrimonio 
tiende a ser visto como una mera forma de gratificación afectiva que puede constituirse de 
cualquier manera y modificarse de acuerdo con la sensibilidad de cada uno. Pero el aporte 
indispensable del matrimonio a la sociedad supera el nivel de la emotividad y el de las 
necesidades circunstanciales de la pareja. 
67. El individualismo posmoderno y globalizado favorece un estilo de vida que debilita el 
desarrollo y la estabilidad de los vínculos entre las personas, y que desnaturaliza los vínculos 
familiares. La acción pastoral debe mostrar mejor todavía que la relación con nuestro Padre 
exige y alienta una comunión que sane, promueva y afiance los vínculos interpersonales. 
Mientras en el mundo, especialmente en algunos países, reaparecen diversas formas de 
guerras y enfrentamientos, los cristianos insistimos en nuestra propuesta de reconocer al otro, 
de sanar las heridas, de construir puentes, de estrechar lazos y de ayudarnos «mutuamente a 
llevar las cargas» (Ga 6,2). 
De la Carta Circular Alegraos a los Consagrados: 
Papa Francisco nos llama a detenernos en el fotograma inicial – « La alegría del momento en 
que Jesús me ha mirado »8 – y a evocar significados y exigencias relacionados con nuestra 
vocación: «Es la respuesta a una llamada y a una llamada de amor ».9 Estar con Cristo supone 
compartir su vida y sus opciones; requiere la obediencia de fe, la bienaventuranza de los 
pobres, la radicalidad del amor. 
Hablan los obispos del Paraguay: “Por su importancia para la sociedad y la Iglesia, 
consideramos la familia como modelo y programa. Es verdadero modelo, pues transmite y 
cuida la vida; es escuela de aprendizaje de virtudes educando en el amor, respeto, diálogo y
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libertad; es lugar de humanización y de espiritualidad cristiana, a ejemplo de la Sagrada 
Familia de Nazareth. En la familia brilla la imagen de la Santísima Trinidad, comunión y 
misión de personas. Ella es el núcleo de la sociedad y de la Iglesia, porque es propulsora del 
crecimiento integral de la persona humana, mediante la educación en valores humanos y 
cristianos, el cuidado de la salud y de la convivencia social; cada vez más defiende la 
naturaleza y el medio ambiente; promueve la economía solidaria, y capacita, desde la fe 
cristiana, para una cultura abierta a la vida y defensora de los Derechos Humanos”. (Mensaje 
de los Obispos del Paraguay, “La Familia, esperanza de renovación de la Iglesia y de la 
sociedad, noviembre 2013) 
María 
Dios escoge el camino de la encarnación y a través de la familia, como modo de entrar en la 
humanidad y en la historia. Podemos notar que María nació, creció y maduró en una familia, 
con sus padres, Joaquín y Ana. Y en ese contexto familiar, siendo una jovencita, Dios la llama 
a ser partícipe de la obra de amor. Luego ella, con José, en un acto de extremo amor generoso, 
reciben a Jesús, por obra del Espíritu Santo, y hacen una vida de familia. Ahí Jesús crece y 
recibe todo el cariño, la ternura de su mamá, y la firmeza y seguridad de su papá.
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SEGUNDO DÍA: sábado 29 de noviembre de 2014 
(Peregrinación nacional de la Juventud) 
Tema: La juventud es desafiada a un seguimiento radical de Cristo 
Mitãkuimba’e ha mitãkuña oñehenói ojepoi paite haguã Cristo rapykuéri. 
Testigo del día: Fray Juan Bernardo, OFM. 
Nació en la región del Guairá de la Provincia Gigante de las Indias del Paraguay en el año 
1570. Se consagró como Hermano Franciscano según el ejemplo de San Francisco. Trabajó 
con Fray Luis de Bolaños en la fundación de Yaguarón e Itá, y colaboró en la traducción del 
catecismo al guaraní. En 1594 Bolaños le pidió que vaya a auxiliar a un dominico que corría 
peligro en manos de los nativos paranáes, ya que él manejaba bien la lengua nativa. Fray Juan 
Bernardo fue rápidamente, pero cuando llegó cerca de Caazapá, descubrió que los nativos ya 
habían matado al dominico. Fray Juan fue preso, le sacaron el hábito, lo azotaron y lo 
colgaron de un árbol, como él, aun ahorcado, continuaba hablándoles, le extrajeron el corazón 
y lo arrojaron a una hoguera. Esto fue el 2 de junio de 1594, cuando él tenía tan solo 24 años. 
Por ser el primer paraguayo mártir, el primero que derramó su sangre por Cristo en estas 
tierras, Fray Juan Bernardo, joven religioso, es testigo de la fe. 
Lecturas: 
Mañana: Ap 21, 2; 22, 1-7 Tarde: Is 63, 16b-17. 19b; 64, 2-7 
Sal 94, 1-7 Sal 79, 2ac.3b. 15-16.18-19 
Lc 21, 34-36 1Cor 1, 3-9 
Mc 13, 33-37 
Valor del reino: seguimiento 
Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 
Mañana: 
Lec.- sus siervos le prestarán servicios 
Ev. - estén siempre despiertos, no se dejen perder en los vicios… 
Tarde: inicio del Adviento 
1ª lect - El Señor sale al encuentro… somos arcilla y tu el alfarero… 
2ª lect – Dios os llamó a participar en la vida de su Hijo, Jesucristo 
Ev. – que el Señor no los encuentre dormidos 
En este día queremos presentar no sólo la imagen negativa, que muchas veces no tan 
acertadamente, se tiene de los jóvenes. La etapa de la juventud es una etapa de sueños, y de 
profundo discernimiento para tomar las grandes decisiones. En la medida en que se le 
proponga al joven un estilo de vida coherente, comprometido por un mundo mejor, de fe 
convencida y ardorosa, se siente seducido y está dispuesto a tomar una decisión para toda la 
vida. Si bien dentro de nuestra sociedad se promueve más bien una cultura light, que lleva 
consigo una experiencia de falta de compromisos definitivos, somos conscientes de que si se 
le presenta al joven una vida radical de seguimiento, propiciando encuentros con el Señor 
vivo, responderá con generosidad al llamado de Dios.
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Aparecida 
443. Los jóvenes y adolescentes constituyen la gran mayoría de la población de América 
Latina y de El Caribe. Representan un enorme potencial para el presente y futuro de la Iglesia 
y de nuestros pueblos, como discípulos y misioneros del Señor Jesús. Los jóvenes son 
sensibles a descubrir su vocación a ser amigos y discípulos de Cristo. Están llamados a ser 
“centinelas del mañana”, comprometiéndose en la renovación del mundo a la luz del Plan de 
Dios. No temen el sacrificio ni la entrega de la propia vida, pero sí una vida sin sentido. Por 
su generosidad, están llamados a servir a sus hermanos, especialmente a los más necesitados 
con todo su tiempo y vida. Tienen capacidad para oponerse a las falsas ilusiones de felicidad 
y a los paraísos engañosos de la droga, el placer, el alcohol y todas las formas de violencia. 
En su búsqueda del sentido de la vida, son capaces y sensibles para descubrir el llamado 
particular que el Señor Jesús les hace. Como discípulos misioneros, las nuevas generaciones 
están llamadas a transmitir a sus hermanos jóvenes sin distinción alguna, la corriente de vida 
que viene de Cristo, y a compartirla en comunidad construyendo la Iglesia y la sociedad. 
444. Por otro lado, constatamos con preocupación que innumerables jóvenes de nuestro 
continente atraviesan por situaciones que les afectan significativamente: las secuelas de la 
pobreza, que limitan el crecimiento armónico de sus vidas y generan exclusión; la 
socialización, cuya transmisión de valores ya no se produce primariamente en las 
instituciones tradicionales, sino en nuevos ambientes no exentos de una fuerte carga de 
alienación; su permeabilidad a las formas nuevas de expresiones culturales, producto de la 
globalización, lo cual afecta su propia identidad personal y social. Son presa fácil de las 
nuevas propuestas religiosas y pseudo religiosas. La crisis, por la que atraviesa la familia hoy 
en día, les produce profundas carencias afectivas y conflictos emocionales. 
445. Están muy afectados por una educación de baja calidad, que los deja por debajo de los 
niveles necesarios de competitividad, sumado a los enfoques antropológicos reduccionistas, 
que limitan sus horizontes de vida y dificultan la toma de decisiones duraderas. Se ve 
ausencia de jóvenes en lo político debido a la desconfianza que generan las situaciones de 
corrupción, el desprestigio de los políticos y la búsqueda de intereses personales frente al 
bien común. Se constata con preocupación suicidios de jóvenes. Otros no tienen 
posibilidades de estudiar o trabajar, y muchos dejan sus países por no encontrar en ellos un 
futuro, dando así al fenómeno de la movilidad humana y la migración un rostro juvenil. 
Preocupa también el uso indiscriminado y abusivo que muchos jóvenes hacen de la 
comunicación virtual. 
Evangelii Gaudium 
105. La pastoral juvenil, tal como estábamos acostumbrados a desarrollarla, ha sufrido el 
embate de los cambios sociales. Los jóvenes, en las estructuras habituales, no suelen 
encontrar respuestas a sus inquietudes, necesidades, problemáticas y heridas. A los adultos 
nos cuesta escucharlos con paciencia, comprender sus inquietudes o sus reclamos, y aprender 
a hablarles en el lenguaje que ellos comprenden. Por esa misma razón, las propuestas 
educativas no producen los frutos esperados. La proliferación y crecimiento de asociaciones y 
movimientos predominantemente juveniles pueden interpretarse como una acción del Espíritu 
que abre caminos nuevos acordes a sus expectativas y búsquedas de espiritualidad profunda y 
de un sentido de pertenencia más concreto.
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106. Aunque no siempre es fácil abordar a los jóvenes, se creció en dos aspectos: la 
conciencia de que toda la comunidad los evangeliza y educa, y la urgencia de que ellos tengan 
un protagonismo mayor. Cabe reconocer que, en el contexto actual de crisis del compromiso y 
de los lazos comunitarios, son muchos los jóvenes que se solidarizan ante los males del 
mundo y se embarcan en diversas formas de militancia y voluntariado. Algunos participan en 
la vida de la Iglesia, integran grupos de servicio y diversas iniciativas misioneras en sus 
propias diócesis o en otros lugares. ¡Qué bueno es que los jóvenes sean «callejeros de la fe», 
felices de llevar a Jesucristo a cada esquina, a cada plaza, a cada rincón de la tierra! 
Alegraos: 
Papa Francisco exhorta a la inquietud de la búsqueda, como fue para Agustín de Hipona: una 
«inquietud del corazón lo que le lleva al encuentro personal con Cristo, le lleva a comprender 
que ese Dios que buscaba lejos de sí es el Dios cercano a cada ser humano, el Dios cercano a 
nuestro corazón, más íntimo a nosotros que nosotros mismos ». Es una búsqueda continua: « 
Agustín no se detiene, no se arrellana, no se cierra en sí mismo como quien ya ha llegado, 
sino que continúa el camino. La inquietud de la búsqueda de la verdad, de la búsqueda de 
Dios, se convierte en la inquietud de conocerle cada vez más y de salir de sí mismo para darlo 
a conocer a los demás. Es justamente la inquietud del amor ». 
Y también la alegría se difunde. No tengáis miedo de mostrar la alegría de haber respondido a 
la llamada del Señor, a su elección de amor, y de testimoniar su Evangelio en el servicio a la 
Iglesia. Y la alegría, la verdad, es contagiosa; contagia... hace ir adelante ». Mira en lo 
profundo de tu corazón, mira en lo íntimo de ti mismo, y pregúntate: ¿tienes un corazón que 
desea algo grande o un corazón adormecido por las cosas? ¿Tu corazón ha conservado la 
inquietud de la búsqueda o lo has dejado sofocar por las cosas, que acaban por atrofiarlo? 
Dios te espera, te busca: ¿qué respondes? ¿Te has dado cuenta de esta situación de tu alma? 
¿O duermes? ¿Crees que Dios te espera o para ti esta verdad son solamente “palabras”? 
Hablan los obispos del Paraguay: “Nos comprometemos a privilegiar la atención a los 
jóvenes, mediante una pastoral de juventud, creativa y renovada, que responda a las nuevas 
situaciones culturales en que ellos viven.” 
“Jóvenes del Paraguay, como Pastores les decimos: ¡Jesús les espera! Más aún, ¡les está 
llamando!... Cristo les llama a la santidad de vida. Les invita a ser valientes, a no tener miedo 
para comprometerse al servicio de los demás. Les invita a ser coherentes en la vida diaria, 
cualquiera sea el lugar, la ocupación, los problemas y las aspiraciones que tengan… El Señor 
les llama a ser discípulos y misioneros; a ser testigos de su amor con su trabajo generoso, 
como ciudadanos responsables, para superar las situaciones de pobreza, corrupción, 
impunidad e injusticias que oprimen a nuestro pueblo.” (Carta Pastoral, “A los y las jóvenes 
del Paraguay”, 10 de noviembre de 2006). 
María 
En el documento de Puebla 1184 nos habla de que la Virgen María es la mayor creyente y fiel 
que educa al joven para ser parte de la Iglesia. Por eso, la Iglesia a través de la pastoral de 
juventud, buscará acompañar a los jóvenes a que profundicen su espiritualidad en Jesús, 
animados por la Virgen María para amar a los hermanos, principalmente a los que necesitan. 
Es hermoso ver a tantos jóvenes también que van amando a Dios y a su Iglesia a través de la 
Virgen María, rezando el rosario, escuchando con agrado los mensajes dados por la Virgen en
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diversas apariciones, que normalmente invitan a ser obedientes a Dios, remontándonos a las 
bodas de Caná: Hagan todo lo que mi Hijo Jesús les diga (cf. Jn 2). 
Además, ella siendo jovencita, el Señor le llama para ser partícipe de su obra más maravillosa: 
la Encarnación del Hijo de Dios. Con su vida nos enseña que para Dios nada hay de imposible 
(cf. Lc 1,37). 
María era una joven sencilla desposada con José, cuando Dios envió al ángel Gabriel a decirle 
que la había elegido para ser madre del Mesías, por obra del Espíritu Santo (cf. Lc 1,26ss). 
¡Qué grande la responsabilidad! Ciertamente, pero asume porque el Señor llama a los 
valientes y si Él nos llama, también nos irá capacitando para responder con generosidad a la 
misión que nos encomienda. María entiende ese misterio y dice Sí.
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TERCER DÍA: domingo 30 de noviembre de 2014 
(Peregrinación de los Indígenas) 
Tema: La Iglesia es enriquecida por la variedad de los carismas 
Iglesia henyhẽte Ñandejára remime’ẽ porãitágui. 
Testigo del día: Mons. Pedro Shaw. Pa’i Puku (Oblato de María Inmaculada, OMI) 
Nació en Amberes, Bélgica, el 6 de septiembre de 1925. Siendo bastante joven ingresó a la 
Congregación de los Oblatos de María Inmaculada, hizo su profesión religiosa en el año 1946, 
fue ordenado sacerdote en 1951 y poco tiempo después fue enviado a la misión del Chaco 
paraguayo. Fue misionero itinerante desde el año 1952 hasta 1965, recorriendo lugares 
aislados, visitando estancias y las comunidades indígenas más lejanas. De 1965 a 1973 fue 
párroco de la iglesia María Medianera, y luego de la parroquia de Puerto Elsa, de allí fue 
llamado para ser Obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo. Falleció el 21 de junio de 
1984, en un accidente en la ruta Transchaco. En reconocimiento a toda su vida consagrada a 
la misión, se dio su nombre a dos obras que él había fundado en el Chaco: la Escuela Pa’i 
Puku y la Radio Pa’i Puku. Por su incansable entrega al servicio de la población chaqueña, 
Monseñor Pedro Shaw, “Pa’i Puku”, es testigo de la fe. 
Lecturas 
Is 63, 16b-17. 19b; 64, 2-7 
Sal 79, 2ac.3b. 15-16.18-19 
1Cor 1, 3-9 
Mc 13, 33-37 
Valor del reino: gratuidad 
Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 
1ª lect – Somos todos obra de tus manos. 
2ª lect – Dios les ha enriquecido en todo… no carecen de ningún don… 
Ev. – el Señor dio a cada uno su tarea 
La Iglesia, fundada y enviada por Jesucristo, en el tiempo, se fortalece por los dones y 
carismas suscitados por Dios a lo largo de la historia. Estos regalos Dios nos envía para 
responder a las necesidades o desafíos que vayan surgiendo en el transcurrir de los siglos. Esa 
gran unidad en el Cuerpo del Señor, se da en la diversidad de dones, carismas y servicios. 
Todos necesarios pero que brotan de Dios y tienden a Él para fortalecer su Cuerpo. Además, 
cada carisma, como regalo de Dios, en la medida en que vaya siendo acogido y madurado, se 
convertirá en una gran oportunidad para toda la Iglesia y para servir mejor a la humanidad. 
Ningún carisma que surja en una comunidad determinada, debería estar encerrado en sí 
mismo, porque eso lo haría empobrecer y terminaría ahogándose. 
Aparecida 
162. La diversidad de carismas, ministerios y servicios, abre el horizonte para el ejercicio 
cotidiano de la comunión, a través de la cual los dones del Espíritu son puestos a disposición 
de los demás para que circule la caridad (cf. 1 Co 12, 4-12). Cada bautizado, en efecto, es 
portador de dones que debe desarrollar en unidad y complementariedad con los de los otros, a 
fin de formar el único Cuerpo de Cristo, entregado para la vida del mundo. El reconocimiento
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práctico de la unidad orgánica y la diversidad de funciones asegurará mayor vitalidad 
misionera y será signo e instrumento de reconciliación y paz para nuestros pueblos. Cada 
comunidad está llamada a descubrir e integrar los talentos escondidos y silenciosos que el 
Espíritu regala a los fieles. 
Evangelii Gaudium 
Carismas al servicio de la comunión evangelizadora 
130. El Espíritu Santo también enriquece a toda la Iglesia evangelizadora con distintos 
carismas. Son dones para renovar y edificar la Iglesia. No son un patrimonio cerrado, 
entregado a un grupo para que lo custodie; más bien son regalos del Espíritu integrados en el 
cuerpo eclesial, atraídos hacia el centro que es Cristo, desde donde se encauzan en un impulso 
evangelizador. Un signo claro de la autenticidad de un carisma es su eclesialidad, su 
capacidad para integrarse armónicamente en la vida del santo Pueblo fiel de Dios para el bien 
de todos. Una verdadera novedad suscitada por el Espíritu no necesita arrojar sombras sobre 
otras espiritualidades y dones para afirmarse a sí misma. En la medida en que un carisma 
dirija mejor su mirada al corazón del Evangelio, más eclesial será su ejercicio. En la 
comunión, aunque duela, es donde un carisma se vuelve auténtica y misteriosamente fecundo. 
Si vive este desafío, la Iglesia puede ser un modelo para la paz en el mundo. 
131. Las diferencias entre las personas y comunidades a veces son incómodas, pero el Espíritu 
Santo, que suscita esa diversidad, puede sacar de todo algo bueno y convertirlo en un 
dinamismo evangelizador que actúa por atracción. La diversidad tiene que ser siempre 
reconciliada con la ayuda del Espíritu Santo; sólo Él puede suscitar la diversidad, la 
pluralidad, la multiplicidad y, al mismo tiempo, realizar la unidad. En cambio, cuando somos 
nosotros los que pretendemos la diversidad y nos encerramos en nuestros particularismos, en 
nuestros exclusivismos, provocamos la división y, por otra parte, cuando somos nosotros 
quienes queremos construir la unidad con nuestros planes humanos, terminamos por imponer 
la uniformidad, la homologación. Esto no ayuda a la misión de la Iglesia. 
Alegraos 
Junto al desafío de la bienaventuranza de los pobres, el Papa invita a visitar las fronteras del 
pensamiento y de la cultura, a favorecer el diálogo, incluso a nivel intelectual, para dar razón 
de la esperanza basada en criterios éticos y espirituales, interrogándonos sobre lo que es 
bueno. La fe no reduce jamás el espacio de la razón, lo abre más bien a una visión integral del 
hombre y de la realidad e impide reducir al hombre a « material humano ». 
Hablan los obispos del Paraguay: “Grandes misioneros y grandes obispos criticaron los 
sistemas injustos de la conquista, propusieron nuevas formas de convivencia, se constituyeron 
en defensores de los derechos de los indígenas, predicaron con mas autenticidad el Evangelio, 
confirmando – cada vez con mayor lealtad – que el indio era un prójimo diferente, no 
ingobernable ni incivilizado, sino prudente y muy religioso… Entre nosotros se han dado 
testimonios heroicos de esta consagración de los hijos de la Iglesia. Baste solo recordar la 
devoción apostólica de franciscanos y de jesuitas, junto a otros religiosos… que anunciaron el 
Evangelio entre innúmeros sinsabores y también con el martirio…Nombres como Fray Luís 
de Bolaños, Fray Alonso de Buenaventura, Fray Juan de San Bernardo, el obispo Martín 
Ignacio de Loyola, el padre Antonio Ruiz de Montoya, el padre Roque González de Santa 
Cruz y compañeros, entre muchos otros, son honra de la Iglesia y del país. Ellos no fueron, en 
efecto, solo evangelizadores sino también promotores de un verdadero pueblo nuevo…Hoy el 
pasado nos interpela a ser aún más eficaces en el compromiso con la dignidad de todos,
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especialmente con los más pobres y, entre estos, de nuestros hermanos indígenas.” (Mensaje 
por los 500 años de la Evangelización de América, 11 de octubre de 1992). 
María 
La humildad (cf. Magníficat), sobre todo su sí, en el acompañamiento permanente a su Hijo y 
a los apóstoles y discípulos de los primeros tiempos, enseña que siempre fue fiel a la voluntad 
de Dios para animar y servir a su Iglesia. Su confianza en Dios enseñó a facilitar todos los 
dones y regalos provenientes de Dios para fortalecer el Cuerpo de su Hijo. Sin envidia y lejos 
de todo tipo de competencias y celos, lejos del egocentrismo, Ella siempre estuvo ayudando a 
los discípulos a permanecer atentos y confiados en el único Amor de Dios presente y 
manifestado en su Iglesia. Ella nunca dejó de interceder, animar, proteger y cuidar a sus hijos 
en comunión con su Hijo. La que sabe cómo tratar a su Hijo para auxiliar 
misericordiosamente a los pecadores.
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CUARTO DÍA: lunes 1 de diciembre de 2014 
(Peregrinación nacional del clero) 
Tema: La pobreza, obediencia y castidad como radicalización del bautismo. 
Mboriahu reko, ñe’ẽrendu ha teko potĩ omoañete hapoitépe ikaraíva rekove. 
Testigo del día: San Roque González de Santa Cruz (Párroco de la Catedral; mártir 
jesuita) 
Nació en Asunción en 1576, fue ordenado sacerdote en 1598 a los 22 años de edad y fue 
enviado como misionero al Mbaracayú. Fue párroco de la Catedral de Asunción y, en 1609, 
rechazó el nombramiento de Vicario general para entrar al noviciado de los Jesuitas. Exploró 
el territorio de los guaycurúes, en el Chaco, de donde pasó a San Ignacio Guazú en 1611. A 
partir de 1614 fundó las reducciones de Santa Ana, Itapúa y Yaguapoa, Concepción, San 
Nicolás, San Francisco Javier, Yapeyú y Candelaria. En 1627 fue nombrado superior de las 
misiones. En 1628 empezó las reducciones de Yjuí y Caaró con Alonso Rodríguez y Juan del 
Castillo. El 15 de noviembre durante la colocación de la nueva campana, los enviados del 
cacique Ñezú mataron a traición a Roque a golpes de hacha de piedra, luego mataron a 
Alonso Rodríguez y quemaron sus cuerpos en la Capillita. 
Roque fue canonizado en Ñu Guasu, junto a sus compañeros Alonso Rodríguez y Juan del 
Castillo, durante la visita de San Juan Pablo II al Paraguay en 1988. San Roque González de 
Santa Cruz, primer santo paraguayo, es testigo de la fe. 
Lecturas 
Rm 10, 9-18 
Sal 18, 2-5 
Mt 4, 18-22 
Valor del reino: radicalidad 
Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 
1ª - él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas 
Ev. – en Israel no he encontrado nadie con tanta fe – (solo la fe da sentido a los votos) 
Somos una nueva creatura por el Bautismo, empezamos desde el Bautismo a ser una nueva 
persona. Ser cristianos, con toda la radicalidad y fidelidad que ello implica, requiere cada vez 
más remar contracorriente, ser signo de contradicción pero, a la vez, en un mundo que tiende 
a alejarse de sus raíces cristianas, con mucha audacia mostrar con caridad y misericordia el 
rostro amoroso de Dios de manera atractiva y cuestionadora. 
Aparecida 
186. Los obispos, como sucesores de los apóstoles, junto con el Sumo Pontífice y bajo su 
autoridad, con fe y esperanza, hemos aceptado la vocación de servir al Pueblo de Dios, 
conforme al corazón de Cristo Buen Pastor. Junto con todos los fieles y en virtud del 
bautismo, somos, ante todo, discípulos y miembros del Pueblo de Dios . Como todos los 
bautizados, y junto con ellos, queremos seguir a Jesús, Maestro de vida y de verdad, en la 
comunión de la Iglesia. Como Pastores, servidores del Evangelio, somos conscientes de ser 
llamados a vivir el amor a Jesucristo y a la Iglesia en la intimidad de la oración, y de la
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donación de nosotros mismos a los hermanos y hermanas, a quienes presidimos en la caridad. 
Es como dice san Agustín: con ustedes soy cristiano, para ustedes soy obispo . 
216. La vida consagrada es un don del Padre por medio del Espíritu a su Iglesia, y constituye 
un elemento decisivo para su misión. Se expresa en la vida monástica, contemplativa y activa, 
los institutos seculares, a los que se añaden las sociedades de vida apostólica y otras nuevas 
formas. Es un camino de especial seguimiento de Cristo, para dedicarse a Él con un corazón 
indiviso, y ponerse, como Él, al servicio de Dios y de la humanidad, asumiendo la forma de 
vida que Cristo escogió para venir a este mundo: una vida virginal, pobre y obediente. 
219. En un continente, en el cual se manifiestan serias tendencias de secularización, también 
en la vida consagrada, los religiosos están llamados a dar testimonio de la absoluta primacía 
de Dios y de su Reino. La vida consagrada se convierte en testigo del Dios de la vida en una 
realidad que relativiza su valor (obediencia), es testigo de libertad frente al mercado y a las 
riquezas que valoran a las personas por el tener (pobreza), y es testigo de una entrega en el 
amor radical y libre a Dios y a la humanidad frente a la erotización y banalización de las 
relaciones (castidad). 
193. El primer desafío dice relación con la identidad teológica del ministerio presbiteral. El 
Concilio Vaticano II establece el sacerdocio ministerial al servicio del sacerdocio común de 
los fieles, y cada uno, aunque de manera cualitativamente distinta, participa del único 
sacerdocio de Cristo. Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote, (97 HURTADO, Alberto, Un fuego 
que enciende otros fuegos, pp. 69-70. 98 Cf. LG 10) nos ha redimido y nos ha participado su 
vida divina. En Él, somos todos hijos del mismo Padre y hermanos entre nosotros. El 
sacerdote no puede caer en la tentación de considerarse solamente un mero delegado o sólo 
un representante de la comunidad, sino un don para ella por la unción del Espíritu y por su 
especial unión con Cristo cabeza. “ Todo Sumo Sacerdote es tomado de entre los hombres y 
puesto para intervenir a favor de los hombres en todo aquello que se refiere al servicio de 
Dios” (Hb 5,1). 
194. El segundo desafío se refiere al ministerio del presbítero inserto en la cultura actual. El 
presbítero está llamado a conocerla para sembrar en ella la semilla del Evangelio, es decir, 
para que el mensaje de Jesús llegue a ser una interpelación válida, comprensible, 
esperanzadora y relevante para la vida del hombre y de la mujer de hoy, especialmente para 
los jóvenes. 
195. El tercer desafío se refiere a los aspectos vitales y afectivos, al celibato y a una vida 
espiritual intensa fundada en la caridad pastoral, que se nutre en la experiencia personal con 
Dios y en la comunión con los hermanos; asimismo al cultivo de relaciones fraternas con el 
Obispo, con los demás presbíteros de la diócesis y con laicos. Para que el ministerio del 
presbítero sea coherente y testimonial, éste debe amar y realizar su tarea pastoral en 
comunión con el obispo y con los demás presbíteros de la diócesis. El ministerio sacerdotal 
que brota del Orden Sagrado tiene una “radical forma comunitaria” y sólo puede ser 
desarrollado como una “tarea colectiva”. El sacerdote debe ser hombre de oración, maduro 
en su elección de vida por Dios, hacer uso de los medios de perseverancia, como el 
Sacramento de la confesión, la devoción a la Santísima Virgen, la mortificación y la entrega 
apasionada a su misión pastoral. 
197. Otros desafíos son de carácter estructural, como por ejemplo la existencia de parroquias 
demasiado grandes, que dificultan el ejercicio de una pastoral adecuada: parroquias muy
13 
pobres, que hacen que los pastores se dediquen a otras tareas para poder subsistir; parroquias 
situadas en sectores de extrema violencia e inseguridad, y la falta y mala distribución de 
presbíteros en las Iglesias del Continente. 
198. El presbítero, a imagen del Buen Pastor, está llamado a ser hombre de la misericordia y 
la compasión, cercano a su pueblo y servidor de todos, particularmente de los que sufren 
grandes necesidades. La caridad pastoral, fuente de la espiritualidad sacerdotal, anima y 
unifica su vida y ministerio. Consciente de sus limitaciones, valora la pastoral orgánica y se 
inserta con gusto en su presbiterio . 
Evangelii Gaudium 
274. Para compartir la vida con la gente y entregarnos generosamente, necesitamos reconocer 
también que cada persona es digna de nuestra entrega. No por su aspecto físico, por sus 
capacidades, por su lenguaje, por su mentalidad o por las satisfacciones que nos brinde, sino 
porque es obra de Dios, criatura suya. Él la creó a su imagen, y refleja algo de su gloria. Todo 
ser humano es objeto de la ternura infinita del Señor, y Él mismo habita en su vida. Jesucristo 
dio su preciosa sangre en la cruz por esa persona. Más allá de toda apariencia, cada uno es 
inmensamente sagrado y merece nuestro cariño y nuestra entrega. Por ello, si logro ayudar a 
una sola persona a vivir mejor, eso ya justifica la entrega de mi vida. Es lindo ser pueblo fiel 
de Dios. ¡Y alcanzamos plenitud cuando rompemos las paredes y el corazón se nos llena de 
rostros y de nombres! 
Alegraos 
Un discipulado fiel es gracia y ejercicio de amor, ejercicio de caridad oblativa: « Cuando 
caminamos sin la cruz, cuando edificamos sin la cruz y cuando confesamos un Cristo sin cruz, 
no somos discípulos del Señor: somos mundanos, somos obispos, sacerdotes, cardenales, 
papas, pero no discípulos del Señor ». 
Hablan los obispos del Paraguay: “Como pastores del Pueblo de Dios, les agradecemos su 
generosa entrega de vida sacerdotal coherente y sacrificada. Sabemos que juntos podemos 
superar las grandes dificultades que se nos presentan… Existe en nuestra vida una cierta 
separación entre consagración y misión, tenemos problemas, somos débiles. Allí muchas 
veces los obispos y sacerdotes necesitamos acompañarnos y alentarnos mutuamente… 
Recordamos con gratitud a Roque González de Santa Cruz, sacerdote paraguayo. 
Mencionamos igualmente al padre Julio César Duarte Ortellado, quien fuera Cura Párroco 
rural en Ybucuí, y de quien se está impulsando la causa de beatificación… y a otros tantos, 
cuya lista, cada uno en su Diócesis, podrá ir completando… Todos ellos han mostrado el 
camino de la fe en el servicio a Dios y a la Iglesia en el Paraguay, con gran celo apostólico 
como hombres de profunda espiritualidad sacerdotal, porque supieron unir consagración y 
misión…Ellos son testigos vivientes para nuestro sacerdocio.” (Carta Pastoral “A los 
sacerdotes del Paraguay, 10 de noviembre de 2006) 
María 
María en la Anunciación simboliza a la Iglesia y la precede. La maternidad universal de María 
y de la Iglesia se llaman mutuamente para hacer realidad el mandato misionero de Jesucristo. 
El Espíritu Santo, que hizo madre a maría siempre Virgen (cf. Lc 1,35; cf. Mt 1,18-20), hace 
misionera y madre a toda la Iglesia. “La era de la Iglesia empezó con la venida, es decir con la 
bajada del Espíritu Santo sobre los Apóstoles reunidos en el cenáculo de Jerusalén junto a
14 
María, la Madre del Señor” (Juan Pablo II, encíclica Dominum et vivificantem, 1986, núm. 
25). 
María aparece como la primera creyente y primera discípula de Cristo. De ahí que también se 
la pueda llamar la primera evangelizadora. Manifestar a Cristo y comunicarlo a todos los 
corazones y todas las gentes, es la razón de ser de María y de la Iglesia. La Iglesia mira a 
María como “punto de referencia.. para los pueblos y para la humanidad entera” (Juan Pablo 
II, encíclica Redemptoris mater, 1987, número 6), ya que ella es modelo para toda la Iglesia 
que peregrina hacia la patria celestial, en permanente vigilia y fidelidad al Señor y también 
para la humanidad, porque enseña en absoluta entrega y confianza que para Dios nada es 
imposible. En esta acción misionera de la Iglesia, María la precede como “la gran señal” (Ap 
12,1) y como “estrella de la evangelización” (EN 82).
15 
QUINTO DÍA: martes 2 de diciembre de 2014 
Tema: Toda vocación es misionera y engendra alegría 
Ñandejára ñanerenói ñandejokuái ha ñanembovy’a haguã. 
Testigo del día: Mons. Agustín Van Aaken (Misionero del Verbo Divino, SVD) 
Nació en Kevaler, Alemania, el 16 de julio de 1914. A los 26 años fue ordenado Sacerdote en 
Bélgica, en plena Guerra Mundial. En 1949 fue enviado como misionero a la Pampa 
Argentina. En 1960 fue destinado al Paraguay como primer Superior de la Congregación del 
Verbo Divino. Llegó a Encarnación donde fundó el noviciado en Pacu Cuá. Fue consagrado 
Obispo de la Prelatura del Alto Paraná el 12 de agosto de 1972. En la extensa zona bajo su 
cuidado enfrentó situaciones conflictivas durante 26 años y se preocupó de la atención 
pastoral y de la formación del clero diocesano para lo cual construyó en 1987 un Seminario 
Menor Diocesano en la localidad de Juan León Mallorquín. Al cumplir los 75 años se retiró 
silenciosamente a Hohenau (Itapúa), donde murió en el Colegio “San Blas” el 11 de agosto de 
1990. Dos meses después de haber entregado la Prelatura y de culminar su misión como 
primer obispo del Alto Paraná. Monseñor Agustín Van Aaken, misionero y obispo, es testigo 
de la fe. 
Lecturas: 
Is 11, 1-10 
Sal 71, 1-2. 7-8. 12-13. 17 
Lc 10, 21-24 
Valor del reino: alegría 
Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 
1ª lect. – sobre él posará el espíritu del Señor… 
Ev – lleno de la alegría del espíritu…dichosos… 
“Lo que importa es evangelizar, no de una manera decorativa, como un barniz superficial, 
sino de manera vital en profundidad y hasta sus mismas raíces la cultura y las culturas del 
hombre” (EN 19 -20) (Cf. Puebla, Conclusiones 394). 
Pretendemos que la valentía de la nueva evangelización desborde todo tipo de fronteras 
territoriales y humanas, hasta que supere cualquier frontera eclesial para llegar a cualquier 
corazón abierto al amor misericordioso de nuestro Dios. Podríamos decir que nadie es tan 
pobre que no tenga nada que dar ni tan rico que no necesite recibir. Es una gran invitación a 
dar desde nuestras pobrezas, porque dando es cuando se recibe. El regalo del amor, de la fe y 
de la esperanza, recibido de Dios, es fértil y madura cuando se da, y sin embargo, es estéril y 
se seca, si se retiene y no se comparte. La Iglesia siempre tuvo misioneros en todas partes del 
mundo. Experiencia del amor generoso de un Dios que engendra alegría por la vida sembrada 
en cualquier rincón de la tierra. 
Aparecida 
29. La alegría que hemos recibido en el encuentro con Jesucristo, a quien reconocemos como 
el Hijo de Dios encarnado y redentor, deseamos que llegue a todos los hombres y mujeres
16 
heridos por las adversidades; deseamos que la alegría de la buena noticia del Reino de Dios, 
de Jesucristo vencedor del pecado y de la muerte, llegue a todos cuantos yacen al borde del 
camino, pidiendo limosna y compasión (cf. Lc 10, 29-37; 18, 25-43). La alegría del 
discípulo es antídoto frente a un mundo atemorizado por el futuro y agobiado por la 
violencia y el odio. La alegría del discípulo no es un sentimiento de bienestar egoísta sino 
una certeza que brota de la fe, que serena el corazón y capacita para anunciar la buena noticia 
del amor de Dios. Conocer a Jesús es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona; 
haberlo encontrado nosotros es lo mejor que nos ha ocurrido en la vida, y darlo a conocer con 
nuestra palabra y obras es nuestro gozo. 
Evangelii Gaudium 
9. El bien siempre tiende a comunicarse. Toda experiencia auténtica de verdad y de belleza 
busca por sí misma su expansión, y cualquier persona que viva una profunda liberación 
adquiere mayor sensibilidad ante las necesidades de los demás. Comunicándolo, el bien se 
arraiga y se desarrolla. Por eso, quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro 
camino más que reconocer al otro y buscar su bien. No deberían asombrarnos entonces 
algunas expresiones de san Pablo: «El amor de Cristo nos apremia» (2 Co 5,14); «¡Ay de mí 
si no anunciara el Evangelio!» (1 Co 9,16). 
10. Cuando la Iglesia convoca a la tarea evangelizadora, no hace más que indicar a los 
cristianos el verdadero dinamismo de la realización personal: que la vida se alcanza y madura 
a medida que se la entrega para dar vida a los otros. Eso es en definitiva la misión». Por 
consiguiente, un evangelizador no debería tener permanentemente cara de funeral. 
Recobremos y acrecentemos el fervor, «la dulce y confortadora alegría de evangelizar, incluso 
cuando hay que sembrar entre lágrimas […] Y ojalá el mundo actual –que busca a veces con 
angustia, a veces con esperanza– pueda así recibir la Buena Nueva, no a través de 
evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del 
Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en sí mismos, la 
alegría de Cristo». 
Alegraos 
Quería deciros una palabra, y la palabra era alegría. Siempre, donde están los consagrados, 
siempre hay alegría ». Papa FRANCISCO « Esta es la belleza de la consagración: es la 
alegría, la alegría... ».2 La alegría de llevar a todos la consolación de Dios. Son palabras del 
Papa Francisco durante el encuentro con los seminaristas, los novicios y las novicias. «No hay 
santidad en la tristeza! »3 continúa el Santo Padre, no estéis tristes como quienes no tienen 
esperanza, decía san Pablo (1Ts 4, 13)… Un corazón misionero es un corazón que ha 
conocido la alegría de la salvación de Cristo y la comparte como consolación frente al límite 
humano: « Sabe que él mismo tiene que crecer en la comprensión del Evangelio y en el 
discernimiento de los senderos del Espíritu, y entonces no renuncia al bien posible, aunque 
corra el riesgo de mancharse con el barro del camino ». 
Hablan los obispos del Paraguay: “Los males temporales, sociales, económicos y políticos 
son también consecuencia de los problemas personales; de una fe y compromiso cristiano 
débiles. Si la luz de la fe y la adhesión a Cristo se apagan, la sociedad queda a oscuras. No 
hay hombres nuevos sin estructuras nuevas y, a la vez, éstas sólo son posibles a partir de 
hombres nuevos…Nos desafía particularmente el divorcio entre la vida y la fe…Esta 
situación de sombra nos exige proclamar la Buena Noticia para iluminar y transformar 
nuestro modo de actuar es este momento y nos pide buscar una sociedad, a partir del
17 
Evangelio, más justa y fraterna, de paz, de amor y de verdad; una sociedad más honesta y 
solidaria…Nuestra misión de pastores es anunciar la esperanza, partiendo de la predicación 
del Evangelio… donde falta la esperanza, la fe misma es cuestionada.” (Carta Pastoral 
“Servidores del Evangelio de Jesucristo para la Esperanza del Paraguay”, 11 de noviembre de 
2005) 
María 
La Virgen María, orante y trabajadora, sale al encuentro para auxiliar (cf. su visita a su prima 
Isabel, Lc 1,39ss). Esta actitud de salida hacia el otro, hace de ella un modelo de 
evangelización. Así, compartió en su familia, durante el ministerio público de su Hijo, 
acompañándolo de cerca con los otros discípulos, y luego de la partida de su Hijo, estuvo 
compartiendo con los demás experiencias de oración y testimonio de entrega. Ella, la madre 
de todos los pueblos, acompaña a toda la humanidad hacia un mundo mejor. Para toda vida 
fraterna es modelo de confianza, de entrega, de respeto y perseverancia.
18 
SEXTO DÍA: miércoles 3 de diciembre de 2014 
Tema: La vida fraterna, primer apostolado. 
Jaiko oñopehenguéicha, upéva tembiapo ñamotenonde va’erãva. 
Testigo del día: Fray Luis de Bolaños, OFM (1539 - 1629) 
Nació en Marchena, España, el año 1550. Tomó el hábito franciscano en el convento de su 
villa natal. Siendo todavía diácono pasó al Paraguay en 1574. Tras cuatro años de excursiones 
misioneras, en 1580 inició con el padre Alonso de San Buenaventura el sistema de las 
reducciones, llegando a fundar 14 reducciones franciscanas desde el norte del Paraguay hasta 
Buenos Aires. En 1586 figura como presidente del convento franciscano de Asunción. En 
1589 reanudó su labor en las reducciones y en 1603 asistió al primer sínodo del Paraguay, 
desempeñando a continuación cargos de gobierno de la Orden en Paraguay y en el Río de la 
Plata. Completó su activísimo apostolado con la traducción del Catecismo Breve en lengua 
guaraní, que se adoptó para la enseñanza cristiana de los indios de las regiones argentino-paraguayas. 
En 1618 se retiró al convento de Buenos Aires, donde murió el 11 de octubre de 
1629. Fray Luis de Bolaños, gran misionero franciscano del Paraguay colonial, es testigo de 
la fe. 
Lecturas 
Is 25, 6-10a 
Sal 22, 1-6 
Mt 15, 29-37 
Valor del reino: fraternidad 
Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 
1ª lect. – celebremos y gocemos con su salvación 
Ev. – él mando que la gente se sentara… 
Aparecida 
256. Jesús está presente en medio de una comunidad viva en la fe y en el amor fraterno. Allí 
Él cumple su promesa: “Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en 
medio de ellos” (Mt 18, 20). Está en todos los discípulos que procuran hacer suya la 
existencia de Jesús, y vivir su propia vida escondida en la vida de Cristo (cf. Col 3, 3). Ellos 
experimentan la fuerza de su resurrección hasta identificarse profundamente con Él: “Ya no 
vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí” (Ga 2, 20). Está en los Pastores, que 
representan a Cristo mismo (cf. Mt 10, 40; Lc 10, 16). Los Obispos han sucedido, por 
institución divina, a los Apóstoles como Pastores de la Iglesia, de modo que quien los 
escucha, escucha a Cristo, y quien los desprecia, desprecia a Cristo y a quien le envío 
(Lumen Gentium, 20). Está en los que dan testimonio de lucha por la justicia, por la paz y 
por el bien común, algunas veces llegando a entregar la propia vida, en todos los 
acontecimientos de la vida de nuestros pueblos, que nos invitan a buscar un mundo más justo 
y más fraterno, en toda realidad humana, cuyos límites a veces nos duelen y agobian. 
159. La Iglesia, como “comunidad de amor”, está llamada a reflejar la gloria del amor de 
Dios que, es comunión, y así atraer a las personas y a los pueblos hacia Cristo. En el ejercicio
19 
de la unidad querida por Jesús, los hombres y mujeres de nuestro tiempo se sienten 
convocados y recorren la hermosa aventura de la fe. “Que también ellos vivan unidos a 
nosotros para que el mundo crea” (Jn 17, 21). La Iglesia crece no por proselitismo sino “por 
‘atracción’: como Cristo ‘atrae todo a sí’ con la fuerza de su amor”. La Iglesia “atrae” cuando 
vive en comunión, pues los discípulos de Jesús serán reconocidos si se aman los unos a los 
otros como Él nos amó (cf. Rm 12, 4-13; Jn 13, 34). 
163. En el pueblo de Dios, “la comunión y la misión están profundamente unidas entre sí… 
La comunión es misionera y la misión es para la comunión”. En las iglesias particulares, 
todos los miembros del pueblo de Dios, según sus vocaciones específicas, estamos 
convocados a la santidad en la comunión y la misión. 
156. La vocación al discipulado misionero es con-vocación a la comunión en su Iglesia. No 
hay discipulado sin comunión. Ante la tentación, muy presente en la cultura actual, de ser 
cristianos sin Iglesia y las nuevas búsquedas espirituales individualistas, afirmamos que la fe 
en Jesucristo nos llegó a través de la comunidad eclesial y ella “nos da una familia, la familia 
universal de Dios en la Iglesia Católica. 
Evangelii Gaudium 
87. Hoy, que las redes y los instrumentos de la comunicación humana han alcanzado 
desarrollos inauditos, sentimos el desafío de descubrir y transmitir la mística de vivir juntos, 
de mezclarnos, de encontrarnos, de tomarnos de los brazos, de apoyarnos, de participar de esa 
marea algo caótica que puede convertirse en una verdadera experiencia de fraternidad, en una 
caravana solidaria, en una santa peregrinación. De este modo, las mayores posibilidades de 
comunicación se traducirán en más posibilidades de encuentro y de solidaridad entre todos. Si 
pudiéramos seguir ese camino, ¡sería algo tan bueno, tan sanador, tan liberador, tan 
esperanzador! Salir de sí mismo para unirse a otros hace bien. Encerrarse en sí mismo es 
probar el amargo veneno de la inmanencia, y la humanidad saldrá perdiendo con cada opción 
egoísta que hagamos. 
88. El Evangelio nos invita siempre a correr el riesgo del encuentro con el rostro del otro, con 
su presencia física que interpela, con su dolor y sus reclamos, con su alegría que contagia en 
un constante cuerpo a cuerpo. La verdadera fe en el Hijo de Dios hecho carne es inseparable 
del don de sí, de la pertenencia a la comunidad, del servicio, de la reconciliación con la carne 
de los otros. El Hijo de Dios, en su encarnación, nos invitó a la revolución de la ternura. 
90. Las formas propias de la religiosidad popular son encarnadas, porque han brotado de la 
encarnación de la fe cristiana en una cultura popular. Por eso mismo incluyen una relación 
personal, no con energías armonizadoras sino con Dios, Jesucristo, María, un santo. Tienen 
carne, tienen rostros. Son aptas para alimentar potencialidades relacionales y no tanto fugas 
individualistas. En otros sectores de nuestras sociedades crece el aprecio por diversas formas 
de «espiritualidad del bienestar» sin comunidad, por una «teología de la prosperidad» sin 
compromisos fraternos o por experiencias subjetivas sin rostros, que se reducen a una 
búsqueda interior inmanentista. 
91. Un desafío importante es mostrar que la solución nunca consistirá en escapar de una 
relación personal y comprometida con Dios que al mismo tiempo nos comprometa con los 
otros. Eso es lo que hoy sucede cuando los creyentes procuran esconderse y quitarse de 
encima a los demás, y cuando sutilmente escapan de un lugar a otro o de una tarea a otra, 
quedándose sin vínculos profundos y estables.
20 
99. El mundo está lacerado por las guerras y la violencia, o herido por un difuso 
individualismo que divide a los seres humanos y los enfrenta unos contra otros en pos del 
propio bienestar. En diversos países resurgen enfrentamientos y viejas divisiones que se 
creían en parte superadas. A los cristianos de todas las comunidades del mundo, quiero 
pediros especialmente un testimonio de comunión fraterna que se vuelva atractivo y 
resplandeciente. Que todos puedan admirar cómo os cuidáis unos a otros, cómo os dais aliento 
mutuamente y cómo os acompañáis. 
100…Por ello me duele tanto comprobar cómo en algunas comunidades cristianas, y aun 
entre personas consagradas, consentimos diversas formas de odio, divisiones, calumnias, 
difamaciones, venganzas, celos, deseos de imponer las propias ideas a costa de cualquier cosa, 
y hasta persecuciones que parecen una implacable caza de brujas. ¿A quién vamos a 
evangelizar con esos comportamientos? 
101. Rezar por aquel con el que estamos irritados es un hermoso paso en el amor, y es un acto 
evangelizador. ¡Hagámoslo hoy! ¡No nos dejemos robar el ideal del amor fraterno! Sí a las 
relaciones nuevas que genera Jesucristo. 
Alegraos 
Por último, la fidelidad en el discipulado pasa por la experiencia de la fraternidad, lugar 
teológico en el que estamos llamados a sostenernos en el sí gozoso al Evangelio: «Es la 
Palabra de Dios la que suscita la fe, la nutre, la regenera. Es la Palabra de Dios la que toca los 
corazones, los convierte a Dios y a su lógica, que es muy distinta a la nuestra; es la Palabra de 
Dios la que renueva continuamente nuestras comunidades ». 
Como testigos de comunión, no obstante nuestro modo de ver y nuestra limitación, estamos 
llamados a llevar la sonrisa de Dios, y la fraternidad es el primer y más creíble evangelio que 
podemos narrar. Se nos pide humanizar nuestras comunidades. 
Para el Papa Francisco la ternura es signo distintivo de la fraternidad, una « ternura 
eucarística», porque « la ternura nos hace bien ». La fraternidad tendrá « una fuerza de 
convocación enorme. […] la fraternidad más allá de todas las diferencias posibles, es una 
experiencia de amor que va más allá de los conflictos ». 
Hablan los obispos del Paraguay: UNA PATRIA DE HERMANOS. En esta perspectiva 
tenemos que hacernos capaces de vencer aquello que nos divide y nos separa. Superando 
odios y violencia, debemos construir una patria de hermanos, una nación cristiana donde se 
respeten los derechos humanos, que derivan de la dignidad de hijos de Dios llamados a un 
destino trascendente…Consecuentemente, con su razón de ser, la Iglesia del Paraguay 
promoverá esa dignidad haciendo llegar a todos la Palabra y la vida de Jesús Salvador de los 
hombres. El vivo sentido de pertenencia a la Iglesia, la conciencia de formar un cuerpo, un 
pueblo, una familia donde todos tienen su propia misión en la gran tarea de la evangelización, 
permitirá la difusión del Reino de Dios y la edificación de la Iglesia. (Reflexiones sobre la 
visita del Papa Juan Pablo II, agosto de 1988) 
María 
La Virgen María, orante y trabajadora, sale al encuentro para auxiliar (cf. su visita a su prima 
Isabel, Lc 1,39ss). Esta actitud de salida hacia el otro, hace de ella un modelo de
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evangelización. Así, compartió en su familia, durante el ministerio público de su Hijo, 
acompañándolo de cerca con los otros discípulos, y luego de la partida de su Hijo, estuvo 
compartiendo con los demás experiencias de oración y testimonio de entrega. Ella, la madre 
de todos los pueblos, acompaña a toda la humanidad hacia un mundo mejor. Para toda vida 
fraterna es modelo de confianza, de entrega, de respeto y perseverancia.
22 
SÉPTIMO DÍA: jueves 4 de diciembre de 2014 
Tema: La vida contemplativa recuerda a todos la necesidad de la oración. 
Hekove kañymbýva Tupã rayhupápe ñanemomandu’a tekotevẽha ñañembo’e. 
Testigo del día: Hermana María Felicia de Jesús Sacramentado – “Chiquitunga” 
Nació el 12 de enero de 1925 en Villarrica. A los 16 años entró en la Acción Católica, de la 
que fue miembro entusiasta y dirigente destacada, fue maestra como laica comprometida se 
dedicó generosamente a los niños en la catequesis, a los jóvenes universitarios y trabajadores, 
cuidó a enfermos y ancianos; primero en Villarrica y luego en Asunción. A los 30 años 
ingresó a las Carmelitas Descalzas de Asunción y profesó sus votos en 1956. Aunque solo 
vivió cuatro años en el Carmelo, su paso dejó gran recuerdo entre sus hermanas, que la 
recuerdan por "su gran espíritu de sacrificio, caridad, generosidad, todo envuelto en gran 
mansedumbre y comunicativa alegría". Falleció el 28 de marzo de 1959, domingo de Pascua, 
en su rostro quedó estampada la dulce y característica sonrisa que le había animado en 
vida. Chiquitunga tenía 34 años de edad. Es venerable y considerada la futura santa 
paraguaya. Hermana María Felicia, “Chiquitunga”, es testigo de la fe. 
Lecturas 
Is 26, 1-6 
Sal 117, 1.8-9. 19-21. 25-27a 
Mt 7, 21.24-27 
Valor del reino: oración 
Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 
1ª lect – confiad siempre en el Señor… 
Ev. – hay que edificar la casa sobre la roca 
El contemplativo se plenifica, se llena totalmente de Dios. Sería como reposar en los brazos 
del Señor, sintiéndonos acogidos y amados por Él, en donde Dios da sentido a todo y produce 
una inmensa alegría. Actitud de María, quien atentamente escuchaba la Palabra de Jesús, 
como señal de su predisposición discipular. El papa hace un llamado a que seamos 
evangelizadores con Espíritu, orando y trabajando por un mundo mejor. 
En este mundo de ruido, es necesario hacer silencio y ser capaces de penetrar en el interior de 
la vida del Señor para comprender su entrega total por la humanidad, y la gran invitación a 
salir al encuentro de una humanidad herida en el mundo veloz y ruidoso. 
Aparecida 
221. De manera especial, América Latina y El Caribe necesitan de la vida contemplativa, 
testigo de que sólo Dios basta para llenar la vida de sentido y de gozo. En un mundo que va 
perdiendo el sentido de lo divino, ante la supervaloración de lo material, ustedes queridas 
religiosas, comprometidas desde sus claustros en ser testigos de unos valores por los que 
viven, sean testigos del Señor para el mundo de hoy, infundan con su oración un nuevo 
soplo de vida en la Iglesia y en el hombre actual (118. 118 JUAN PABLO II, Discurso a las 
Religiosas de Clausura en la Catedral de Guadalajara, México, 30 de enero de 1979).
23 
222. El Espíritu Santo sigue suscitando nuevas formas de vida consagrada en la Iglesia, las 
cuales necesitan ser acogidas y acompañadas en su crecimiento y desarrollo en el interior de 
las Iglesias locales. El Obispo ha de hacer un discernimiento serio y ponderado sobre su 
sentido, necesidad y autenticidad. Los Pastores valoran como un inestimable don la 
virginidad consagrada, de quienes se entregan a Cristo y a su Iglesia con generosidad y 
corazón indiviso, y se proponen velar por su formación inicial y permanente. 
224. Los pueblos latinoamericanos y caribeños esperan mucho de la vida consagrada, 
especialmente del testimonio y aporte de las religiosas contemplativas y de vida apostólica 
que, junto a los demás hermanos religiosos, miembros de Institutos Seculares y Sociedades 
de Vida Apostólica, muestran el rostro materno de la Iglesia. Su anhelo de escucha, acogida 
y servicio, y su testimonio de los valores alternativos del Reino, muestran que una nueva 
sociedad latinoamericana y caribeña, fundada en Cristo, es posible. 
Evangelii Gaudium 
281. Hay una forma de oración que nos estimula particularmente a la entrega evangelizadora 
y nos motiva a buscar el bien de los demás: es la intercesión. Miremos por un momento el 
interior de un gran evangelizador como san Pablo, para percibir cómo era su oración. Esa 
oración estaba llena de seres humanos: «En todas mis oraciones siempre pido con alegría por 
todos vosotros [...] porque os llevo dentro de mi corazón» (Flp 1,4.7). Así descubrimos que 
interceder no nos aparta de la verdadera contemplación, porque la contemplación que deja 
fuera a los demás es un engaño. 
262. Evangelizadores con Espíritu quiere decir evangelizadores que oran y trabajan. Desde el 
punto de vista de la evangelización, no sirven ni las propuestas místicas sin un fuerte 
compromiso social y misionero, ni los discursos y praxis sociales o pastorales sin una 
espiritualidad que transforme el corazón. Esas propuestas parciales y desintegradoras sólo 
llegan a grupos reducidos y no tienen fuerza de amplia penetración, porque mutilan el 
Evangelio. Siempre hace falta cultivar un espacio interior que otorgue sentido cristiano al 
compromiso y a la actividad. Sin momentos detenidos de adoración, de encuentro orante con 
la Palabra, de diálogo sincero con el Señor, las tareas fácilmente se vacían de sentido, nos 
debilitamos por el cansancio y las dificultades, y el fervor se apaga. La Iglesia necesita 
imperiosamente el pulmón de la oración, y me alegra enormemente que se multipliquen en 
todas las instituciones eclesiales los grupos de oración, de intercesión, de lectura orante de la 
Palabra, las adoraciones perpetuas de la Eucaristía. Al mismo tiempo, «se debe rechazar la 
tentación de una espiritualidad oculta e individualista, que poco tiene que ver con las 
exigencias de la caridad y con la lógica de la Encarnación». Existe el riesgo de que algunos 
momentos de oración se conviertan en excusa para no entregar la vida en la misión, porque la 
privatización del estilo de vida puede llevar a los cristianos a refugiarse en alguna falsa 
espiritualidad. 
264. La primera motivación para evangelizar es el amor de Jesús que hemos recibido, esa 
experiencia de ser salvados por Él que nos mueve a amarlo siempre más. Pero ¿qué amor es 
ese que no siente la necesidad de hablar del ser amado, de mostrarlo, de hacerlo conocer? Si 
no sentimos el intenso deseo de comunicarlo, necesitamos detenernos en oración para pedirle 
a Él que vuelva a cautivarnos. Nos hace falta clamar cada día, pedir su gracia para que nos 
abra el corazón frío y sacuda nuestra vida tibia y superficial. Puestos ante Él con el corazón 
abierto, dejando que Él nos contemple, reconocemos esa mirada de amor que descubrió 
Natanael el día que Jesús se hizo presente y le dijo: «Cuando estabas debajo de la higuera, te 
vi» (Jn 1,48). ¡Qué dulce es estar frente a un crucifijo, o de rodillas delante del Santísimo, y
24 
simplemente ser ante sus ojos! ¡Cuánto bien nos hace dejar que Él vuelva a tocar nuestra 
existencia y nos lance a comunicar su vida nueva! Entonces, lo que ocurre es que, en 
definitiva, «lo que hemos visto y oído es lo que anunciamos» (1 Jn 1,3). La mejor motivación 
para decidirse a comunicar el Evangelio es contemplarlo con amor, es detenerse en sus 
páginas y leerlo con el corazón. Si lo abordamos de esa manera, su belleza nos asombra, 
vuelve a cautivarnos una y otra vez. Para eso urge recobrar un espíritu contemplativo, que nos 
permita redescubrir cada día que somos depositarios de un bien que humaniza, que ayuda a 
llevar una vida nueva. No hay nada mejor para transmitir a los demás. 
Alegraos 
“Yo he encontrado algunas veces a personas consagradas que tienen miedo de la consolación 
de Dios, y pobres, pobres, se atormentan, porque tienen miedo de esta ternura de Dios. Pero 
no tengan miedo. No tengan miedo, el Señor es el Señor de la consolación, el Señor de la 
ternura.” (Papa Francisco). 
El Papa indica la oración como el manantial de fecundidad de la misión: « Cultivemos la 
dimensión contemplativa, incluso en la vorágine de los compromisos más urgentes y duros. 
Cuanto más les llame la misión a ir a las periferias existenciales, más unido ha de estar su 
corazón a Cristo, lleno de misericordia y de amor ». 
Hablan los obispos del Paraguay: “… Nuestro punto de partida debe ser la conversión 
pastoral, la cual no sería posible sin una conversión personal. El punto de llegada será 
comunicar y dar la vida plena en Cristo (Cfr. Jn 10,10)… Es imperiosa la necesidad de 
comunicar esa vida plena a todos, sin distinción. Al encontrar esa vida plena satisfarán 
aquellas necesidades de orden existencial más profundas de la persona humana, traducidas en 
la necesidad de encontrar la verdadera felicidad que sólo Cristo nos da. El sentirse realizado, 
por ser hijo o hija de Dios, conlleva consigo el camino del amor que se hace servicio a los 
demás… Ante toda la realidad que vivimos y teniendo en cuenta nuestro punto de llegada, se 
impone como necesaria una pastoral familiar que comience a formar a sus agentes en la 
doctrina de la Iglesia, les facilite la experiencia de la Lectio Divina (lectura orante) en el 
acercamiento a la Palabra de Dios, y les acompañe a la vivencia de los sacramentos de la 
Iglesia; les vincule a la persona de la Madre de Jesús; les ayude a reconquistar el nicho 
familiar y les anime a recuperar el inmenso valor y la práctica de la bendición a los hijos.” 
(Carta Pastoral sobre la familia: “La Familia, patrimonio de nuestro pueblo y fundamento del 
nuevo Paraguay, noviembre de 2011) 
María 
María pertenecía a los anawim o resto de Israel (pobres de Yahveh), quienes esperaban 
fielmente al Mesías prometido. Ella fue de mucha oración, confiando en Dios y en sus 
proyectos de salvación. En las Sagradas Escrituras vemos que aparece en las bodas de Caná 
(cf. Jn 2) cuando Jesús inicia su ministerio y pasa a ser modelo de discípula del Señor que 
vive plenamente los criterios del Reino. En el Magníficat (traducido por “proclama” o 
“engrandece”) es el reflejo de la oración de los anawim, es decir, los pobres que confían en el 
Señor. Este cántico tiene su base en el cántico de Ana (cf. 1Sam 2,1-10), y contiene un gran 
anuncio profético de la misión de Nuestro Señor Jesús y las consecuencias que traerá al 
mundo. Ella nos enseña a confiar plenamente en Dios más allá de las dificultades en la vida, a 
poner a Dios por encima de los intereses particulares. Y esto es consecuencia de una vida de 
oración intensa y profunda, de contemplación al Hijo de Dios en la vida activa de todos los 
días. 
OCTAVO DÍA: viernes 5 de diciembre de 2014
25 
Tema: Consagrados en el mundo, sin ser del mundo. 
Ñandejára rembijokuái oiko yvy ape ári, noñesãmbyhýiramo jepe ko yvy arigua rehe. 
Testigo del día: María Florencia Domínguez Netto – “Piché” 
Nació en Asunción el 17 de octubre de 1917, pero a los cuatro años se mudó con la familia a 
Encarnación, y por esta razón se la conoce como "la santa encarnacena". Durante casi toda su 
vida esta mujer vivió en su lecho de enferma a causa de una parálisis, pero esto no le impidió 
consagrarse a Dios en el Instituto Reina de la Misericordia, cuando tenía 23 años. Ante los 
terribles dolores articulares ella decía: “son caricias de mi Jesús, las dulces caricias de mi 
Jesús” y lo decía con una sonrisa, aun cuando estaba ardiendo de fiebre. 
Piché fue un ejemplo en la aceptación de la voluntad de Dios, en el servicio, el buen consejo a 
los demás, y en la perseverancia hasta el último aliento de su vida. Falleció el 17 de 
noviembre de 1982, sus restos descansan en el cementerio de Encarnación, donde a diario 
muchos van a pedir su intercesión. Por su paciencia en la enfermedad y por consagrar con 
amor sus sufrimientos, María Florencia Domínguez – Piché, es testigo de la fe. 
Lecturas 
Is 29, 17-24 
Sal 26, 1. 4. 13-14 
Mt 9, 27-31 
Valor del reino: solidaridad 
Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 
1ª lect. – para que vea mis acciones dentro de ti… 
Ev. al llegar a la casa… (hay que ir a la casa, al mundo…) 
Aparecida 
216. La vida consagrada es un don del Padre por medio del Espíritu a su Iglesia y constituye 
un elemento decisivo para su misión. Se expresa en la vida monástica, contemplativa y 
activa, los institutos seculares, a los que se añaden las sociedades de vida apostólica y otras 
nuevas formas. Es un camino de especial seguimiento de Cristo, para dedicarse a Él con un 
corazón indiviso, y ponerse, como Él, al servicio de Dios y de la humanidad, asumiendo la 
forma de vida que Cristo escogió para venir a este mundo: una vida virginal, pobre y 
obediente. 
217. En comunión con los Pastores, los consagrados y consagradas son llamados a hacer de 
sus lugares de presencia, de su vida fraterna en comunión y de sus obras, espacios de anuncio 
explícito del Evangelio, principalmente a los más pobres, como lo han hecho en nuestro 
continente desde el inicio de la evangelización. De este modo, colaboran, según sus carismas 
fundacionales, con la gestación de una nueva generación de cristianos discípulos y 
misioneros, y de una sociedad donde se respete la justicia y la dignidad de la persona 
humana. 
218. Desde su ser, la vida consagrada está llamada a ser experta en comunión, tanto al 
interior de la Iglesia como de la sociedad. Su vida y su misión deben estar insertas en la 
Iglesia particular y en comunión con el Obispo. Para ello, es necesario crear cauces comunes
26 
e iniciativas de colaboración, que lleven a un conocimiento y valoración mutuos y a un 
compartir la misión con todos los llamados a seguir a Jesús. 
219. En un continente, en el cual se manifiestan serias tendencias de secularización, también 
en la vida consagrada, los religiosos están llamados a dar testimonio de la absoluta primacía 
de Dios y de su Reino. La vida consagrada se convierte en testigo del Dios de la vida en una 
realidad que relativiza su valor (obediencia), es testigo de libertad frente al mercado y a las 
riquezas que valoran a las personas por el tener (pobreza), y es testigo de una entrega en el 
amor radical y libre a Dios y a la humanidad frente a la erotización y banalización de las 
relaciones (castidad). 
220. En la actualidad de América Latina y El Caribe, la vida consagrada está llamada a ser 
una vida discipular, apasionada por Jesús camino al Padre misericordioso, por lo mismo, de 
carácter profundamente místico y comunitario. Está llamada a ser una vida misionera, 
apasionada por el anuncio de Jesús-verdad del Padre, por lo mismo, radicalmente profética, 
capaz de mostrar a la luz de Cristo las sombras del mundo actual y los senderos de vida 
nueva, para lo que se requiere un profetismo que aspire hasta la entrega de la vida, en 
continuidad con la tradición de santidad y martirio de tantas y tantos consagrados a lo largo 
de la historia del Continente. Y al servicio del mundo, apasionada por Jesús vida del Padre, 
que se hace presente en los más pequeños y en los últimos a quienes sirve desde el propio 
carisma y espiritualidad. 
221. De manera especial, América Latina y El Caribe necesitan de la vida contemplativa, 
testigo de que sólo Dios basta para llenar la vida de sentido y de gozo. En un mundo que va 
perdiendo el sentido de lo divino, ante la supervaloración de lo material, ustedes queridas 
religiosas, comprometidas desde sus claustros en ser testigos de unos valores por los que 
viven, sean testigos del Señor para el mundo de hoy, infundan con su oración un nuevo 
soplo de vida en la Iglesia y en el hombre actual118. 118 JUAN PABLO II, Discurso a las 
Religiosas de Clausura en la Catedral de Guadalajara, México, 30 de enero de 1979. 
222. El Espíritu Santo sigue suscitando nuevas formas de vida consagrada en la Iglesia, las 
cuales necesitan ser acogidas y acompañadas en su crecimiento y desarrollo en el interior de 
las Iglesias locales. El Obispo ha de hacer un discernimiento serio y ponderado sobre su 
sentido, necesidad y autenticidad. Los Pastores valoran como un inestimable don la 
virginidad consagrada, de quienes se entregan a Cristo y a su Iglesia con generosidad y 
corazón indiviso, y se proponen velar por su formación inicial y permanente. 
Evangelii Gaudium 
271. Es verdad que, en nuestra relación con el mundo, se nos invita a dar razón de nuestra 
esperanza, pero no como enemigos que señalan y condenan. Se nos advierte muy claramente: 
«Hacedlo con dulzura y respeto» (1 Pe 3,16), y «en lo posible y en cuanto de vosotros 
dependa, en paz con todos los hombres» (Rm 12,18). También se nos exhorta a tratar de 
vencer «el mal con el bien» (Rm 12,21), sin cansarnos «de hacer el bien» (Ga 6,9) y sin 
pretender aparecer como superiores, sino «considerando a los demás como superiores a uno 
mismo» (Flp 2,3). De hecho, los Apóstoles del Señor gozaban de «la simpatía de todo el 
pueblo» (Hch 2,47; 4,21.33; 5,13). Queda claro que Jesucristo no nos quiere príncipes que 
miran despectivamente, sino hombres y mujeres de pueblo. Ésta no es la opinión de un Papa 
ni una opción pastoral entre otras posibles; son indicaciones de la Palabra de Dios tan claras, 
directas y contundentes que no necesitan interpretaciones que les quiten fuerza interpelante. 
Vivámoslas «sine glossa», sin comentarios. De ese modo, experimentaremos el gozo
27 
misionero de compartir la vida con el pueblo fiel a Dios tratando de encender el fuego en el 
corazón del mundo. 
Alegraos 
Llevar el abrazo de Dios 
8. «La gente de hoy tiene necesidad ciertamente de palabras, pero sobre todo tiene necesidad 
de que demos testimonio de la misericordia, la ternura del Señor, que enardece el corazón, 
despierta la esperanza, atrae hacia el bien. ¡La alegría de llevar la consolación de Dios! ».Papa 
Francisco nos confía a nosotros consagrados y consagradas esta misión: encontrar al Señor, 
que nos consuela como una madre, y consolar al pueblo de Dios. 
Estamos llamados a realizar un éxodo de nosotros mismos en un camino de adoración y de 
servicio.8 « ¡Salir por la puerta para buscar y encontrar! Tengan el valor de ir contracorriente 
de esta cultura eficientista, de esta cultura del descarte. El encuentro y la acogida de todos, la 
solidaridad, es una palabra que la están escondiendo en esta cultura, casi una mala palabra, la 
solidaridad y la fraternidad, son elementos que hacen nuestra civilización verdaderamente 
humana. Ser servidores de la comunión y de la cultura del encuentro. Los quisiera casi 
obsesionados en este sentido. Y hacerlo sin ser presuntuosos». 
«El fantasma que se debe combatir es la imagen de la vida religiosa entendida como refugio y 
consuelo ante un mundo externo difícil y complejo ». El Papa nos pide « salir del nido », para 
ser enviados a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, entregándonos a Dios y al prójimo. 
«La Iglesia debe ser atractiva. ¡Despertar al mundo! ¡Sean testimonio de un modo distinto de 
hacer, de actuar, de vivir! Es posible vivir de un modo distinto en este mundo. […] Por lo 
tanto, esto que me espero es el testimonio ». 
Hablan los obispos del Paraguay: Los obispos procuramos vivir la comunión entre nosotros, 
entre cada obispo y sus sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y con todo el Pueblo de 
Dios, unidos al Santo Padre, como signo de unidad y vínculo de caridad según la tradición de 
la Iglesia. Nuestro esfuerzo en este campo será permanente porque es decisivo para la 
conformación de una Iglesia solidaria con la realidad y los anhelos de nuestro pueblo… 
Insistimos en una evangelización que transforme profundamente los criterios de juicio, las 
visiones antropológicas y culturales que debilitan el sentido del matrimonio y de la familia. 
En este contexto, el diálogo entre la fe cristiana y la razón, la fe y la cultura, deberá forma 
parte del vasto diálogo en el campo de las realidades temporales, sobre las cuales la luz de la 
fe prestará una contribución que garantice la armonía de toda persona creyente con la 
sociedad.” (Mensaje por el Bicentenario “Volver a las raíces de la República sobre los 
valores humanos-cristianos”, marzo de 2011) 
María 
El papa nos dice que Ella “a través de las distintas advocaciones marianas, ligadas 
generalmente a los santuarios, comparte las historias de cada pueblo que ha recibido el 
Evangelio y entra a formar parte de su identidad histórica” (EG 286). Cuántas personas van 
peregrinando a los santuarios marianos en el mundo entero. Con esto, ella ampara estos 
lugares santos para que las personas puedan replantear sus vidas y decidirse a seguir al Señor. 
¡Cuántas conversiones en los lugares marianos y a través de las diversas advocaciones! En 
nuestro país, donde la gente se acerca más fácilmente a Dios a través de María, constatamos
28 
que mucha gente es devota de la Virgen. Últimamente inclusive hemos visto con agrado, que 
tenemos tantas parroquias y capillas también con el nombre de la Virgen. Es la visita de la 
Virgen a sus hijos para consagrarse a Dios y ser fermento en el mundo, luchando porque 
nuestros hermanos se dejen encontrar por Dios y cambien de vida para seguirlo siempre con 
alegría.
29 
NOVENO DÍA: sábado 6 de diciembre de 2014 
Tema: La vida evangélica tiene que ser profética. 
Umi oguatáva Hesu rapére ombohovái va’erã hendape’ỹva. 
Testigo del día: Mons. Ismael Rolón, SDB (100 años de su nacimiento) 
Nació en Caazapá el 24 de enero de 1914. Ingresó al Seminario Salesiano de Uruguay en 
1927, ordenado sacerdote en 1941. Fue director del Colegio Monseñor Lasagna y párroco de 
la parroquia María Auxiliadora. En 1960 fue nombrado Prelado de Caacupé y fue ordenado 
obispo en la Basílica en 1966, año en que se erigió la Diócesis de Caacupé. 
En julio de 1970 asumió como Arzobispo de Asunción donde estuvo hasta el año 1989. Fue 
presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya durante varios periodos, se destacó por su 
postura firme en defensa de los derechos humanos frente a los abusos de la dictadura 
stronista. En 1971 abandonó el Consejo de Estado, visitó en 1978 a los presos políticos en la 
cárcel de Emboscada, suspendió el Te Deum del 15 de agosto en la Catedral y encabezó en 
1987 y 1988 las “procesiones del silencio”, reorganizó la Curia diocesana con nuevos 
departamentos. Acompañó como presidente de la CEP la histórica visita de San Juan Pablo II 
al Paraguay en 1988. Monseñor Ismael Rolón Silvero es testigo de la fe. 
Lecturas 
Mañana: Is 30, 19-21. 23-26 Tarde: Is40, 1-5. 9-11 
Sal 146, 1-6 Sal 84, 9-14 
Mt 9, 35 – 10,1. 5a. 6-8 2Pe 3, 8-14 
Mc 1, 1-8 
Valor del reino: justicia 
Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 
Mañana: 
1ª lect. – el señor vendará las heridas y curará los golpes… 
Ev. – vayan y proclamen que el Reino de los cielos está cerca 
Tarde: 
1ª lect. – hablen al corazón, griten… 
Sal. – la justicia marchará ante él… 
2ª lect. – esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva en que habite la justicia… 
Ev. – una voz grita en el desierto: preparen los caminos del Señor… 
El papa Francisco es bien consciente que vivimos en un mundo de heridos. Las crónicas 
hablan de guerras sangrientas, de crueles represiones, de violencias en las calles, de los 
muchos que sufren soledad, de los que ven destruida su vida matrimonial y familiar, de los 
desocupados, de los excluidos e incluso “descartados”, de los esclavos y víctimas de los 
ídolos del dinero, del poder, del placer. Aparecida nos desafiaba al ponernos a las personas 
que sufren en carne propia la pasión del Señor, personas heridas en cuerpo y alma, como los 
pobres, refugiados y migrantes, ancianos abandonados y solos, mujeres violentadas y 
abandonadas, niños muy vulnerables desde su misma concepción, los drogadictos, etc. De ahí 
que el papa Francisco habla diciendo que la Iglesia es como hospital de campo, presentando la
30 
mejor medicina a la misericordia divina manifestada para la realidad humana, un dios que ve 
con el corazón las miserias de los seres humanos y se compromete desde dentro de la misma 
humanidad. 
Lo esencial del profeta es el anuncio de la Buena Noticia, presente, operante y dinámica en 
encarnación permanente en cada cultura y realidad. Aunque al mismo tiempo, como es el 
anunciador de la Verdad, también denuncia las injusticias o toda situación de mentiras o 
contrarias a la verdad. Pero en esas realidades se debe llevar la Buena Noticia. Es ahí donde el 
Señor debe penetrar y con su presencia misericordiosa iluminar. 
Aparecida 
129. Dios Padre sale de sí, por así decirlo, para llamarnos a participar de su vida y de su 
gloria. Mediante Israel, pueblo que hace suyo, Dios nos revela su proyecto de vida. Cada vez 
que Israel buscó y necesitó a su Dios, sobre todo en las desgracias nacionales, tuvo una 
singular experiencia de comunión con Él, quien lo hacía partícipe de su verdad, su vida y su 
santidad. Por ello, no demoró en testimoniar que su Dios –a diferencia de los ídolos– es el 
“Dios vivo” (Dt 5, 26) que lo libera de los opresores (cf. Ex 3, 7-10), que perdona 
incansablemente (cf. Ex 34, 6; Eclo 2, 11) y que restituye la salvación perdida cuando el 
pueblo, envuelto “en las redes de la muerte” (Sal 116, 3), se dirige a Él suplicante (cf. Is 38, 
16). De este Dios –que es su Padre– Jesús afirmará que “no es un Dios de muertos, sino de 
vivos” (Mc 12, 27). 
130. En estos últimos tiempos, nos ha hablado por medio de Jesús su Hijo (Hb 1, 1ss), con 
quien llega la plenitud de los tiempos (cf. Ga 4, 4). Dios, que es Santo y nos ama, nos llama 
por medio de Jesús a ser santos (cf. Ef 1, 4-5). 
131. El llamamiento que hace Jesús, el Maestro, conlleva una gran novedad. En la 
antigüedad, los maestros invitaban a sus discípulos a vincularse con algo trascendente, y los 
maestros de la Ley les proponían la adhesión a la Ley de Moisés. Jesús invita a encontrarnos 
con Él y a que nos vinculemos estrechamente a Él, porque es la fuente de la vida (cf. Jn 15, 
5-15) y sólo Él tiene palabras de vida eterna (cf. Jn 6, 68). En la convivencia cotidiana con 
Jesús y en la confrontación con los seguidores de otros maestros, los discípulos pronto 
descubren dos cosas del todo originales en la relación con Jesús. Por una parte, no fueron 
ellos los que escogieron a su maestro fue Cristo quien los eligió. De otra parte, ellos no 
fueron convocados para algo (purificarse, aprender la Ley…), sino para Alguien, elegidos 
para vincularse íntimamente a su Persona (cf. Mc 1, 17; 2, 14). Jesús los eligió para “que 
estuvieran con Él y enviarlos a predicar” (Mc 3, 14), para que lo siguieran con la finalidad 
de “ser de Él” y formar parte “de los suyos” y participar de su misión. El discípulo 
experimenta que la vinculación íntima con Jesús en el grupo de los suyos es participación de 
la Vida salida de las entrañas del Padre, es formarse para asumir su mismo estilo de vida y 
sus mismas motivaciones (cf. Lc 6, 40b), correr su misma suerte y hacerse cargo de su misión 
de hacer nuevas todas las cosas. 
Evangelii Gaudium 
50. Antes de hablar acerca de algunas cuestiones fundamentales relacionadas con la acción 
evangelizadora, conviene recordar brevemente cuál es el contexto en el cual nos toca vivir y 
actuar. Hoy suele hablarse de un «exceso de diagnóstico» que no siempre está acompañado de 
propuestas superadoras y realmente aplicables. Por otra parte, tampoco nos serviría una 
mirada puramente sociológica, que podría tener pretensiones de abarcar toda la realidad con
31 
su metodología de una manera supuestamente neutra y aséptica. Lo que quiero ofrecer va más 
bien en la línea de un discernimiento evangélico. Es la mirada del discípulo misionero, que se 
«alimenta a la luz y con la fuerza del Espíritu Santo». 
51. No es función del Papa ofrecer un análisis detallado y completo sobre la realidad 
contemporánea, pero aliento a todas las comunidades a una «siempre vigilante capacidad de 
estudiar los signos de los tiempos». Se trata de una responsabilidad grave, ya que algunas 
realidades del presente, si no son bien resueltas, pueden desencadenar procesos de 
deshumanización difíciles de revertir más adelante. Es preciso esclarecer aquello que pueda 
ser un fruto del Reino y también aquello que atenta contra el proyecto de Dios. Esto implica 
no sólo reconocer e interpretar las mociones del buen espíritu y del malo, sino –y aquí radica 
lo decisivo– elegir las del buen espíritu y rechazar las del malo. Doy por supuestos los 
diversos análisis que ofrecieron otros documentos del Magisterio universal, así como los que 
han propuesto los episcopados regionales y nacionales. 
En esta Exhortación sólo pretendo detenerme brevemente, con una mirada pastoral, en 
algunos aspectos de la realidad que pueden detener o debilitar los dinamismos de renovación 
misionera de la Iglesia, sea porque afectan a la vida y a la dignidad del Pueblo de Dios, sea 
porque inciden también en los sujetos que participan de un modo más directo en las 
instituciones eclesiales y en tareas evangelizadoras. 
Alegraos 
« Se trata de dejar todo para seguir al Señor. No, no quiero decir radical. La radicalidad 
evangélica no es sólo de los religiosos: se pide a todos. Pero los religiosos siguen al Señor de 
manera especial, de modo profético. Yo espero de ustedes este testimonio. Los religiosos 
tienen que ser hombres y mujeres capaces de despertar al mundo ». 
La contemplación nos abre a la aptitud profética. El profeta es un hombre « que tiene los ojos 
penetrantes y que escucha y dice las palabras de Dios, […] un hombre de tres tiempos: 
promesa del pasado, contemplación del presente, ánimo para indicar el camino hacia el 
futuro». 
Hablan los obispos del Paraguay: “A los religiosos/as les damos nuestra cordial y paternal 
acogida para enriquecernos con sus carismas. Sabemos del esfuerzo que realizan mediante la 
oración, la reflexión y la acción para la renovación de su vida consagrada siendo fieles a las 
orientaciones de la Iglesia. Sigan fieles a la radicalidad en el seguimiento de Cristo en 
comunión con la jerarquía y las Iglesias particulares. El profetismo, propio de la vida 
religiosa, debe ser fruto de la contemplación a fin de encarnar el proyecto y el Amor de Dios 
en los hombres, muy particularmente a los pobres. Que este amo de Dios se refleje en la 
fraternidad vivenciada en sus propias comunidades.” (Carta de los obispos del Paraguay a los 
Sacerdotes, Religiosos y Religiosas, y a los fieles cristianos, agosto de 2012) 
María 
De María se afirma que es dichosa y feliz porque ha creído, aceptando la Palabra de Dios que 
llega a su corazón, la Palabra de la Verdad, recibiendo al Profeta de los profetas. Quién más 
que ella, el arca de la Nueva alianza, quien recibe en su carne a la Buena Noticia, al 
mismísimo Dios para hacerse carne, que conoce estar al servicio de la verdad y en contra de 
toda mentira. Así, con el magníficat, ese canto se convierte en una profecía, pues Dios dirige 
el mundo con su Providencia y cumple las promesas hechas a los mismos patriarcas.
32 
María se coloca en la línea de todos los pequeños, es decir, los humildes por confiar 
plenamente en Dios, los hambrientos de Israel que por estar vacíos de sí, están llenos de Dios. 
Además se cumple que todas las generaciones la llamarán feliz, pues todas las generaciones 
de todos los siglos van cantando las glorias de aquella humilde y sencilla Virgen, elegida para 
ser Madre de Dios, Madre del Profeta de los profetas, trayéndonos al mismo Salvador del 
mundo.
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VÍSPERAS DE LA SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN 
Segundo domingo de Adviento, 7 de diciembre de 2014 
Tema: Enviados a servir a los pobres. 
Ñandejára ñande jokuái mboriahu rembiguairã 
Testigo del día: San Alonso Rodríguez, SJ 
Nació en Zamora, España, en 1599. Ingresó a la Compañía de Jesús en 1614. En el año 1617 
llegó a Buenos Aires, luego pasó a Córdoba, donde cursó sus estudios superiores de filosofía 
y teología, allí mismo recibió la ordenación sacerdotal en 1624. Inmediatamente inició su 
trabajo apostólico entre los indios guaycurúes en el Chaco paraguayo, fue el primer jesuita en 
aprender la difícil lengua de los guaycurúes. En 1628, pasó a las misiones guaraníes del 
Paraná y poco después de su llegada insistió reiteradamente a su superior, el Padre Roque 
González, que lo lleve con él a fundar nuevas reducciones en el Caaró. Su pedido fue 
aceptado y fueron juntos a la misión más pobre y difícil. Allí fue violentamente martirizado, 
junto al Padre Roque, el 15 de noviembre de ese año. Fue canonizado en Ñu Guasu, con sus 
compañeros Roque González de Santa Cruz y Juan del Castillo, durante la visita de San Juan 
Pablo II al Paraguay en 1988. San Alonso Rodríguez es testigo de la fe. 
Por la mañana: 
Is 40, 1-5. 9-11 
Sal 84, 9-14 
2Pe 3, 8-14 
Mc 1, 1-8 
Por la tarde: Vísperas de la Inmaculada Concepción 
Testigos: Fundadores de las congregaciones religiosas 
Valor del reino: servicio 
Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 
Mañana: 
1ª lect. – consuelen, consuelen a mi pueblo… tomen en brazos los corderos y hagan recostar a 
las madres… 
Sal. – muéstranos Señor tu misericordia… 
2ª lect. – Dios no quiere que nadie perezca… 
Ev. – yo envío mi mensajero delante de ti… 
La Iglesia en América Latina está también llamada, como lo hizo nuevamente en Aparecida y 
lo desarrolló el papa Francisco fantásticamente en la “Evangelii Gaudium”, a ratificar y 
potenciar muy concretamente la “opción preferencial por los pobres”, propia de discípulos y 
testigos de un Dios que rico se hace pobre y se identifica especialmente con los pobres, 
enfermos y excluidos, que son como la “segunda eucaristía del Señor”. El papa por ejemplo 
va a lavar los pies a los menores de la cárcel en Roma, va a encontrar a los migrantes, algunos 
incluso ya muertos, o cuando va a abrazar a los toxico-dependientes en el hospital de Río de 
Janeiro, o visita a las favelas, dedica tiempo para estar con los enfermos, con esto nos muestra
34 
el evangelio vivido, el gran abrazo de la caridad que se hace carne, etc. Con estos gestos y 
actitudes, nos pide optar también nosotros por las personas que más necesitan. 
Aparecida 
8. El don de la tradición católica es un cimiento fundamental de identidad, originalidad y 
unidad de América Latina y El Caribe: una realidad histórico-cultural, marcada por el 
Evangelio de Cristo, realidad en la que abunda el pecado –descuido de Dios, conductas 
viciosas, opresión, violencia, ingratitudes y miserias– pero donde sobreabunda la gracia de la 
victoria pascual. Nuestra Iglesia goza, no obstante las debilidades y miserias humanas, de un 
alto índice de confianza y de credibilidad por parte del pueblo. Es morada de pueblos 
hermanos y casa de los pobres. 
391. Dentro de esta amplia preocupación por la dignidad humana, se sitúa nuestra angustia 
por los millones de latinoamericanos y latinoamericanas que no pueden llevar una vida que 
responda a esa dignidad. La opción preferencial por los pobres es uno de los rasgos que 
marca la fisonomía de la Iglesia latinoamericana y caribeña. De hecho, Juan Pablo II, 
dirigiéndose a nuestro continente, sostuvo que convertirse al Evangelio para el pueblo 
cristiano que vive en América, significa revisar todos los ambientes y dimensiones de su 
vida, especialmente todo lo que pertenece al orden social y a la obtención del bien común. 
392. Nuestra fe proclama que “Jesucristo es el rostro humano de Dios y el rostro divino del 
hombre”. Por eso “la opción preferencial por los pobres está implícita en la fe cristológica en 
aquel Dios que se ha hecho pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza. Esta 
opción nace de nuestra fe en Jesucristo, el Dios hecho hombre, que se ha hecho nuestro 
hermano (cf. Hb 2, 11-12). Ella, sin embargo, no es ni exclusiva, ni excluyente. 
393. Si esta opción está implícita en la fe cristológica, los cristianos, como discípulos y 
misioneros, estamos llamados a contemplar, en los rostros sufrientes de nuestros hermanos, el 
rostro de Cristo que nos llama a servirlo en ellos: “Los rostros sufrientes de los pobres son 
rostros sufrientes de Cristo”. Ellos interpelan el núcleo del obrar de la Iglesia, de la pastoral y 
de nuestras actitudes cristianas. Todo lo que tenga que ver con Cristo, tiene que ver con los 
pobres y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo: “Cuanto lo hicieron con uno 
de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron” (Mt 25, 40). Juan Pablo II 
destacó que este texto bíblico “ilumina el misterio de Cristo”. Porque en Cristo el grande se 
hizo pequeño, el fuerte se hizo frágil, el rico se hizo pobre. 
394. De nuestra fe en Cristo, brota también la solidaridad como actitud permanente de 
encuentro, hermandad y servicio, que ha de manifestarse en opciones y gestos visibles, 
principalmente en la defensa de la vida y de los derechos de los más vulnerables y excluidos, 
y en el permanente acompañamiento en sus esfuerzos por ser sujetos de cambio y 
transformación de su situación. El servicio de caridad de la Iglesia entre los pobres “es un 
ámbito que caracteriza de manera decisiva la vida cristiana, el estilo eclesial y la 
programación pastoral”. 
395. El Santo Padre nos ha recordado que la Iglesia está convocada a ser “abogada de la 
justicia y defensora de los pobres”. Tenemos mucho que ofrecer, ya que no cabe duda de que 
la Doctrina Social de la Iglesia es capaz de suscitar esperanza en medio de las situaciones 
más difíciles, porque, si no hay esperanza para los pobres, no la habrá para nadie, ni 
siquiera para los llamados ricos. La opción preferencial por los pobres exige que prestemos 
especial atención a aquellos profesionales católicos que son responsables de las finanzas de 
las naciones, a quienes fomentan el empleo, los políticos que deben crear las condiciones
35 
para el desarrollo económico de los países, a fin de darles orientaciones éticas coherentes 
con su fe. 
396. Nos comprometemos a trabajar para que nuestra Iglesia Latinoamericana y Caribeña 
siga siendo, con mayor ahínco, compañera de camino de nuestros hermanos más pobres, 
incluso hasta el martirio. Hoy queremos ratificar y potenciar la opción del amor preferencial 
por los pobres hecha en las Conferencias anteriores. Que sea preferencial implica que debe 
atravesar todas nuestras estructuras y prioridades pastorales. La Iglesia latinoamericana está 
llamada a ser sacramento de amor, solidaridad y justicia entre nuestros pueblos. 
397. En esta época, suele suceder que defendemos demasiado nuestros espacios de privacidad 
y disfrute, y nos dejamos contagiar fácilmente por el consumismo individualista. Por eso, 
nuestra opción por los pobres corre el riesgo de quedarse en un plano teórico o meramente 
emotivo, sin verdadera incidencia en nuestros comportamientos y en nuestras decisiones. Es 
necesaria una actitud permanente que se manifieste en opciones y gestos concretos, y evite 
toda actitud paternalista. Se nos pide dedicar tiempo a los pobres, prestarles una amable 
atención, escucharlos con interés, acompañarlos en los momentos más difíciles, eligiéndolos 
para compartir horas, semanas o años de nuestra vida, y buscando, desde ellos, la 
transformación de su situación. No podemos olvidar que el mismo Jesús lo propuso con su 
modo de actuar y con sus palabras: “Cuando des un banquete, invita a los pobres, a los 
lisiados, a los cojos y a los ciegos” (Lc 14, 13). 
398. Sólo la cercanía que nos hace amigos nos permite apreciar profundamente los valores de 
los pobres de hoy, sus legítimos anhelos y su modo propio de vivir la fe. La opción por los 
pobres debe conducirnos a la amistad con los pobres. Día a día, los pobres se hacen sujetos 
de la evangelización y de la promoción humana integral: educan a sus hijos en la fe, viven 
una constante solidaridad entre parientes y vecinos, buscan constantemente a Dios y dan 
vida al peregrinar de la Iglesia. A la luz del Evangelio reconocemos su inmensa dignidad y su 
valor sagrado a los ojos de Cristo, pobre como ellos y excluido entre ellos. Desde esta 
experiencia creyente, compartiremos con ellos la defensa de sus derechos. 
524. La Iglesia de Dios en América Latina y El Caribe es sacramento de comunión de sus 
pueblos. Es morada de sus pueblos; es casa de los pobres de Dios. Convoca y congrega todos 
en su misterio de comunión, sin discriminaciones ni exclusiones por motivos de sexo, raza, 
condición social y pertenencia nacional. Cuanto más la Iglesia refleja, vive y comunica ese 
don de inaudita unidad, que encuentra en la comunión trinitaria su fuente, modelo y destino, 
resulta más significativo e incisivo su operar como sujeto de reconciliación y comunión en la 
vida de nuestros pueblos. María Santísima es la presencia materna indispensable y decisiva 
en la gestación de un pueblo de hijos y hermanos, de discípulos y misioneros de su Hijo. 
Evangelii Gaudium 
El lugar privilegiado de los pobres en el Pueblo de Dios 
197. El corazón de Dios tiene un sitio preferencial para los pobres, tanto que hasta Él mismo « 
se hizo pobre » (2 Co 8,9). Todo el camino de nuestra redención está signado por los pobres. 
Esta salvación vino a nosotros a través del « sí » de una humilde muchacha de un pequeño 
pueblo perdido en la periferia de un gran imperio. 
El Salvador nació en un pesebre, entre animales, como lo hacían los hijos de los más pobres; 
fue presentado en el Templo junto con dos pichones, la ofrenda de quienes no podían
36 
permitirse pagar un cordero (cf. Lc 2,24; Lv 5,7); creció en un hogar de sencillos trabajadores 
y trabajó con sus manos para ganarse el pan. Cuando comenzó a anunciar el Reino, lo seguían 
multitudes de desposeídos, y así manifestó lo que Él mismo dijo: « El Espíritu del Señor está 
sobre mí, porque me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres » (Lc 
4,18). A los que estaban cargados de dolor, agobiados de pobreza, les aseguró que Dios los 
tenía en el centro de su corazón: « ¡Felices vosotros, los pobres, porque el Reino de Dios os 
pertenece! » (Lc 6,20); con ellos se identificó: « Tuve hambre y me disteis de comer », y 
enseñó que la misericordia hacia ellos es la llave del cielo (cf. Mt 25,35s). 
198. Para la Iglesia la opción por los pobres es una categoría teológica antes que cultural, 
sociológica, política o filosófica. Dios les otorga « su primera misericordia ». Esta preferencia 
divina tiene consecuencias en la vida de fe de todos los cristianos, llamados a tener « los 
mismos sentimientos de Jesucristo » (Flp 2,5). Inspirada en ella, la Iglesia hizo una opción 
por los pobres entendida como una « forma especial de primacía en el ejercicio de la caridad 
cristiana, de la cual da testimonio toda la tradición de la Iglesia ». Esta opción —enseñaba 
Benedicto XVI— « está implícita en la fe cristológica en aquel Dios que se ha hecho pobre 
por nosotros, para enriquecernos con su pobreza ». Por eso quiero una Iglesia pobre para los 
pobres. Ellos tienen mucho que enseñarnos. Además de participar del sensus fidei, en sus 
propios dolores conocen al Cristo sufriente. Es necesario que todos nos dejemos evangelizar 
por ellos. La nueva evangelización es una invitación a reconocer la fuerza salvífica de sus 
vidas y a ponerlos en el centro del camino de la Iglesia. Estamos llamados a descubrir a Cristo 
en ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, 
a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de 
ellos. 
200. Puesto que esta Exhortación se dirige a los miembros de la Iglesia católica quiero 
expresar con dolor que la peor discriminación que sufren los pobres es la falta de atención 
espiritual. La inmensa mayoría de los pobres tiene una especial apertura a la fe; necesitan a 
Dios y no podemos dejar de ofrecerles su amistad, su bendición, su Palabra, la celebración de 
los Sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduración en la fe. La 
opción preferencial por los pobres debe traducirse principalmente en una atención religiosa 
privilegiada y prioritaria. 
Alegraos 
Iconos vivientes de la maternidad y de la cercanía de la Iglesia, vamos hacia quienes esperan 
la Palabra de consolación inclinándonos con amor materno y espíritu paterno hacia los pobres 
y los débiles….Estamos llamados como Iglesia a salir para dirigirnos hacia las periferias 
geográficas, urbanas y existenciales – las del misterio del pecado, del dolor, de las injusticias, 
de la miseria –, hacia los lugares escondidos del alma dónde la persona experimenta la alegría 
y el sufrimiento de la vida….Una Iglesia pobre para los pobres empieza con ir hacia la carne 
de Cristo. Si vamos hacia la carne de Cristo, comenzamos a entender algo, a entender qué es 
esta pobreza, la pobreza del Señor ».19 Vivir la bienaventuranza de los pobres significa que la 
angustia de la soledad y de la limitación ha sido vencida por la alegría de quien es realmente 
libre en Cristo y ha aprendido a amar. 
María 
María respondió al saludo de su prima Isabel con un cántico a Dios que se conoce como el 
Magníficat, traducido al castellano diría “engrandece” o “proclama” (cf. Lc 1,46-55). 
Agradece a Dios la obra de Dios, que se cumple en ella, de modo inmerecido, como expresión
37 
rebosante del amor de Dios por elegirla para la Encarnación del Hijo de Dios. Canta la 
liberación de los humildes, de los pobres en todo sentido, sobre todo de los hambrientos, pues 
Dios lo había prometido y ahora se cumplen las promesas hechas desde antiguo. Confirma la 
fidelidad de Dios, lo que Dios dice lo hace, porque en lo que dice está su voluntad. En lo que 
hace, confirma lo que dijo o dice. 
Por otro lado, siempre María está acompañando a los hermanos más pobres. ¿Cómo lo hace? 
Lo hace a través de alguna advocación. Ella así entra en el hogar de los hermanos y mantiene 
viva la fe en Dios y la esperanza en un mundo mejor. Ayuda a las personas de la periferia 
(sean en los territorios geográficos, como en los territorios humanos) a mantenerse vivas en la 
vida, caminando hacia la patria celestial. Le amamos tanto a nuestra Madre, que expresamos 
nuestro amor a través de alguna devoción durante todo el año, como por ejemplo nos produce 
tanta alegría por haber sido libre de pecado original en la fiesta de la Inmaculada Concepción, 
celebrada el 8 de diciembre. Ella siendo la Madre de Dios, fiesta celebrada el 1 de enero. Nos 
maravillamos por su virginidad al concebir a Jesús en la Anunciación, celebrada el 25 de 
marzo y glorificamos a Dios porque fue llevada en cuerpo y alma a los cielos, en la Asunción, 
celebrada el 15 de agosto, y fortalece nuestra fe en la Resurrección, pues ella nos precede así 
en la gloria de Dios.
38 
S0LEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN 
Lunes 8 de diciembre de 2014 
Tema: Consagrados al servicio del Reino de Dios. 
Ome’ẽva hekove oñeha’ãvo Tupã mborayhu ñane añuva haguã. 
Lecturas: 
Gen. 3, 9-15.20 
Sal 97, 1-4 
Ef 1, 3-6. 11-12 
Lc 1, 26-38 
El papa no se cansa de llamar a esa conversión personal y comunitaria presentada en 
Aparecida. Desde el comienzo de su pontificado, no hace otra cosa que intentar llegar al 
corazón de los hombres a quienes se dirige. Por ello, siempre se pone en primer lugar, 
queriendo comunicar desde su mismo corazón al corazón de la gente. Por ello nos sentidos 
seducidos por una amor misericordioso, afectuoso, tierno y compasivo. 
Esa conversión personal a la que todos estamos llamados ha de ser inseparable de la 
“conversión pastoral y misionera” que el Papa Francisco y el episcopado latinoamericano 
están planteando a todas las comunidades cristianas. Se pide en Aparecida y en la “Evangelii 
Gaudium” una conversión pastoral de las estructuras, comunidades eclesiales y planes 
pastorales, para no perder su dinamismo evangelizador. “La conversión pastoral de nuestras 
comunidades exige que se pase de una pastoral de conservación a una pastoral decididamente 
misionera” (Aparecida, 370). Y esta actitud “implica escuchar, con atención y discernir ‘lo 
que el Espíritu está diciendo a las Iglesias’ (Ap. 2, 29), a través de los signos de los tiempos 
en los que Dios se manifiesta, entre los cuales las transformaciones sociales y culturales de los 
contextos de encarnación y misión de la Iglesia. 
Esa conversión, fruto del encuentro con el Señor y con todo lo que viene de Dios, generará la 
posibilidad de recibirle al Señor, seguirlo y favorecer en el corazón de las personas la 
encarnación del Reino de Dios. Reino de justicia, de amor, misericordia, paz, perdón, 
paciencia… 
Evangelii Gaudium 
180. Leyendo las Escrituras queda por demás claro que la propuesta del Evangelio no es sólo 
la de una relación personal con Dios. Nuestra respuesta de amor tampoco debería entenderse 
como una mera suma de pequeños gestos personales dirigidos a algunos individuos 
necesitados, lo cual podría constituir una « caridad a la carta », una serie de acciones 
tendentes sólo a tranquilizar la propia conciencia. La propuesta es el Reino de Dios (cf. Lc 
4,43); se trata de amar a Dios que reina en el mundo. En la medida en que Él logre reinar 
entre nosotros, la vida social será ámbito de fraternidad, de justicia, de paz, de dignidad para 
todos. Entonces, tanto el anuncio como la experiencia cristiana tienden a provocar 
consecuencias sociales. Buscamos su Reino: « Buscad ante todo el Reino de Dios y su 
justicia, y todo lo demás vendrá por añadidura » (Mt 6,33). El proyecto de Jesús es instaurar el 
Reino de su Padre; Él pide a sus discípulos: « ¡Proclamad que está llegando el Reino de los 
cielos! » (Mt 10,7).
39 
181. El Reino que se anticipa y crece entre nosotros lo toca todo y nos recuerda aquel 
principio de discernimiento que Pablo VI proponía con relación al verdadero desarrollo: « 
Todos los hombres y todo el hombre ». Sabemos que « la evangelización no sería completa si 
no tuviera en cuenta la interpelación recíproca que en el curso de los tiempos se establece 
entre el Evangelio yla vida concreta, personal y social del hombre ». Se trata del criterio de 
universalidad, propio de la dinámica del Evangelio, ya que el Padre desea que todos los 
hombres se salven y su plan de salvación consiste en « recapitular todas las cosas, las del cielo 
y las de la tierra, bajo un solo jefe, que es Cristo » (Ef 1,10). El mandato es: « Id por todo el 
mundo, anunciad la Buena Noticia a toda la creación » (Mc 16,15), porque « toda la creación 
espera ansiosamente esta revelación de los hijos de Dios » (Rm 8,19). Toda la creación quiere 
decir también todos los aspectos de la vida humana, de manera que « la misión del anuncio de 
la Buena Nueva de Jesucristo tiene una destinación universal. Su mandato de caridad abraza 
todas las dimensiones de la existencia, todas las personas, todos los ambientes de la 
convivencia y todos los pueblos. Nada de lo humano le puede resultar extraño». La verdadera 
esperanza cristiana, que busca el Reino escatológico, siempre genera historia. 
278. La fe es también creerle a Él, creer que es verdad que nos ama, que vive, que es capaz de 
intervenir misteriosamente, que no nos abandona, que saca bien del mal con su poder y con su 
infinita creatividad. Es creer que Él marcha victorioso en la historia «en unión con los suyos, 
los llamados, los elegidos y los fieles» (Ap 17,14). Creámosle al Evangelio que dice que el 
Reino de Dios ya está presente en el mundo, y está desarrollándose aquí y allá, de diversas 
maneras: como la semilla pequeña que puede llegar a convertirse en un gran árbol (cf. Mt 
13,31-32), como el puñado de levadura, que fermenta una gran masa (cf. Mt 13,33), y como la 
buena semilla que crece en medio de la cizaña (cf. Mt 13,24-30), y siempre puede 
sorprendernos gratamente. Ahí está, viene otra vez, lucha por florecer de nuevo. La 
resurrección de Cristo provoca por todas partes gérmenes de ese mundo nuevo; y aunque se 
los corte, vuelven a surgir, porque la resurrección del Señor ya ha penetrado la trama oculta 
de esta historia, porque Jesús no ha resucitado en vano. ¡No nos quedemos al margen de esa 
marcha de la esperanza viva! 
María 
Jesús es el enviado por el Padre para lograr que las personas se liberen de sus miserias, de sus 
tristezas y de las esclavitudes. Si la llegada del Reino, se da con la llegada del Rey, entonces 
dicho Reino ha llegado primero en María, en su concepción Virginal cuando el ángel Gabriel 
le anuncia que está embarazada por obra del Espíritu Santo. Pero qué privilegio la de ella, 
cuando fuera elegida por el mismo Dios preservándola de toda mancha de pecado original 
para que se preparara a recibir en su vientre, sin perder su virginidad, al mismo Dios. Las 
características principales de ese Reino de Dios son la libertad, la justicia, el amor y la paz. 
Todas ellas en abundancia presentes en la vida de María. San Alfonso María de Ligorio, en su 
obra, “Las glorias de María”, presenta a María como la Reina de la misericordia porque su 
Hijo siendo el Rey, la tiene a ella por Reina. Es lo que solemos expresar en el misterio del 
rosario, que es coronada como reina y Señora de todo lo creado. Pero su reinado se da de 
modo tan amoroso, sin someter, sino liberando, y procurando la redención, buscando el 
perdón de los pecadores.
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ANEXO
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TEXTO MONICIÓN VIDA CONSAGRADA: TESTIGOS DE LA FE 
1. Día viernes 28 de noviembre de 2014. 
San Juan del Castillo, SJ. 
Nació en Belmonte, España, en 1596. A los 17 años ingresó a la Compañía de Jesús. Llegó a 
América en 1617. Al terminar la filosofía en Córdoba, en 1619 fue a Concepción, de Chile, 
como profesor de gramática. Volvió a Córdoba donde fue ordenado sacerdote en 1625 y 
enviado a la Reducción guaraní de San Nicolás. El 15 de agosto de 1628, con Roque 
González y Alonso Rodríguez, fundan la Reducción de Nuestra Señora de la Asunción, donde 
queda Juan del Castillo. Sus compañeros avanzaron a fundar otra reducción en el Caaró. El 17 
de noviembre, dos días después del martirio de Roque y Alonso, fue atacado por los mismos 
asesinos, sufrió castigos muy duros y fue sometido a crueles torturas, clavado a un tronco 
entregó su vida mientras rezaba y hablaba en guaraní con sus agresores. Fue canonizado en 
Ñu Guasu, junto a sus compañeros Roque González de Santa Cruz y Alonso Rodríguez, 
durante la visita de San Juan Pablo II al Paraguay en 1988. San Juan del Castillo, mártir de 
Cristo es testigo de la fe. 
2. Día sábado 29 de noviembre de 2014. 
Fray Juan Bernardo, OFM. 
Nació en la región del Guairá de la Provincia Gigante de las Indias del Paraguay en el año 
1570. Se consagró como Hermano Franciscano según el ejemplo de San Francisco. Trabajó 
con Fray Luis de Bolaños en la fundación de Yaguarón e Itá, y colaboró en la traducción del 
catecismo al guaraní. En 1594 Bolaños le pidió que vaya a auxiliar a un dominico que corría 
peligro en manos de los nativos paranáes, ya que él manejaba bien la lengua nativa. Fray Juan 
Bernardo fue rápidamente, pero cuando llegó cerca de Caazapá, descubrió que los nativos ya 
habían matado al dominico. Fray Juan fue preso, le sacaron el hábito, lo azotaron y lo 
colgaron de un árbol, como él, aun ahorcado, continuaba hablándoles, le extrajeron el corazón 
y lo arrojaron a una hoguera. Esto fue el 2 de junio de 1594, cuando él tenía tan solo 24 años. 
Por ser el primer paraguayo mártir, el primero que derramó su sangre por Cristo en estas 
tierras, Fray Juan Bernardo, joven religioso, es testigo de la fe. 
3. Día domingo 30 de noviembre de 2014. 
Monseñor Pedro Shaw, OMI – “Pa’i Puku” 
Nació en Amberes, Bélgica, el 6 de septiembre de 1925. Siendo bastante joven ingresó a la 
Congregación de los Oblatos de María Inmaculada, hizo su profesión religiosa en el año 1946, 
fue ordenado sacerdote en 1951 y poco tiempo después fue enviado a la misión del Chaco 
paraguayo. Fue misionero itinerante desde el año 1952 hasta 1965, recorriendo lugares 
aislados, visitando estancias y las comunidades indígenas más lejanas. De 1965 a 1973 fue 
párroco de la iglesia María Medianera, y luego de la parroquia de Puerto Elsa, de allí fue 
llamado para ser Obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo. Falleció el 21 de junio de 
1984, en un accidente en la ruta Transchaco. En reconocimiento a toda su vida consagrada a 
la misión, se dio su nombre a dos obras que él había fundado en el Chaco: la Escuela Pa’i
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Puku y la Radio Pa’i Puku. Por su incansable entrega al servicio de la población chaqueña, 
Monseñor Pedro Shaw, “Pa’i Puku”, es testigo de la fe. 
4. Día lunes 1 de diciembre de 2014. 
San Roque González de Santacruz, SJ. 
Nació en Asunción en 1576, fue ordenado sacerdote en 1598 a los 22 años de edad y fue 
enviado como misionero al Mbaracayú. Fue párroco de la Catedral de Asunción y, en 1609, 
rechazó el nombramiento de Vicario general para entrar al noviciado de los Jesuitas. Exploró 
el territorio de los guaycurúes, en el Chaco, de donde pasó a San Ignacio Guazú en 1611. A 
partir de 1614 fundó las reducciones de Santa Ana, Itapúa y Yaguapoa, Concepción, San 
Nicolás, San Francisco Javier, Yapeyú y Candelaria. En 1627 fue nombrado superior de las 
misiones. En 1628 empezó las reducciones de Yjuí y Caaró con Alonso Rodríguez y Juan del 
Castillo. El 15 de noviembre durante la colocación de la nueva campana, los enviados del 
cacique Ñezú mataron a traición a Roque a golpes de hacha de piedra, luego mataron a 
Alonso Rodríguez y quemaron sus cuerpos en la Capillita. 
Roque fue canonizado en Ñu Guasu, junto a sus compañeros Alonso Rodríguez y Juan del 
Castillo, durante la visita de San Juan Pablo II al Paraguay en 1988. San Roque González de 
Santa Cruz, primer santo paraguayo, es testigo de la fe. 
5. Día martes 2 de diciembre de 2014. 
Monseñor Agustín Van Aaken, SVD. 
Nació en Kevaler, Alemania, el 16 de julio de 1914. A los 26 años fue ordenado Sacerdote en 
Bélgica, en plena Guerra Mundial. En 1949 fue enviado como misionero a la Pampa 
Argentina. En 1960 fue destinado al Paraguay como primer Superior de la Congregación del 
Verbo Divino. Llegó a Encarnación donde fundó el noviciado en Pacu Cuá. Fue consagrado 
Obispo de la Prelatura del Alto Paraná el 12 de agosto de 1972. En la extensa zona bajo su 
cuidado enfrentó situaciones conflictivas durante 26 años y se preocupó de la atención 
pastoral y de la formación del clero diocesano para lo cual construyó en 1987 un Seminario 
Menor Diocesano en la localidad de Juan León Mallorquín. Al cumplir los 75 años se retiró 
silenciosamente a Hohenau (Itapúa), donde murió en el Colegio “San Blas” el 11 de agosto de 
1990. Dos meses después de haber entregado la Prelatura y de culminar su misión como 
primer obispo del Alto Paraná. Monseñor Agustín Van Aaken, misionero y obispo, es testigo 
de la fe. 
6. Día miércoles 3 de diciembre de 2014. 
Fray Luis de Bolaños, OFM (1539 - 1629). 
Nació en Marchena, España, el año 1550. Tomó el hábito franciscano en el convento de su 
villa natal. Siendo todavía diácono pasó al Paraguay en 1574. Tras cuatro años de excursiones 
misioneras, en 1580 inició con el padre Alonso de San Buenaventura el sistema de las 
reducciones, llegando a fundar 14 reducciones franciscanas desde el norte del Paraguay hasta 
Buenos Aires. En 1586 figura como presidente del convento franciscano de Asunción. En
43 
1589 reanudó su labor en las reducciones y en 1603 asistió al primer sínodo del Paraguay, 
desempeñando a continuación cargos de gobierno de la Orden en Paraguay y en el Río de la 
Plata. Completó su activísimo apostolado con la traducción del Catecismo Breve en lengua 
guaraní, que se adoptó para la enseñanza cristiana de los indios de las regiones argentino-paraguayas. 
En 1618 se retiró al convento de Buenos Aires, donde murió el 11 de octubre de 
1629. Fray Luis de Bolaños, gran misionero franciscano del Paraguay colonial, es testigo de 
la fe. 
7. Día jueves 4 de diciembre de 2014. 
Hermana María Felicia de Jesús Sacramentado – “Chiquitunga” 
Nació el 12 de enero de 1925 en Villarrica. A los 16 años entró en la Acción Católica, de la 
que fue miembro entusiasta y dirigente destacada, fue maestra como laica comprometida se 
dedicó generosamente a los niños en la catequesis, a los jóvenes universitarios y trabajadores, 
cuidó a enfermos y ancianos; primero en Villarrica y luego en Asunción. 
A los 30 años ingresó a las Carmelitas Descalzas de Asunción y profesó sus votos en 1956. 
Aunque solo vivió cuatro años en el Carmelo, su paso dejó gran recuerdo entre sus hermanas, 
que la recuerdan por "su gran espíritu de sacrificio, caridad, generosidad, todo envuelto en 
gran mansedumbre y comunicativa alegría". Falleció el 28 de marzo de 1959, domingo de 
Pascua, en su rostro quedó estampada la dulce y característica sonrisa que le había animado 
en vida. Chiquitunga tenía 34 años de edad. Es venerable y considerada la futura santa 
paraguaya. Hermana María Felicia, “Chiquitunga”, es testigo de la fe. 
8. Día viernes 5 de diciembre de 2014. 
María Florencia Domínguez Netto – “Piché”. 
Nació en Asunción el 17 de octubre de 1917, pero a los cuatro años se mudó con la familia a 
Encarnación, y por esta razón se la conoce como "la santa encarnacena". Durante casi toda su 
vida esta mujer vivió en su lecho de enferma a causa de una parálisis, pero esto no le impidió 
consagrarse a Dios en el Instituto Reina de la Misericordia, cuando tenía 23 años. Ante los 
terribles dolores articulares ella decía: “son caricias de mi Jesús, las dulces caricias de mi 
Jesús” y lo decía con una sonrisa, aun cuando estaba ardiendo de fiebre. 
Piché fue un ejemplo en la aceptación de la voluntad de Dios, en el servicio, el buen consejo a 
los demás, y en la perseverancia hasta el último aliento de su vida. Falleció el 17 de 
noviembre de 1982, sus restos descansan en el cementerio de Encarnación, donde a diario 
muchos van a pedir su intercesión. Por su paciencia en la enfermedad y por consagrar con 
amor sus sufrimientos, María Florencia Domínguez – Piché, es testigo de la fe. 
9. Día sábado 6 de diciembre de 2014. 
Monseñor Ismael Rolón Silvero, SBD. 
Nació en Caazapá el 24 de enero de 1914. Ingresó al Seminario Salesiano de Uruguay en 
1927, ordenado sacerdote en 1941. Fue director del Colegio Monseñor Lasagna y párroco de 
la parroquia María Auxiliadora. En 1960 fue nombrado Prelado de Caacupé y fue ordenado 
obispo en la Basílica en 1966, año en que se erigió la Diócesis de Caacupé.
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En julio de 1970 asumió como Arzobispo de Asunción donde estuvo hasta el año 1989. Fue 
presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya durante varios periodos, se destacó por su 
postura firme en defensa de los derechos humanos frente a los abusos de la dictadura 
stronista. En 1971 abandonó el Consejo de Estado, visitó en 1978 a los presos políticos en la 
cárcel de Emboscada, suspendió el Te Deum del 15 de agosto en la Catedral y encabezó en 
1987 y 1988 las “procesiones del silencio”, reorganizó la Curia diocesana con nuevos 
departamentos. Acompañó como presidente de la CEP la histórica visita de San Juan Pablo II 
al Paraguay en 1988. Monseñor Ismael Rolón Silvero es testigo de la fe. 
10.Día domingo 7 de diciembre de 2014. 
San Alonso Rodríguez, SJ. 
Nació en Zamora, España, en 1599. Ingresó a la Compañía de Jesús en 1614. En el año 1617 
llegó a Buenos Aires, luego pasó a Córdoba, donde cursó sus estudios superiores de filosofía 
y teología, allí mismo recibió la ordenación sacerdotal en 1624. Inmediatamente inició su 
trabajo apostólico entre los indios guaycurúes en el Chaco paraguayo, fue el primer jesuita en 
aprender la difícil lengua de los guaycurúes. En 1628, pasó a las misiones guaraníes del 
Paraná y poco después de su llegada insistió reiteradamente a su superior, el Padre Roque 
González, que lo lleve con él a fundar nuevas reducciones en el Caaró. Su pedido fue 
aceptado y fueron juntos a la misión más pobre y difícil. Allí fue violentamente martirizado, 
junto al Padre Roque, el 15 de noviembre de ese año. Fue canonizado en Ñu Guasu, con sus 
compañeros Roque González de Santa Cruz y Juan del Castillo, durante la visita de San Juan 
Pablo II al Paraguay en 1988. San Alonso Rodríguez es testigo de la fe.
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PARALITURGIA DE RELIGIOSOS TESTIGOS DE LA FE 2014 – 2015. 
AÑO DE LA VIDA CONSAGRADA 
PRIMER DÍA: VIERNES 28 DE NOVIEMBRE DE 2014 
SAN JUAN DEL CASTILLO (1596-1628) 
Nació en Belmonte, Cuenca, España, el día 14 de septiembre de 1596. Estudió derecho en la 
Universidad de Alcalá un año. Allí conoció las cartas de San Francisco Javier y a través de 
ellas hizo su discernimiento vocacional. El 21 de marzo de 1614 entró a la Compañía de 
Jesús, en el Noviciado de Madrid. 
Después del noviciado fue destinado a Murcia, donde estudió filosofía. Allí se ofreció para las 
misiones del Paraguay. Salió de España en 1616 en la expedición del P. Juan de Viana, quien 
había sido encargado de traer misioneros a las Indias. Llegó a Buenos Aires en 1617. 
Desde Buenos Aires viajó al Colegio Máximo, en Córdoba del Tucumán, para terminar allí 
sus estudios de filosofía. No se distinguió mucho en los estudios: su salud era buena. El duro 
clima de la ciudad lo agota más de la cuenta. 
A fines de 1619, al terminar la filosofía, fue destinado a la ciudad de Concepción de Chile, 
donde ejerce como profesor de gramática. Regresó a Córdoba para terminar sus estudios de 
teología y ordenarse sacerdote en noviembre de 1625, para ser enviado a la reducción guaraní 
de San Nicolás. En 1628, fue a fundar con Roque González y Alonso Rodríguez dos nuevas 
reducciones en la banda oriental del río Uruguay. El 15 agosto se dio comienzo a la de 
Nuestra Señora de la Asunción en Yjuí, donde quedó Juan del Castillo, mientras que Roque 
pasó con Alonso a Caaró a establecer la reducción de Todos los Santos. 
El hechicero Ñesú preparaba ya la reacción de unos 700 indígenas, que veían en la 
predicación de los misioneros jesuitas un ataque a su modo de ser, religión y libertad, por lo 
que decidió la muerte de los misioneros jesuitas de la región. El 15 de noviembre fueron 
asesinados Roque González y Alonso Rodríguez en Caaró. 
El día 17, dos días después, los seguidores de Ñezú se presentaron en la Reducción de la 
Asunción de Yjuí cuando Juan del Castillo estaba recibiendo a un cacique y su gente, y les 
daba anzuelos y otros objetos. Uno de los enviados de Ñezú lo tomó por la espalda y lo 
arrastró al bosque vecino. Después de rasgarle la ropa, un indio lo derribó por tierra, le amarró 
con dos cuerdas las muñecas de las manos y lo arrastró por el bosque. Otro indio, con una 
piedra le golpeó varias veces en el vientre. Se le siguió arrastrando, hasta un lodazal, y allí le 
destrozaron la cabeza a golpes de piedras. Después quemaron su cuerpo. 
San Juan del Castillo fue martirizado a los 32 años de edad, fue canonizado junto con sus 
compañeros Roque González de Santa Cruz y Alonso Rodríguez, el 16 de mayo de 1988 en 
Ñu Guasu, durante la visita de San Juan Pablo II al Paraguay. 
PARA MEDITAR Y REZAR 
JUAN NOS DICE:
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“dije mi primera misa ocho días después de la fiesta de la purísima Concepción de la Virgen 
María Nuestra Señora y la ofrecí por usted y por mi señora madre, y muy a menudo ofrezco 
misas por ustedes y por mis abuelos, así paternos como maternos, y lo haré todos los días de 
mi vida; acabaré mis estudios dentro de cuatro meses y luego subiré a las misiones de 
Paraguay a trabajar y morir entre aquellos indios”. (Carta de Juan del Castillo a su padre, 
Córdoba 8 de marzo de 1626). 
JESÚS NOS DICE: 
“Todo el que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o propiedades 
por causa de mi Nombre, recibirá cien veces más y tendrá por herencia la vida eterna. 
Muchos que ahora son primeros serán últimos, y muchos que ahora son últimos, serán 
primeros.” Mateo 19, 29-30. 
ORACIÓN 
Dios y padre de todos, que concediste a Roque González, Alonso Rodríguez y Juan del 
Castillo, el honor de compartir el martirio de tu hijo Jesucristo, dando la vida por sus 
hermanos; danos la fuerza y el coraje de mantenernos firmes en el servicio a nuestros 
hermanos, como ellos lo hicieron y concédenos la gracia que te pedimos por su intercesión. 
(Pedir la gracia deseada). Amén. 
Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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SEGUNDO DÍA: SÁBADO 29 DE NOVIEMBRE DE 2014 
FRAY JUAN BERNARDO (1570 – 1594) 
Nació en la región del Guairá, de la Provincia Gigante de las Indias, Paraguay en el año de 
1570. Fue uno de los primeros paraguayos que entró a la vida religiosa en la Orden de los 
franciscanos, impresionado por la vida de estos misioneros. Siendo todavía novicio ayudó a 
Fray Luis de Bolaños a aprender el guaraní y luego lo acompañó en la fundación de ciudades 
como Yaguarón e Itá. También colaboró con Bolaños en la traducción del catecismo al 
guaraní. Fray Juan Bernardo se consagró a Dios como Hermano franciscano, siguiendo el 
ejemplo de San Francisco, que quiso ser simplemente el “Hermano Francisco” y no se ordenó 
de sacerdote. 
En 1594, estando el Hermano Juan Bernardo en Itá, le pidió Bolaños que vaya a socorrer a un 
dominico cuya vida corría peligro en manos de los nativos paranáes, ya que Juan Bernardo 
manejaba bien la lengua nativa, era un gran predicador y tenía influencia sobre los nativos. 
Fue el hermano muy apresurado a socorrer al dominico, pero cuando llegó cerca de Caazapá, 
descubrió que ya habían matado. Los mismos apresaron a Fray Juan, le sacaron el hábito, lo 
azotaron y lo colgaron de un árbol, y dicen las crónicas que como él, aún ahorcado, 
continuaba hablándoles, le extrajeron el corazón y lo arrojaron en una hoguera. Esto fue el 2 
de junio de 1594 en el lugar conocido como Jahapety, donde una cruz de madera señala el 
sitio de su muerte. 
Luego de larga búsqueda se encontraron sus restos mortales al lado de una flor de un olor 
especial, y las reliquias fueron llevadas a Caazapá y Yuty. Su martirio ocurrió cuando él tenía 
tan solo 24 años. 
Fue el primer mártir paraguayo de quien se tiene documentación escrita. El primer joven 
religioso nacido en Paraguay que derramó su sangre por la fe en Cristo. La lista de mártires 
de la Orden Franciscana recuerda entre sus siervos de Dios a Fray Juan Bernardo el día 2 de 
junio. 
PARA MEDITAR Y REZAR 
SAN FRANCISCO NOS DICE: 
Señor, hazme un instrumento de tu Paz. 
Donde hay odio, que lleve yo el Amor. 
Donde haya ofensa, que lleve yo el Perdón. 
Donde haya discordia, que lleve yo la Unión. 
Donde haya duda, que lleve yo la Fe. 
Donde haya error, que lleve yo la Verdad. 
Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría. 
Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz. 
JESÚS NOS DICE: 
Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los Cielos. 
Felices ustedes, cuando por causa mía los insulten, los persigan y les levanten toda clase de 
calumnias. Alégrense y muéstrense contentos, porque será grande la recompensa que 
recibirán en el cielo. Mateo 5, 10-12.
48 
ORACIÓN 
Altísimo Padre nuestro, que quieres que el Reino de tu Hijo se extienda por todas partes y que 
todos los hombres participen de su salvación. Te alabamos porque has mirado con amor al 
Paraguay llamando a la vocación cristiana y franciscana al joven Fray Juan Bernardo, quien 
vivió ejemplarmente lleno del espíritu del Evangelio, de sencillez y de caridad y , ofreciendo 
su vida para salvar a un hermano Dominico, soportó con valentía el martirio en Caazapá. 
Te suplicamos, Señor, que si es tu voluntad, le concedas a este siervo tuyo la gracia de los 
altares y a nosotros danos ardiente deseos de servir a la Iglesia en la nueva evangelización. 
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén. 
Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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TERCER DÍA: DOMINGO 30 DE NOVIEMBRE 
MONSEÑOR PEDRO SHAW - “PA’I PUKU” (1912-1984). 
Nació en Amberes, Bélgica, el 6 de septiembre de 1925. Sus padres fueron Gustavo Constant 
Shaw y Matilda de Adriessens. Tuvo 4 hermanos: José, María, Pablo y Teresa. Siendo 
bastante joven, ingresó a la Congregación de los Oblatos de María Inmaculada, donde hizo su 
primera profesión religiosa en el año 1946. 
En su tierra natal fue ordenado sacerdote el 30 de septiembre de 1951. Celebró su primera 
misa en Gante, Bélgica y poco tiempo después fue enviado como misionero al Chaco 
paraguayo. Trabajó en el Vicariato Apostólico del Pilcomayo desde el año 1952 hasta 1965, 
como misionero itinerante, visitando estancias y las comunidades indígenas. 
De 1965 a 1973 se desempeñó como cura párroco de la iglesia María Medianera, Km. 156 de 
la ruta Transchaco y luego de la parroquia de Puerto Elsa, de donde fue llamado para el cargo 
de Vicario Apostólico. Pa’i Puku se hizo un chaqueño más: vestía, comía, hablaba y trabajaba 
de la forma en la que hacía la gente del Chaco. En el camino de su misión no encontraba 
obstáculo que no pudiera pasar. 
Aprendió el idioma de la gente: el castellano y el guaraní. Su labor pastoral la acompañó de 
un intenso trabajo de promoción humana. Con la consigna “nunca más un niño pobre del 
Chaco sin escuela y nunca más un enfermo sin auxilio” se ocupó, sobre todo, de la educación 
de los niños y de la salud de la gente que vivían esparcidos en lugares muy alejados y de 
difícil acceso. Fundó una escuela-internado y un dispensario que siguen prestando sus 
servicios a los niños y enfermos hasta hoy. 
Se le reconoce como fundador de la escuela Pa’i Puku del km 156 y la Radio Pa’i Puku del 
Km 389 ubicada sobre la ruta Carlos Antonio López. Falleció trágicamente un día jueves 21 
de junio de 1984, en la altura del Km. 27 de la ruta Transchaco en la zona cercana al actual 
Puente Remanso. Fueron 32 años de vida apostólica entregada plenamente al trabajo pastoral. 
PARA MEDITAR Y REZAR 
PA’I PUKU NOS DICE: 
"No todo es alegría en la vida, hay días de sufrimiento y de dolor. En la vida cristiana, en la 
vida religiosa, sacerdotal y misionera hay días y momentos difíciles, oscuros, en los que uno 
no sabe qué hacer. También en esos momentos tenemos que dar gracias al Señor, porque son 
momentos en que Él nos quiere indicar algo, que nos quiere llevar a la conversión, o quiere 
purificar nuestro amor. ¡Agradezcamos siempre al Señor por todo!". 
JESÚS NOS DICE: 
Jesús dijo a sus discípulos: “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. 
Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir 
todo lo que yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin 
de la historia. Mateo 28, 18 – 20. 
ORACIÓN 
Señor, Tú que llamaste a Pa'i Puku, Monseñor Pedro Shaw, a que dejara su querida 
familia en la lejana Bélgica, para anunciar la Buena Nueva de Jesucristo en las tierras del 
Chaco de nuestra patria Paraguay.
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Te pedimos, Padre, por las familias y grupos humanos evangelizados por tu santo 
misionero, que los mantengas en la fe, en la esperanza y en el amor de Dios y al prójimo. 
Señor, Tú que capacitaste a Pa'i Puku, Chaqueño de corazón, a consagrarse total- e 
íntegramente a su gente para guiarles por los caminos de Dios. 
Te pedimos, Padre, por nosotros, tus queridos hijos y hijas del Chaco, que nos hagas 
sentir por medio de Pa'i Puku tu amistad, tu cercanía y tu presencia. 
Señor, Tú que infundiste a Pa'i Puku, ejemplar siervo de Dios, al Espíritu Santo, que 
hizo de él modelo y ejemplo de entrega y fidelidad. 
Te pedimos, Padre, por los obispos y sacerdotes, por los educadores y por todos los 
fieles, que tu Espíritu también a ellos les haga permanecer firmes en su vocación, así como 
Pa'i Puku, Monseñor Pedro Shaw. 
Virgen María, tú que enseñaste a Pa'i Puku, Oblato de María Inmaculada, el amor a tu 
hijo Jesucristo y a la Santa Iglesia Católica, que le ayudó a ser un misionero incansable. 
Te pedimos, Madre de Dios y de la Iglesia, por la causa y beatificación de Pa'i Puku, 
Monseñor Pedro Shaw, que intercedas ante tu hijo Jesucristo Nuestro Señor, Amén 
Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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CUARTO DÍA: LUNES 1 DE DICIEMBRE DE 2014 
SAN ROQUE GONZÁLEZ DE SANTA CRUZ (1576-1628) 
Nació en 1576, en Asunción, hijo del español Bartolomé González de Villaverde y la mestiza 
María Santa Cruz, primeros pobladores de la ciudad. Estudió en la escuela del primer obispo 
de Asunción, Pedro de La Torre, y más tarde, junto con una docena de jóvenes, bajo la 
dirección del obispo Alonso Guerra y del jesuita Juan Saloni. 
Durante la visita del obispo del Tucumán, Hernando de Trejo, fue ordenado sacerdote en 
diciembre de 1958. Dominaba el guaraní por ser su lengua materna y fue enviado como 
misionero entre los naturales del Mbaracayú. En 1609, siendo párroco de la catedral de 
Asunción, rechazó el nombramiento de Vicario general de la diócesis, y entró al noviciado 
jesuita el 9 de mayo de 1609. 
Como novicio, fue designado para explorar el territorio de los guaycurúes, en la otra banda 
del Río Paraguay, de donde pasó con Marcial de Lorenzana a fundar el pueblo de San Ignacio 
Guazú en 1611, allí sentó las bases de la organización política y económica de las 
reducciones. A finales de 1614, empezó la reducción de Santa Ana y las de Itapua y 
Yaguapoa. Enviado a la región del río Uruguay, fundó los pueblos de Concepción, San 
Nicolás, San Francisco Javier y Yapeyú. En 1627 fue nombrado superior de las misiones del 
río Uruguay y fundó el pueblo de Candelaria en la banda oriental de este río. 
En 1628, empezó las reducciones de Yjuí y Caaró con Alonso Rodríguez y Juan del Castillo. 
El hechicero Ñezú, cacique de Ijuí, celoso de la creciente influencia jesuita y no dispuesto a 
dejar sus costumbres, planeó la muerte de los misioneros de la región. Roque y Alonso fueron 
asesinados en la reducción de Todos los Santos del Caaró, actual Río Grande do Sul, Brasil, el 
15 de noviembre. Durante la confusión del momento, Arasunú, un anciano guaraní, levantó la 
voz para protestar, era uno de los primeros caciques convertidos en la región del Uruguay, 
pero un golpe de itaizá en la garganta, le ahogó y acabó con él. Dos días más tarde, el día 17, 
también acabaron cruelmente con Juan del Castillo en la reducción de Nuestra Señora de la 
Asunción del Yjuí. 
San Roque González de Santa Cruz sufrió el martirio a los 52 años de edad y fue canonizado 
el 16 de mayo de 1988 en Ñu Guasu, junto a sus compañeros mártires Alonso Rodríguez y 
Juan del Castillo, en el inicio de la histórica visita de San Juan Pablo II al Paraguay. 
PARA MEDITAR Y REZAR 
ROQUE NOS DICE: 
“Nuestro Señor Jesucristo no manda que se predique el Evangelio con ruidos de armas y 
tropas de combate, sino con el ejemplo de una buena vida y de santas palabras como han 
hecho los santos apóstoles y varones apostólicos, si es necesario derramando su sangre”. 
(De la carta de Roque a su hermano Francisco). 
JESÚS NOS DICE: 
“Este es el mandamiento que yo les doy: que se amen unos a otros como yo les he amado. 
Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos”. Juan 15, 12-13.
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ORACIÓN 
Señor, Tú nos diste a Roque González de Santa Cruz, Alonso Rodríguez y Juan del Castillo, 
como testigos e intercesores de nuestros pueblos de América. Manifiesta una vez más que te 
fueron agradables sus trabajos, sacrificios y la entrega de su vida por amor a los pobres y 
concédenos la gracia que te pedimos por su intercesión. Amén. (Pedir la gracia deseada). 
Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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QUINTO DÍA: MARTES 2 DE DICIEMBRE DEL 2014 
MONSEÑOR AGUSTÍN VAN AAKEN (1914-1990) 
Nació en Kevaler, Alemania, el 16 de julio de 1914. Ingresó al Seminario Menor de la 
Congregación del Verbo Divino en 1928, en Holanda. Hizo su noviciado en el Seminario 
“San Agustín”, cursó sus estudios superiores de Filosofía y Teología en el Escolasticado de 
Bélgica. Fue ordenado Sacerdote el 27 de abril de 1941 en Gante, Bélgica, en plena Guerra 
Mundial, a la edad de 26 años. En 1949 fue enviado a Argentina, como misionero en la 
Pampa. 
En 1960 fue destinado al Paraguay como primer Superior de la Congregación del Verbo 
Divino. Llegó a Encarnación donde fundó el noviciado de la Congregación del Verbo Divino 
en Pacu Cuá. Fue consagrado Obispo el 12 de agosto de 1972 por Monseñor Innocenti, 
Nuncio Apostólico. Como lema para su escudo de pastor eligió la frase "Servir en Caridad". 
Esta fue la motivación a la que se mantuvo fiel durante toda su vida. 
Asumió la Prelatura del Alto Paraná en una situación bastante conflictiva. Siguiendo los pasos 
de su predecesor, continúa las pautas y líneas pastorales de la Segunda Conferencia 
Latinoamericana de Medellín. El gran desafío del Monseñor Agustín fue la creación de 
nuevas parroquias; la búsqueda de agentes pastorales que puedan colaborar, dinamizar y 
aumentar los movimientos de los laicos. Tanto es así que a 10 años de su episcopado, la 
Prelatura ya contaba con 18 parroquias, unas 360 capillas, seis congregaciones masculinas y 
13 femeninas. 
Conoció muy de cerca los problemas y sufrimientos de la extensa zona bajo su cuidado 
pastoral, en donde desarrolló su sacrificada y heroica labor misionera durante 26 años. La 
formación del clero diocesano fue una de sus mayores preocupaciones; para lo cual insistió 
mucho en la construcción de un Seminario Menor para preparar a los futuros sacerdotes 
diocesanos. Su sueño se hizo realidad al inaugurar el Seminario Menor Diocesano en la 
localidad de Juan León Mallorquín, el 1 de mayo de 1987. Alcanzó igualmente su gran anhelo 
al ordenar al primer sacerdote de su diócesis. 
Presentó su renuncia canónica, al día siguiente de cumplir sus 75 años, el 17 de julio de 1989, 
con la satisfacción humilde del deber cumplido. Se retiró silenciosamente a Hohenau (Itapúa), 
donde murió en el Colegio “San Blas” el 11 de agosto de 1990, dos meses después de haber 
entregado la Prelatura. Su causa de canonización se inició en la Diócesis de Ciudad del Este. 
PARA MEDITAR Y REZAR 
MONSEÑOR AGUSTÍN NOS DICE: 
“El que trabaja por el bien común, que no sea como un sufrimiento, sino que lo haga con 
mucha alegría y con amor. Todas las cosas que hacemos por el bien de los demás está 
bendecidas por Dios”. 
JESÚS NOS DICE: 
El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. El cuidador le abre y las ovejas 
escuchan su voz; llama por su nombre a cada una de sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha 
sacado todas sus ovejas, empieza a caminar delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque 
conocen su voz. Juan 10, 3 – 4.
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ORACIÓN 
DIOS, VERDAD ETERNA: 
- Creemos en Ti 
DIOS, SALVACIÓN Y FORTALEZA NUESTRA: 
- Esperamos en Ti 
DIOS, BONDAD INFINITA: 
- Te amamos de corazón. 
ENVIASTE AL VERBO SALVADOR DEL MUNDO: 
- Haz que todos seamos uno en Él. 
INFUNDE EN NOSOTROS EL ESPÍRITU DEL HIJO: 
- Para que glorifiquemos tu Nombre. Amén. 
(Oración de la Congregación del Verbo Divino). 
Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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SEXTO DÍA: MIÉRCOLES 3 DE DICIEMBRE DE 2014 
FRAY LUIS DE BOLAÑOS (1539 - 1629) 
Nacido en Marchena, provincia de Sevilla, en 1549, muy joven ingresó en la Orden 
franciscana cerca de su pueblo natal. Allí profesó y realizó sus estudios eclesiásticos y recibió 
las órdenes sagradas hasta el diaconado. Cuando pasó por su convento fray Alonso de San 
Buenaventura en busca de misioneros para América, Bolaños decidió unirse al grupo de 22 
franciscanos que llegó a Asunción en 1575. Durante diez años trabajó incansablemente al lado 
del padre Alonso de San Buenaventura, y finalmente fue ordenado sacerdote en 1585 por el 
obispo dominico Alonso Guerra. 
El hecho más notable en la actuación misionera del padre Bolaños fue la creación de las 
«reducciones». Como una respuesta a la dispersión por la vida nómada de los aborígenes el 
padre Bolaños concibió la idea de «reducirles» en poblaciones fijas y estables. Allí se les 
enseñaba, junto con la doctrina cristiana, a leer y escribir, a cultivar la tierra, a domesticar 
animales y las técnicas del arte europeo para la construcción de viviendas, iglesias y capillas, 
retablos e imágenes, que todavía hoy día podemos contemplar y admirar. 
Fray Luis escribió la primera gramática guaraní y un vocabulario, que fueron de suma utilidad 
para los posteriores misioneros de Paraguay. El catecismo aprobado por el Concilio de Lima 
en 1583 para la enseñanza de la doctrina cristiana fue vertido al guaraní por este misionero; 
esta traducción fue aprobada por el Sínodo de Asunción en 1603 y se ordenó que fuera 
utilizada en la enseñanza de la doctrina cristiana. 
El padre Bolaños, además de enseñar él personalmente, se dedicó a preparar algunos indios 
más capaces para que, a su vez, ellos enseñaran a los otros indios. Sólo así pudo preparar y 
enseñar indirectamente a tantos miles de aborígenes, que de otra forma no hubiera podido 
atender. Es un buen ejemplo de lo que se puede hacer con catequistas bien preparados 
también en nuestros días; es otra de las lecciones que debemos aprender de este insigne 
misionero franciscano. 
Durante más de cincuenta años fray Luis de Bolaños se consagró a la evangelización entre los 
guaraníes. Desempeñó diversos cargos en la Orden franciscana y fue superior mayor de la 
Custodia de Paraguay. Murió santamente en el convento de San Francisco de Buenos Aires el 
11 de octubre de 1629. La fama de santidad de que gozó en vida, así como los 
acontecimientos que acompañaron a su muerte movieron a las autoridades eclesiásticas a 
iniciar su proceso de beatificación. (Tomado de un texto de Julián Heras, OFM). 
PARA MEDITAR Y REZAR 
SAN FRANCISCO NOS DICE: 
“Aconsejo, amonesto y exhorto en el Señor Jesucristo a mis hermanos que, cuando van por el 
mundo, no litiguen ni contiendan de palabra ni juzguen a otros; sino sean apacibles, 
pacíficos y mesurados, mansos y humildes, hablando a todos decorosamente, como 
conviene. Y no deben cabalgar sino apremiados por una manifiesta necesidad o 
enfermedad. En toda casa en que entren digan primero: Paz a esta casa. Y les está 
permitido, según el santo Evangelio, comer de todos los manjares que se les sirven”. 
(De la Regla de los Hermanos menores de San Francisco de Asís). 
JESÚS NOS DICE: 
“Jesús eligió a setenta y dos discípulos y los envió de dos en dos delante de él, a todas las 
ciudades y lugares adonde debía ir. Les dijo: “La cosecha es abundante, pero los obreros
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son pocos. Rueguen, pues, al dueño de la cosecha que envíe obreros a su cosecha. Vayan, 
pero sepan que los envío como corderos en medio de lobos. No lleven monedero, ni bolsón, ni 
sandalias, ni se detengan a visitar a conocidos. Al entrar en cualquier casa, bendíganla antes 
diciendo: La paz sea en esta casa. Si en ella vive un hombre de paz, recibirá la paz que 
ustedes le traen; de lo contrario, la bendición volverá a ustedes” Lucas 10, 1 – 6. 
ORACIÓN: 
¡Oh alto y glorioso Dios!, 
ilumina las tinieblas de mi corazón 
y dame fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta, 
sentido y conocimiento, Señor, 
para que cumpla tu santo y veraz mandamiento. 
Amén. 
(Oración de San Francisco frente al Cristo de San Damián). 
Padrenuestro – Avemaría – Gloria.
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SÉPTIMO DÍA: JUEVES 4 DE DICIEMBRE DE 2014 
MARÍA FELICIA GUGGIARI ECHEVERRÍA – “CHIQUITUNGA” (1925-1959) 
Nació el 12 de enero de 1925 en Villarrica del Espíritu Santo, Guairá, en el seno de la 
familia Guggiari Echeverría, y falleció el 28 de abril de 1959 en Asunción. 
Más conocida como "Chiquitunga", desde muy joven se dedicó al apostolado. A los 16 años 
formó parte de la Acción Católica, organización en la que luego se desempeñó como dirigente 
del grupo de las más pequeñas. A partir de allí trabajo sin descanso con los niños en la 
catequesis, con los jóvenes universitarios y trabajadores, cuidó a enfermos y ancianos; 
primero en Villarrica y luego en Asunción. 
Chiquitunga sintió el llamado de Dios a la vida contemplativa. A la edad de 30 años ingresó 
en el Carmelo de Asunción para tomar el hábito de Carmelita Descalza, en el año 1955. 
Las Madres Carmelitas Descalzas de Asunción recuerdan: "En los cuatro años que la querida 
Hermana vivió entre nosotras se caracterizó por su gran espíritu de sacrificio, caridad y 
generosidad, todo envuelto en gran mansedumbre y comunicativa alegría". 
En enero de 1959 la entonces Hermana Felicia contrajo una hepatitis infecciosa, lo cual la 
obligó a quedar internada por poco más de un mes. Luego contrajo púrpura, una rara 
enfermedad que se manifiesta a través de sangrados internos y moretones en el cuerpo y el 
rostro, causada por la disminución en la producción de plaquetas. 
Chiquitunga falleció el 28 de marzo del 1959, a las cuatro de la madrugada, un Domingo de 
Pascua. Murió rodeada de sus familiares. “Pidió a la madre Priora y a otras dos Madres allí 
presentes, le leyeran el "Muero porque no Muero” de Santa Teresa de Jesús. Recostada en los 
almohadones parecía dormir. De pronto se irguió con energía no común y exclamó: “Papito 
querido, ¡qué feliz soy!; ¡Que grande es la Religión Católica!; ¡Que dicha el encuentro con mi 
Jesús!; ¡Soy muy feliz!” Y sin borrársele la sonrisa: “Jesús te amo. ¡Qué dulce encuentro! 
¡Virgen María!”. Luego de consolar a su madre y hermano, su alma voló al cielo. En su rostro 
quedó estampada la dulce y característica sonrisa que le había animado en vida. Chiquitunga 
tenía 34 años de edad. 
Su causa de canonización se abrió en Asunción el 17 de julio de 1997 y el proceso es 
impulsado por los Padres Carmelitas y las Hermanas Carmelitas descalzas. 
PARA MEDITAR Y REZAR 
CHIQUITUNGA NOS DICE: 
“En todos los trabajos que estoy realizando trato de poner el sello de nuestro espíritu 
cristiano, porque quiero que todo se sature de Cristo y donde quiera que sea pueda dejar un 
rayito de luz”. (Notas de su experiencia de apostolado como laica). 
JESÚS NOS DICE: 
Ustedes son la sal de la tierra. Ustedes son la luz del mundo: ¿cómo se puede esconder una 
ciudad asentada sobre un monte? Nadie enciende una lámpara para taparla con un cajón; la 
ponen más bien sobre un candelero, y alumbra a todos los que están en la casa. Hagan, pues, 
que brille su luz ante los hombres; que vean estas buenas obras, y por ello den gloria al
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Padre de ustedes que está en los Cielos. Mateo 5, 13-16. 
ORACIÓN 
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, que te complaces haciendo tu morada en el 
corazón de los hombres; te damos gracias por haber hermoseado a tu sierva, la Venerable 
María Felicia con el fuego de tu amor, impulsándola a gastar su juventud en el apostolado 
laical y en la inmolación en la vida contemplativa. 
Te alabamos y bendecimos, porque, con su ejemplar figura, nos manifiestas tu bondad de 
Padre y Amigo, y las ilimitadas exigencias del verdadero amor. Te rogamos nos concedas por 
su intercesión, la gracia que ahora te suplicamos, si es para tu mayor gloria y bien de las 
almas. Amén. (Pedir la gracia deseada). 
Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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OCTAVO DÍA: VIERNES 5 DE DICIEMBRE DE 2014 
MARÍA FLORENCIA DOMÍNGUEZ NETTO - “PICHÉ” (1917-1982). 
María Florencia Domínguez Netto, conocida con el apodo de Piché, nació el 27 de octubre de 
1917 en Asunción, Paraguay, hija de don Pedro Domínguez Servín y doña Julia Netto 
Olmedo, es considerada la “santa encarnacena”, debido a que a los cuatro años se mudó con 
su familia a esta ciudad. Su padre fue jefe de la Dirección de Correos. 
Piché estuvo prácticamente postrada por una enfermedad durante casi toda su vida, de los 65 
años que vivió, más de 55 los pasó con gran paciencia en una cama debido a la artritis 
reumatoide deformante que la tomó desde niña. A pesar de que su cuerpo se fue debilitando, 
fue creciendo en ella la entrega confiada y a los 23 años se consagró a Dios con el voto de 
castidad. 
Ante los terribles dolores articulares y que se agudizaban decía a su médico tratante Dr. Pedro 
Acosta Moreno: “son caricias de mi Jesús” “las dulces caricias de mi Jesús” y lo decía con 
una sonrisa, aun cuando estaba ardiendo de fiebre. 
Piché tuvo la valentía de ir vivir en una casita, que ella misma cuidaba, con ayuda de otras 
personas, y donde pudo dedicarse con más libertad a sus devociones y a su misión de consolar 
y animar a los demás con el ejemplo de su paciencia. 
El 3 de setiembre de 1972, diez años antes de su muerte, en una misa celebrada en su casita, 
pronunció los votos religiosos en el Instituto Reina de la Misericordia y se convirtió en una 
laica consagrada. En su lecho recibía diariamente a niños y a todas las personas para darles 
consejos espirituales. 
Falleció el 17 de noviembre de 1982 y sus restos mortales descansan en el cementerio de 
Encarnación, donde a diario decenas de personas acuden para pedir milagros por su 
intercesión. 
Su causa de canonización se abrió en la diócesis de Encarnación, iniciándose la Investigación 
diocesana sobre la vida, virtudes y fama de santidad el 25 de marzo de 1992. 
PARA MEDITAR Y REZAR 
PICHÉ NOS DICE: 
“No debes apenarte y preocuparte tanto por mi salud. Sabrás que sólo son dolencias del 
cuerpo, que con los años se agravan y no puedo ya normalizarme, va flaqueando poco a 
poco; pero ten en cuenta que sólo es en la fuerza física, que espiritualmente me siento sana, 
fuerte y feliz, porque me siento cerca de mi buen Jesús: no puedes darte idea de lo que eso 
representa para mí, de lo es que sentirse amada y mimada por Él; porque me ama me envía 
el dolor, es una bendición vivir atada a su cruz por 52 años ya. Sus ‘caricias’ son la muestra 
de ese amor, de que se digna amarme como sólo Él sabe hacerlo…Por eso, cuando tengas 
alguna contrariedad, algún pequeño sufrimiento, no pienses que Dios te abandona, no, al 
contrario, es porque te quiere, y Él sabe que será para algún bien tuyo”. (Carta a su sobrino 
del 3 de febrero de 1979).
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JESÚS NOS DICE: 
“Vengan a mí los que van cansados, llevando pesadas cargas, y yo los aliviaré. Carguen con 
mi yugo y aprendan de mí, que soy paciente y humilde de corazón, y sus almas encontrarán 
descanso. Pues mi yugo es suave y mi carga liviana.” Mateo 11, 28-30. 
ORACIÓN 
Dios Todopoderoso: Te pedimos aumentes nuestra fe, esperanza y caridad. Así sabremos vivir 
cumpliendo tu voluntad, cualquiera sean las circunstancias de nuestra vida. 
Tú concediste a tu sierva María Florencia (Piché) constancia y fortaleza para servir, desde su 
lecho de enferma, a toda la Iglesia. Concédenos la gracia que te pedimos, la gracia de ver 
reconocidos sus méritos como modelo de vida cristiana. 
Otórganos imitar su ejemplo y amar Tu voluntad siempre y, en toda ocasión. Por Cristo 
Nuestro Señor. 
Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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NOVENO DÍA: SÁBADO 6 DE DICIEMBRE DE 2014 
MONSEÑOR ISMAEL ROLÓN SILVERO (1914 – 2010). 
Nació en Caazapá el 24 de enero de 1914. En 1927 ingresó en el Seminario Salesiano de 
Manga, Uruguay. El 23 de noviembre de 1941 fue ordenado sacerdote. Fue director del 
Colegio Monseñor Lasagna y párroco de la parroquia María Auxiliadora, hasta que fue 
nombrado Prelado de Caacupé, el 2 de agosto de 1960. 
Fue ordenado obispo en la Basílica, el 23 de enero de 1966. Ese mismo año se erigió la 
Diócesis de Caacupé, siendo su primer obispo Ismael Rolón. Abrazado con amor a su 
misión sacerdotal, vivió sus años de lucidez, fiel a sus celebradas homilías en Caacupé, 
orando por la libertad de su pueblo. 
El 16 de junio de 1970 fue promovido como Arzobispo de Asunción y tomó posesión el 19 de 
julio del mismo año, permaneciendo en la sede diocesana hasta el año 1989. Durante el 
ejercicio de su episcopado, fue presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya durante 
varios periodos, representó a dicha conferencia en encuentros internacionales. En su 
larga vida episcopal, fue miembro del Consejo permanente de la Conferencia Episcopal 
Paraguaya (CEP), presidió la Comisión Episcopal para el Seminario Mayor Nacional y fue 
obispo responsable del Equipo Nacional del Clero. 
Se destacó por su postura firme y decidida frente a los abusos de la dictadura stronista y 
por sus valientes homilías. Cuando se percató del avasallamiento del gobierno de 
Alfredo Stroessner contra los Derechos Humanos, abandonó el Consejo de Estado en 1971. 
En 1978 visitó la cárcel de Emboscada, donde el Gobierno tenía prisioneros a numerosos 
presos políticos, sin proceso. En 1987 y en 1988 convocó a sucesivas e históricas 
“Procesiones del Silencio”, en protesta por la violencia y las injusticias promovidas 
desde el Gobierno de Stroessner. Por esa época, siempre en defensa de las libertades públicas 
y los derechos humanos, decidió suspender el tradicional Tedéum, bendición impartida el 15 
de agosto en la Catedral de Asunción, con participación del jefe de Estado. 
Monseñor Rolón le dio nueva estructura a la Curia Pastoral iniciando varios departamentos 
que hasta hoy funcionan en la arquidiócesis. Durante su mandato como presidente de la 
CEP acompañó con entusiasmo la visita de Su Santidad Juan Pablo II al Paraguay en mayo 
de 1988. Falleció el 8 de junio de 2010 a la edad de 96 años. (Texto del Padre Carlos Heyn, 
SDB). 
PARA MEDITAR Y REZAR 
MONSEÑOR ROLÓN NOS DICE: 
“Dios está de parte de la concordia, de la verdad, de la justicia, y con Él, también la Virgen 
que nos ama como a hijos suyos. El materialismo y la ambición del dinero y la corrupción 
nos mantienen enlodados; y la vergonzosa impunidad, causada por la incapacidad o 
deshonestidad, o cobardía de los responsables de la justicia y del progreso, salvo honorables 
excepciones, impide el avance de los hombres de buena voluntad. Pero Dios, justo y 
misericordioso, creador y padre nuestro, no nos abandonará”... “En la religión no todo es 
palabras y rezos; es, ante todo compromiso personal y social. El mandamiento principal es el 
amor mutuo, el respeto mutuo, es la solidaridad” (Desde mi oasis IV. Ed. Don Bosco. 
Pág.146 y 48). 
JESÚS NOS DICE:
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“Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. No así el asalariado, que 
no es el pastor ni las ovejas son suyas. Cuando ve venir al lobo, huye abandonando las 
ovejas, y el lobo las agarra y las dispersa. A él sólo le interesa su salario y no le importan 
nada las ovejas. Yo soy el Buen Pastor y conozco los míos como los míos me conocen a mí, lo 
mismo que el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Y yo doy mi vida por las ovejas” 
(Juan 10, 11-15). 
ORACIÓN 
Dios todopoderoso y eterno, 
que elegiste a Monseñor Ismael Rolón como pastor de tu Iglesia, 
concédenos que arraigue en nuestros corazones 
lo que él nos enseñó inspirado por ti, 
y que interceda ante tu misericordia 
aquel que nos diste como protector en la tierra. 
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, 
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo 
y es Dios, por los siglos de los siglos 
(Misal Romano. Común de pastores). 
Padrenuestro – Avemaría – Gloria. 
VÍSPERAS DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN
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Domingo 7 de diciembre de 2014 
SAN ALONSO RODRÍGUEZ OLMEDO (1598-1628) 
Nació en la ciudad de Zamora, España, el día 10 de marzo de 1598. Sus padres fueron don 
Gonzalo Rodríguez y doña María Olmedo, cristianos fervorosos. Entró en la Compañía de 
Jesús, en el Noviciado de Villagarcía, el 25 de marzo de 1614. Ya estaba destinado a los 
estudios de Filosofía en Pamplona cuando recibió la misión de partir a América. 
Zarpó de Lisboa el 4 de noviembre de 1616 en la expedición del P. Juan Viana, SJ, 
Procurador de Chile y Paraguay, que traía misioneros para la zona austral de América. Llegó a 
Buenos Aires el 15 de febrero de 1617. Fue destinado al Colegio Máximo de Córdoba a 
continuar sus estudios de Filosofía. Hizo el magisterio en la misma ciudad de Córdoba. En 
1620 inició la Teología. 
Fue buen alumno en teología. Los Superiores y profesores resaltaron siempre en sus informes 
sus dotes de inteligencia y prudencia. Incluso le confiaron para los actos públicos la "solemne 
defensa" de las tesis de Teología, distinción que se reserva a los mejores estudiantes. En los 
informes de 1623, se le considera dotado de juicio y prudencia, aprovechado en letras y con 
capacidad para la docencia. El provincial dice de él que “será hombre de gobierno”. Fue 
ordenado sacerdote en 1624 en Córdoba, Argentina. 
En 1626, aún sin completar su formación, fue enviado a las misiones entre los guaycurúes, 
situadas frente a Asunción, al otro lado del río Paraguay. Fue el primer jesuita en aprender la 
difícil lengua de los guaycurúes. En 1628, pasó a las misiones guaraníes del Paraná. Poco 
después de su llegada a Itapúa, fue designado para acompañar a Roque González en la 
fundación del pueblo de Todos los Santos del Caaró, en la banda oriental del río Uruguay. 
Ñezú, hechicero y cacique de Yjuí, decidió oponerse al proyecto. Dio a Caarupé, cacique de 
Caaró, la orden de matar a los misioneros con esta motivación: «para que sigamos en nuestro 
ser y cantos antiguos”. 
El 15 noviembre, estando reunidas 200 personas en la plaza del nuevo poblado para 
presenciar la instalación de una campana, aparecieron de sorpresa los conjurados y en un 
descuido atacaron a golpes de hacha matando a Roque. Al oír el alboroto, salió Alonso de la 
iglesia y fue igualmente agredido a golpes de «itaizá» (hacha de piedra). Los agresores se 
ensañaron con los cadáveres y los arrastraron a la iglesia, donde destruyeron cuadros e 
imágenes. Mataron también ese día al viejo cacique Arasunú, que tuvo el valor de protestar y 
luego incendiaron la iglesia con los cadáveres dentro. 
San Alonso Rodríguez sufrió el martirio a los 30 años, fue canonizado el 16 de mayo de 1988 
en Ñu Guasu, junto con sus compañeros Roque González de Santa Cruz y Juan del Castillo, 
en el inicio de la histórica visita de San Juan Pablo II al Paraguay. 
PARA MEDITAR Y REZAR 
ALONSO NOS DICE: 
“Esta misión de Encarnación, que es la principal y mejor que al presente tenemos, por estar 
la gente buena, casa e iglesia acabada, buena música, el sitio del pueblo de lo mejor que he 
visto en mi vida, con haber visto muchos buenos en España. Está sobre un cerro de dos 
cuadras y más de altura, y al pie de él, el mejor río del mundo que es el Paraná, por una
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banda montes, altísimos, por otra, campos inmensos... Once son las reducciones de este 
Paraná y Uruguay, y solas cuatro tienen con que pasar bien pobre y modestamente, y, por 
esta causa pasamos mucha pobreza y dificultades en todo, pero las paso con gusto por el 
bien de estos pobres”. (Carta de Alonso a su compañero jesuita Alonso Ovalle, 30 de julio de 
1627). 
JESÚS NOS DICE: 
“Yo les digo a ustedes, mis amigos: No teman a los que matan el cuerpo y después ya no 
pueden hacer nada más. ¿No se venden cinco pajaritos por dos monedas? Pues bien, delante 
de Dios ninguno de ellos ha sido olvidado. Hasta los cabellos de ustedes están contados. No 
teman, porque ustedes valen más que muchos pajaritos.” Lucas 12, 4-7. 
ORACIÓN: 
Señor Dios, que fortaleces a los mártires y premias a los que anuncian tu palabra, tu pueblo se 
alegra hoy por el testimonio de Roque González, Alonso Rodríguez y Juan del Castillo. 
Concédenos la gracia de imitarlos en el seguimiento de Cristo y en el servicio a los pobres y 
danos la gracia que te pedimos. Amén. (Pedir la gracia deseada). 
Padrenuestro. Avemaría. Gloria.

Guión homilético Caacupé 2014

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    1 Novenario deCaacupé - 2014 Consagrados al servicio del Reino de Dios PRIMER DÍA: viernes 28 de noviembre de 2014. (Peregrinación de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional) Tema: La familia: lugar privilegiado de la llamada de Dios Ogapy ojeroviávape oñehendu porãve Ñandejára ñehenói. Testigo del día: San Juan del Castillo, SJ. Nació en Belmonte, España, en 1596. A los 17 años ingresó a la Compañía de Jesús. Llegó a América en 1617. Al terminar la filosofía en Córdoba, en 1619 fue a Concepción, de Chile, como profesor de gramática. Volvió a Córdoba donde fue ordenado sacerdote en 1625 y enviado a la Reducción guaraní de San Nicolás. El 15 de agosto de 1628, con Roque González y Alonso Rodríguez, fundan la Reducción de Nuestra Señora de la Asunción, donde queda Juan del Castillo. Sus compañeros avanzaron a fundar otra reducción en el Caaró. El 17 de noviembre, dos días después del martirio de Roque y Alonso, fue atacado por los mismos asesinos, sufrió castigos muy duros y fue sometido a crueles torturas, clavado a un tronco entregó su vida mientras rezaba y hablaba en guaraní con sus agresores. Fue canonizado en Ñu Guasu, junto a sus compañeros Roque González de Santa Cruz y Alonso Rodríguez, durante la visita de San Juan Pablo II al Paraguay en 1988. San Juan del Castillo, mártir de Cristo es testigo de la fe. Lecturas: Ef 4, 1-7.11-13 (propias de la fiesta de los santos mártires) Sal 22, 1-6 Mc 16, 15-20 Valor del reino: vocación Ideas centrales de las lecturas: Ef – una misma esperanza, a la que ustedes han sido llamados, de acuerdo con la vocación recibida… pero cada uno ha recibido su propio don… Sal – el Señor es mi pastor Ev. – Vayan por todo el mundo… En el marco de la Misión Permanente, la CEP priorizó por tres años la evangelización a y desde las familias, que hemos clausurado recientemente. Dentro de este proceso se ha fortalecido la conciencia de invertir más recursos hacia las familias, porque estamos convencidos que teniendo familias sanas integralmente, también llegaremos a tener una sociedad más sana. Aunque nuestro tema del año sea la vida consagrada, nosotros sabemos que surgen desde las familias las vocaciones. Dios llama a una persona a seguirlo desde una familia concreta. Aparecida 6.4.1 La Familia, primera escuela de la fe 302. La familia, “patrimonio de la humanidad”, constituye uno de los tesoros más valiosos de los pueblos latinoamericanos. Ella ha sido y es espacio y escuela de comunión, fuente de
  • 2.
    2 valores humanosy cívicos, hogar en el que la vida humana nace y se acoge generosa y responsablemente. Para que la familia sea “escuela de la fe” y pueda ayudar a los padres a ser los primeros catequistas de sus hijos, la pastoral familiar debe ofrecer espacios formativos, materiales catequéticos, momentos celebrativos, que le permitan cumplir su misión educativa. La familia está llamada a introducir a los hijos en el camino de la iniciación cristiana. La familia, pequeña Iglesia, debe ser junto con la Parroquia el primer lugar para la iniciación cristiana de los niños. Ella ofrece a los hijos un sentido cristiano de existencia y los acompaña en la elaboración de su proyecto de vida, como discípulos misioneros. 303. Es además un deber de los padres, especialmente a través de su ejemplo de vida, la educación de los hijos para el amor como don de sí mismos y la ayuda que ellos le presten para descubrir su vocación de servicio, sea en la vida laical como en la consagrada. De este modo, la formación de los hijos como discípulos de Jesucristo, se opera en las experiencias de la vida diaria en la familia misma. Los hijos tienen el derecho de poder contar con el padre y la madre para que cuiden de ellos y los acompañen hacia la plenitud de vida. La “catequesis familiar”, implementada de diversas maneras, se ha revelado como una ayuda exitosa a la unidad de las familias, ofreciendo además, una posibilidad eficiente de formar a los padres de familia, los jóvenes y los niños, para que sean testigos firmes de la fe en sus respectivas comunidades. Evangelii Gaudium 66. La familia atraviesa una crisis cultural profunda, como todas las comunidades y vínculos sociales. En el caso de la familia, la fragilidad de los vínculos se vuelve especialmente grave porque se trata de la célula básica de la sociedad, el lugar donde se aprende a convivir en la diferencia y a pertenecer a otros y donde los padres transmiten la fe a sus hijos. El matrimonio tiende a ser visto como una mera forma de gratificación afectiva que puede constituirse de cualquier manera y modificarse de acuerdo con la sensibilidad de cada uno. Pero el aporte indispensable del matrimonio a la sociedad supera el nivel de la emotividad y el de las necesidades circunstanciales de la pareja. 67. El individualismo posmoderno y globalizado favorece un estilo de vida que debilita el desarrollo y la estabilidad de los vínculos entre las personas, y que desnaturaliza los vínculos familiares. La acción pastoral debe mostrar mejor todavía que la relación con nuestro Padre exige y alienta una comunión que sane, promueva y afiance los vínculos interpersonales. Mientras en el mundo, especialmente en algunos países, reaparecen diversas formas de guerras y enfrentamientos, los cristianos insistimos en nuestra propuesta de reconocer al otro, de sanar las heridas, de construir puentes, de estrechar lazos y de ayudarnos «mutuamente a llevar las cargas» (Ga 6,2). De la Carta Circular Alegraos a los Consagrados: Papa Francisco nos llama a detenernos en el fotograma inicial – « La alegría del momento en que Jesús me ha mirado »8 – y a evocar significados y exigencias relacionados con nuestra vocación: «Es la respuesta a una llamada y a una llamada de amor ».9 Estar con Cristo supone compartir su vida y sus opciones; requiere la obediencia de fe, la bienaventuranza de los pobres, la radicalidad del amor. Hablan los obispos del Paraguay: “Por su importancia para la sociedad y la Iglesia, consideramos la familia como modelo y programa. Es verdadero modelo, pues transmite y cuida la vida; es escuela de aprendizaje de virtudes educando en el amor, respeto, diálogo y
  • 3.
    3 libertad; eslugar de humanización y de espiritualidad cristiana, a ejemplo de la Sagrada Familia de Nazareth. En la familia brilla la imagen de la Santísima Trinidad, comunión y misión de personas. Ella es el núcleo de la sociedad y de la Iglesia, porque es propulsora del crecimiento integral de la persona humana, mediante la educación en valores humanos y cristianos, el cuidado de la salud y de la convivencia social; cada vez más defiende la naturaleza y el medio ambiente; promueve la economía solidaria, y capacita, desde la fe cristiana, para una cultura abierta a la vida y defensora de los Derechos Humanos”. (Mensaje de los Obispos del Paraguay, “La Familia, esperanza de renovación de la Iglesia y de la sociedad, noviembre 2013) María Dios escoge el camino de la encarnación y a través de la familia, como modo de entrar en la humanidad y en la historia. Podemos notar que María nació, creció y maduró en una familia, con sus padres, Joaquín y Ana. Y en ese contexto familiar, siendo una jovencita, Dios la llama a ser partícipe de la obra de amor. Luego ella, con José, en un acto de extremo amor generoso, reciben a Jesús, por obra del Espíritu Santo, y hacen una vida de familia. Ahí Jesús crece y recibe todo el cariño, la ternura de su mamá, y la firmeza y seguridad de su papá.
  • 4.
    4 SEGUNDO DÍA:sábado 29 de noviembre de 2014 (Peregrinación nacional de la Juventud) Tema: La juventud es desafiada a un seguimiento radical de Cristo Mitãkuimba’e ha mitãkuña oñehenói ojepoi paite haguã Cristo rapykuéri. Testigo del día: Fray Juan Bernardo, OFM. Nació en la región del Guairá de la Provincia Gigante de las Indias del Paraguay en el año 1570. Se consagró como Hermano Franciscano según el ejemplo de San Francisco. Trabajó con Fray Luis de Bolaños en la fundación de Yaguarón e Itá, y colaboró en la traducción del catecismo al guaraní. En 1594 Bolaños le pidió que vaya a auxiliar a un dominico que corría peligro en manos de los nativos paranáes, ya que él manejaba bien la lengua nativa. Fray Juan Bernardo fue rápidamente, pero cuando llegó cerca de Caazapá, descubrió que los nativos ya habían matado al dominico. Fray Juan fue preso, le sacaron el hábito, lo azotaron y lo colgaron de un árbol, como él, aun ahorcado, continuaba hablándoles, le extrajeron el corazón y lo arrojaron a una hoguera. Esto fue el 2 de junio de 1594, cuando él tenía tan solo 24 años. Por ser el primer paraguayo mártir, el primero que derramó su sangre por Cristo en estas tierras, Fray Juan Bernardo, joven religioso, es testigo de la fe. Lecturas: Mañana: Ap 21, 2; 22, 1-7 Tarde: Is 63, 16b-17. 19b; 64, 2-7 Sal 94, 1-7 Sal 79, 2ac.3b. 15-16.18-19 Lc 21, 34-36 1Cor 1, 3-9 Mc 13, 33-37 Valor del reino: seguimiento Ideas de las lecturas que se puede relacionar: Mañana: Lec.- sus siervos le prestarán servicios Ev. - estén siempre despiertos, no se dejen perder en los vicios… Tarde: inicio del Adviento 1ª lect - El Señor sale al encuentro… somos arcilla y tu el alfarero… 2ª lect – Dios os llamó a participar en la vida de su Hijo, Jesucristo Ev. – que el Señor no los encuentre dormidos En este día queremos presentar no sólo la imagen negativa, que muchas veces no tan acertadamente, se tiene de los jóvenes. La etapa de la juventud es una etapa de sueños, y de profundo discernimiento para tomar las grandes decisiones. En la medida en que se le proponga al joven un estilo de vida coherente, comprometido por un mundo mejor, de fe convencida y ardorosa, se siente seducido y está dispuesto a tomar una decisión para toda la vida. Si bien dentro de nuestra sociedad se promueve más bien una cultura light, que lleva consigo una experiencia de falta de compromisos definitivos, somos conscientes de que si se le presenta al joven una vida radical de seguimiento, propiciando encuentros con el Señor vivo, responderá con generosidad al llamado de Dios.
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    5 Aparecida 443.Los jóvenes y adolescentes constituyen la gran mayoría de la población de América Latina y de El Caribe. Representan un enorme potencial para el presente y futuro de la Iglesia y de nuestros pueblos, como discípulos y misioneros del Señor Jesús. Los jóvenes son sensibles a descubrir su vocación a ser amigos y discípulos de Cristo. Están llamados a ser “centinelas del mañana”, comprometiéndose en la renovación del mundo a la luz del Plan de Dios. No temen el sacrificio ni la entrega de la propia vida, pero sí una vida sin sentido. Por su generosidad, están llamados a servir a sus hermanos, especialmente a los más necesitados con todo su tiempo y vida. Tienen capacidad para oponerse a las falsas ilusiones de felicidad y a los paraísos engañosos de la droga, el placer, el alcohol y todas las formas de violencia. En su búsqueda del sentido de la vida, son capaces y sensibles para descubrir el llamado particular que el Señor Jesús les hace. Como discípulos misioneros, las nuevas generaciones están llamadas a transmitir a sus hermanos jóvenes sin distinción alguna, la corriente de vida que viene de Cristo, y a compartirla en comunidad construyendo la Iglesia y la sociedad. 444. Por otro lado, constatamos con preocupación que innumerables jóvenes de nuestro continente atraviesan por situaciones que les afectan significativamente: las secuelas de la pobreza, que limitan el crecimiento armónico de sus vidas y generan exclusión; la socialización, cuya transmisión de valores ya no se produce primariamente en las instituciones tradicionales, sino en nuevos ambientes no exentos de una fuerte carga de alienación; su permeabilidad a las formas nuevas de expresiones culturales, producto de la globalización, lo cual afecta su propia identidad personal y social. Son presa fácil de las nuevas propuestas religiosas y pseudo religiosas. La crisis, por la que atraviesa la familia hoy en día, les produce profundas carencias afectivas y conflictos emocionales. 445. Están muy afectados por una educación de baja calidad, que los deja por debajo de los niveles necesarios de competitividad, sumado a los enfoques antropológicos reduccionistas, que limitan sus horizontes de vida y dificultan la toma de decisiones duraderas. Se ve ausencia de jóvenes en lo político debido a la desconfianza que generan las situaciones de corrupción, el desprestigio de los políticos y la búsqueda de intereses personales frente al bien común. Se constata con preocupación suicidios de jóvenes. Otros no tienen posibilidades de estudiar o trabajar, y muchos dejan sus países por no encontrar en ellos un futuro, dando así al fenómeno de la movilidad humana y la migración un rostro juvenil. Preocupa también el uso indiscriminado y abusivo que muchos jóvenes hacen de la comunicación virtual. Evangelii Gaudium 105. La pastoral juvenil, tal como estábamos acostumbrados a desarrollarla, ha sufrido el embate de los cambios sociales. Los jóvenes, en las estructuras habituales, no suelen encontrar respuestas a sus inquietudes, necesidades, problemáticas y heridas. A los adultos nos cuesta escucharlos con paciencia, comprender sus inquietudes o sus reclamos, y aprender a hablarles en el lenguaje que ellos comprenden. Por esa misma razón, las propuestas educativas no producen los frutos esperados. La proliferación y crecimiento de asociaciones y movimientos predominantemente juveniles pueden interpretarse como una acción del Espíritu que abre caminos nuevos acordes a sus expectativas y búsquedas de espiritualidad profunda y de un sentido de pertenencia más concreto.
  • 6.
    6 106. Aunqueno siempre es fácil abordar a los jóvenes, se creció en dos aspectos: la conciencia de que toda la comunidad los evangeliza y educa, y la urgencia de que ellos tengan un protagonismo mayor. Cabe reconocer que, en el contexto actual de crisis del compromiso y de los lazos comunitarios, son muchos los jóvenes que se solidarizan ante los males del mundo y se embarcan en diversas formas de militancia y voluntariado. Algunos participan en la vida de la Iglesia, integran grupos de servicio y diversas iniciativas misioneras en sus propias diócesis o en otros lugares. ¡Qué bueno es que los jóvenes sean «callejeros de la fe», felices de llevar a Jesucristo a cada esquina, a cada plaza, a cada rincón de la tierra! Alegraos: Papa Francisco exhorta a la inquietud de la búsqueda, como fue para Agustín de Hipona: una «inquietud del corazón lo que le lleva al encuentro personal con Cristo, le lleva a comprender que ese Dios que buscaba lejos de sí es el Dios cercano a cada ser humano, el Dios cercano a nuestro corazón, más íntimo a nosotros que nosotros mismos ». Es una búsqueda continua: « Agustín no se detiene, no se arrellana, no se cierra en sí mismo como quien ya ha llegado, sino que continúa el camino. La inquietud de la búsqueda de la verdad, de la búsqueda de Dios, se convierte en la inquietud de conocerle cada vez más y de salir de sí mismo para darlo a conocer a los demás. Es justamente la inquietud del amor ». Y también la alegría se difunde. No tengáis miedo de mostrar la alegría de haber respondido a la llamada del Señor, a su elección de amor, y de testimoniar su Evangelio en el servicio a la Iglesia. Y la alegría, la verdad, es contagiosa; contagia... hace ir adelante ». Mira en lo profundo de tu corazón, mira en lo íntimo de ti mismo, y pregúntate: ¿tienes un corazón que desea algo grande o un corazón adormecido por las cosas? ¿Tu corazón ha conservado la inquietud de la búsqueda o lo has dejado sofocar por las cosas, que acaban por atrofiarlo? Dios te espera, te busca: ¿qué respondes? ¿Te has dado cuenta de esta situación de tu alma? ¿O duermes? ¿Crees que Dios te espera o para ti esta verdad son solamente “palabras”? Hablan los obispos del Paraguay: “Nos comprometemos a privilegiar la atención a los jóvenes, mediante una pastoral de juventud, creativa y renovada, que responda a las nuevas situaciones culturales en que ellos viven.” “Jóvenes del Paraguay, como Pastores les decimos: ¡Jesús les espera! Más aún, ¡les está llamando!... Cristo les llama a la santidad de vida. Les invita a ser valientes, a no tener miedo para comprometerse al servicio de los demás. Les invita a ser coherentes en la vida diaria, cualquiera sea el lugar, la ocupación, los problemas y las aspiraciones que tengan… El Señor les llama a ser discípulos y misioneros; a ser testigos de su amor con su trabajo generoso, como ciudadanos responsables, para superar las situaciones de pobreza, corrupción, impunidad e injusticias que oprimen a nuestro pueblo.” (Carta Pastoral, “A los y las jóvenes del Paraguay”, 10 de noviembre de 2006). María En el documento de Puebla 1184 nos habla de que la Virgen María es la mayor creyente y fiel que educa al joven para ser parte de la Iglesia. Por eso, la Iglesia a través de la pastoral de juventud, buscará acompañar a los jóvenes a que profundicen su espiritualidad en Jesús, animados por la Virgen María para amar a los hermanos, principalmente a los que necesitan. Es hermoso ver a tantos jóvenes también que van amando a Dios y a su Iglesia a través de la Virgen María, rezando el rosario, escuchando con agrado los mensajes dados por la Virgen en
  • 7.
    7 diversas apariciones,que normalmente invitan a ser obedientes a Dios, remontándonos a las bodas de Caná: Hagan todo lo que mi Hijo Jesús les diga (cf. Jn 2). Además, ella siendo jovencita, el Señor le llama para ser partícipe de su obra más maravillosa: la Encarnación del Hijo de Dios. Con su vida nos enseña que para Dios nada hay de imposible (cf. Lc 1,37). María era una joven sencilla desposada con José, cuando Dios envió al ángel Gabriel a decirle que la había elegido para ser madre del Mesías, por obra del Espíritu Santo (cf. Lc 1,26ss). ¡Qué grande la responsabilidad! Ciertamente, pero asume porque el Señor llama a los valientes y si Él nos llama, también nos irá capacitando para responder con generosidad a la misión que nos encomienda. María entiende ese misterio y dice Sí.
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    8 TERCER DÍA:domingo 30 de noviembre de 2014 (Peregrinación de los Indígenas) Tema: La Iglesia es enriquecida por la variedad de los carismas Iglesia henyhẽte Ñandejára remime’ẽ porãitágui. Testigo del día: Mons. Pedro Shaw. Pa’i Puku (Oblato de María Inmaculada, OMI) Nació en Amberes, Bélgica, el 6 de septiembre de 1925. Siendo bastante joven ingresó a la Congregación de los Oblatos de María Inmaculada, hizo su profesión religiosa en el año 1946, fue ordenado sacerdote en 1951 y poco tiempo después fue enviado a la misión del Chaco paraguayo. Fue misionero itinerante desde el año 1952 hasta 1965, recorriendo lugares aislados, visitando estancias y las comunidades indígenas más lejanas. De 1965 a 1973 fue párroco de la iglesia María Medianera, y luego de la parroquia de Puerto Elsa, de allí fue llamado para ser Obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo. Falleció el 21 de junio de 1984, en un accidente en la ruta Transchaco. En reconocimiento a toda su vida consagrada a la misión, se dio su nombre a dos obras que él había fundado en el Chaco: la Escuela Pa’i Puku y la Radio Pa’i Puku. Por su incansable entrega al servicio de la población chaqueña, Monseñor Pedro Shaw, “Pa’i Puku”, es testigo de la fe. Lecturas Is 63, 16b-17. 19b; 64, 2-7 Sal 79, 2ac.3b. 15-16.18-19 1Cor 1, 3-9 Mc 13, 33-37 Valor del reino: gratuidad Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 1ª lect – Somos todos obra de tus manos. 2ª lect – Dios les ha enriquecido en todo… no carecen de ningún don… Ev. – el Señor dio a cada uno su tarea La Iglesia, fundada y enviada por Jesucristo, en el tiempo, se fortalece por los dones y carismas suscitados por Dios a lo largo de la historia. Estos regalos Dios nos envía para responder a las necesidades o desafíos que vayan surgiendo en el transcurrir de los siglos. Esa gran unidad en el Cuerpo del Señor, se da en la diversidad de dones, carismas y servicios. Todos necesarios pero que brotan de Dios y tienden a Él para fortalecer su Cuerpo. Además, cada carisma, como regalo de Dios, en la medida en que vaya siendo acogido y madurado, se convertirá en una gran oportunidad para toda la Iglesia y para servir mejor a la humanidad. Ningún carisma que surja en una comunidad determinada, debería estar encerrado en sí mismo, porque eso lo haría empobrecer y terminaría ahogándose. Aparecida 162. La diversidad de carismas, ministerios y servicios, abre el horizonte para el ejercicio cotidiano de la comunión, a través de la cual los dones del Espíritu son puestos a disposición de los demás para que circule la caridad (cf. 1 Co 12, 4-12). Cada bautizado, en efecto, es portador de dones que debe desarrollar en unidad y complementariedad con los de los otros, a fin de formar el único Cuerpo de Cristo, entregado para la vida del mundo. El reconocimiento
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    9 práctico dela unidad orgánica y la diversidad de funciones asegurará mayor vitalidad misionera y será signo e instrumento de reconciliación y paz para nuestros pueblos. Cada comunidad está llamada a descubrir e integrar los talentos escondidos y silenciosos que el Espíritu regala a los fieles. Evangelii Gaudium Carismas al servicio de la comunión evangelizadora 130. El Espíritu Santo también enriquece a toda la Iglesia evangelizadora con distintos carismas. Son dones para renovar y edificar la Iglesia. No son un patrimonio cerrado, entregado a un grupo para que lo custodie; más bien son regalos del Espíritu integrados en el cuerpo eclesial, atraídos hacia el centro que es Cristo, desde donde se encauzan en un impulso evangelizador. Un signo claro de la autenticidad de un carisma es su eclesialidad, su capacidad para integrarse armónicamente en la vida del santo Pueblo fiel de Dios para el bien de todos. Una verdadera novedad suscitada por el Espíritu no necesita arrojar sombras sobre otras espiritualidades y dones para afirmarse a sí misma. En la medida en que un carisma dirija mejor su mirada al corazón del Evangelio, más eclesial será su ejercicio. En la comunión, aunque duela, es donde un carisma se vuelve auténtica y misteriosamente fecundo. Si vive este desafío, la Iglesia puede ser un modelo para la paz en el mundo. 131. Las diferencias entre las personas y comunidades a veces son incómodas, pero el Espíritu Santo, que suscita esa diversidad, puede sacar de todo algo bueno y convertirlo en un dinamismo evangelizador que actúa por atracción. La diversidad tiene que ser siempre reconciliada con la ayuda del Espíritu Santo; sólo Él puede suscitar la diversidad, la pluralidad, la multiplicidad y, al mismo tiempo, realizar la unidad. En cambio, cuando somos nosotros los que pretendemos la diversidad y nos encerramos en nuestros particularismos, en nuestros exclusivismos, provocamos la división y, por otra parte, cuando somos nosotros quienes queremos construir la unidad con nuestros planes humanos, terminamos por imponer la uniformidad, la homologación. Esto no ayuda a la misión de la Iglesia. Alegraos Junto al desafío de la bienaventuranza de los pobres, el Papa invita a visitar las fronteras del pensamiento y de la cultura, a favorecer el diálogo, incluso a nivel intelectual, para dar razón de la esperanza basada en criterios éticos y espirituales, interrogándonos sobre lo que es bueno. La fe no reduce jamás el espacio de la razón, lo abre más bien a una visión integral del hombre y de la realidad e impide reducir al hombre a « material humano ». Hablan los obispos del Paraguay: “Grandes misioneros y grandes obispos criticaron los sistemas injustos de la conquista, propusieron nuevas formas de convivencia, se constituyeron en defensores de los derechos de los indígenas, predicaron con mas autenticidad el Evangelio, confirmando – cada vez con mayor lealtad – que el indio era un prójimo diferente, no ingobernable ni incivilizado, sino prudente y muy religioso… Entre nosotros se han dado testimonios heroicos de esta consagración de los hijos de la Iglesia. Baste solo recordar la devoción apostólica de franciscanos y de jesuitas, junto a otros religiosos… que anunciaron el Evangelio entre innúmeros sinsabores y también con el martirio…Nombres como Fray Luís de Bolaños, Fray Alonso de Buenaventura, Fray Juan de San Bernardo, el obispo Martín Ignacio de Loyola, el padre Antonio Ruiz de Montoya, el padre Roque González de Santa Cruz y compañeros, entre muchos otros, son honra de la Iglesia y del país. Ellos no fueron, en efecto, solo evangelizadores sino también promotores de un verdadero pueblo nuevo…Hoy el pasado nos interpela a ser aún más eficaces en el compromiso con la dignidad de todos,
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    10 especialmente conlos más pobres y, entre estos, de nuestros hermanos indígenas.” (Mensaje por los 500 años de la Evangelización de América, 11 de octubre de 1992). María La humildad (cf. Magníficat), sobre todo su sí, en el acompañamiento permanente a su Hijo y a los apóstoles y discípulos de los primeros tiempos, enseña que siempre fue fiel a la voluntad de Dios para animar y servir a su Iglesia. Su confianza en Dios enseñó a facilitar todos los dones y regalos provenientes de Dios para fortalecer el Cuerpo de su Hijo. Sin envidia y lejos de todo tipo de competencias y celos, lejos del egocentrismo, Ella siempre estuvo ayudando a los discípulos a permanecer atentos y confiados en el único Amor de Dios presente y manifestado en su Iglesia. Ella nunca dejó de interceder, animar, proteger y cuidar a sus hijos en comunión con su Hijo. La que sabe cómo tratar a su Hijo para auxiliar misericordiosamente a los pecadores.
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    11 CUARTO DÍA:lunes 1 de diciembre de 2014 (Peregrinación nacional del clero) Tema: La pobreza, obediencia y castidad como radicalización del bautismo. Mboriahu reko, ñe’ẽrendu ha teko potĩ omoañete hapoitépe ikaraíva rekove. Testigo del día: San Roque González de Santa Cruz (Párroco de la Catedral; mártir jesuita) Nació en Asunción en 1576, fue ordenado sacerdote en 1598 a los 22 años de edad y fue enviado como misionero al Mbaracayú. Fue párroco de la Catedral de Asunción y, en 1609, rechazó el nombramiento de Vicario general para entrar al noviciado de los Jesuitas. Exploró el territorio de los guaycurúes, en el Chaco, de donde pasó a San Ignacio Guazú en 1611. A partir de 1614 fundó las reducciones de Santa Ana, Itapúa y Yaguapoa, Concepción, San Nicolás, San Francisco Javier, Yapeyú y Candelaria. En 1627 fue nombrado superior de las misiones. En 1628 empezó las reducciones de Yjuí y Caaró con Alonso Rodríguez y Juan del Castillo. El 15 de noviembre durante la colocación de la nueva campana, los enviados del cacique Ñezú mataron a traición a Roque a golpes de hacha de piedra, luego mataron a Alonso Rodríguez y quemaron sus cuerpos en la Capillita. Roque fue canonizado en Ñu Guasu, junto a sus compañeros Alonso Rodríguez y Juan del Castillo, durante la visita de San Juan Pablo II al Paraguay en 1988. San Roque González de Santa Cruz, primer santo paraguayo, es testigo de la fe. Lecturas Rm 10, 9-18 Sal 18, 2-5 Mt 4, 18-22 Valor del reino: radicalidad Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 1ª - él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas Ev. – en Israel no he encontrado nadie con tanta fe – (solo la fe da sentido a los votos) Somos una nueva creatura por el Bautismo, empezamos desde el Bautismo a ser una nueva persona. Ser cristianos, con toda la radicalidad y fidelidad que ello implica, requiere cada vez más remar contracorriente, ser signo de contradicción pero, a la vez, en un mundo que tiende a alejarse de sus raíces cristianas, con mucha audacia mostrar con caridad y misericordia el rostro amoroso de Dios de manera atractiva y cuestionadora. Aparecida 186. Los obispos, como sucesores de los apóstoles, junto con el Sumo Pontífice y bajo su autoridad, con fe y esperanza, hemos aceptado la vocación de servir al Pueblo de Dios, conforme al corazón de Cristo Buen Pastor. Junto con todos los fieles y en virtud del bautismo, somos, ante todo, discípulos y miembros del Pueblo de Dios . Como todos los bautizados, y junto con ellos, queremos seguir a Jesús, Maestro de vida y de verdad, en la comunión de la Iglesia. Como Pastores, servidores del Evangelio, somos conscientes de ser llamados a vivir el amor a Jesucristo y a la Iglesia en la intimidad de la oración, y de la
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    12 donación denosotros mismos a los hermanos y hermanas, a quienes presidimos en la caridad. Es como dice san Agustín: con ustedes soy cristiano, para ustedes soy obispo . 216. La vida consagrada es un don del Padre por medio del Espíritu a su Iglesia, y constituye un elemento decisivo para su misión. Se expresa en la vida monástica, contemplativa y activa, los institutos seculares, a los que se añaden las sociedades de vida apostólica y otras nuevas formas. Es un camino de especial seguimiento de Cristo, para dedicarse a Él con un corazón indiviso, y ponerse, como Él, al servicio de Dios y de la humanidad, asumiendo la forma de vida que Cristo escogió para venir a este mundo: una vida virginal, pobre y obediente. 219. En un continente, en el cual se manifiestan serias tendencias de secularización, también en la vida consagrada, los religiosos están llamados a dar testimonio de la absoluta primacía de Dios y de su Reino. La vida consagrada se convierte en testigo del Dios de la vida en una realidad que relativiza su valor (obediencia), es testigo de libertad frente al mercado y a las riquezas que valoran a las personas por el tener (pobreza), y es testigo de una entrega en el amor radical y libre a Dios y a la humanidad frente a la erotización y banalización de las relaciones (castidad). 193. El primer desafío dice relación con la identidad teológica del ministerio presbiteral. El Concilio Vaticano II establece el sacerdocio ministerial al servicio del sacerdocio común de los fieles, y cada uno, aunque de manera cualitativamente distinta, participa del único sacerdocio de Cristo. Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote, (97 HURTADO, Alberto, Un fuego que enciende otros fuegos, pp. 69-70. 98 Cf. LG 10) nos ha redimido y nos ha participado su vida divina. En Él, somos todos hijos del mismo Padre y hermanos entre nosotros. El sacerdote no puede caer en la tentación de considerarse solamente un mero delegado o sólo un representante de la comunidad, sino un don para ella por la unción del Espíritu y por su especial unión con Cristo cabeza. “ Todo Sumo Sacerdote es tomado de entre los hombres y puesto para intervenir a favor de los hombres en todo aquello que se refiere al servicio de Dios” (Hb 5,1). 194. El segundo desafío se refiere al ministerio del presbítero inserto en la cultura actual. El presbítero está llamado a conocerla para sembrar en ella la semilla del Evangelio, es decir, para que el mensaje de Jesús llegue a ser una interpelación válida, comprensible, esperanzadora y relevante para la vida del hombre y de la mujer de hoy, especialmente para los jóvenes. 195. El tercer desafío se refiere a los aspectos vitales y afectivos, al celibato y a una vida espiritual intensa fundada en la caridad pastoral, que se nutre en la experiencia personal con Dios y en la comunión con los hermanos; asimismo al cultivo de relaciones fraternas con el Obispo, con los demás presbíteros de la diócesis y con laicos. Para que el ministerio del presbítero sea coherente y testimonial, éste debe amar y realizar su tarea pastoral en comunión con el obispo y con los demás presbíteros de la diócesis. El ministerio sacerdotal que brota del Orden Sagrado tiene una “radical forma comunitaria” y sólo puede ser desarrollado como una “tarea colectiva”. El sacerdote debe ser hombre de oración, maduro en su elección de vida por Dios, hacer uso de los medios de perseverancia, como el Sacramento de la confesión, la devoción a la Santísima Virgen, la mortificación y la entrega apasionada a su misión pastoral. 197. Otros desafíos son de carácter estructural, como por ejemplo la existencia de parroquias demasiado grandes, que dificultan el ejercicio de una pastoral adecuada: parroquias muy
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    13 pobres, quehacen que los pastores se dediquen a otras tareas para poder subsistir; parroquias situadas en sectores de extrema violencia e inseguridad, y la falta y mala distribución de presbíteros en las Iglesias del Continente. 198. El presbítero, a imagen del Buen Pastor, está llamado a ser hombre de la misericordia y la compasión, cercano a su pueblo y servidor de todos, particularmente de los que sufren grandes necesidades. La caridad pastoral, fuente de la espiritualidad sacerdotal, anima y unifica su vida y ministerio. Consciente de sus limitaciones, valora la pastoral orgánica y se inserta con gusto en su presbiterio . Evangelii Gaudium 274. Para compartir la vida con la gente y entregarnos generosamente, necesitamos reconocer también que cada persona es digna de nuestra entrega. No por su aspecto físico, por sus capacidades, por su lenguaje, por su mentalidad o por las satisfacciones que nos brinde, sino porque es obra de Dios, criatura suya. Él la creó a su imagen, y refleja algo de su gloria. Todo ser humano es objeto de la ternura infinita del Señor, y Él mismo habita en su vida. Jesucristo dio su preciosa sangre en la cruz por esa persona. Más allá de toda apariencia, cada uno es inmensamente sagrado y merece nuestro cariño y nuestra entrega. Por ello, si logro ayudar a una sola persona a vivir mejor, eso ya justifica la entrega de mi vida. Es lindo ser pueblo fiel de Dios. ¡Y alcanzamos plenitud cuando rompemos las paredes y el corazón se nos llena de rostros y de nombres! Alegraos Un discipulado fiel es gracia y ejercicio de amor, ejercicio de caridad oblativa: « Cuando caminamos sin la cruz, cuando edificamos sin la cruz y cuando confesamos un Cristo sin cruz, no somos discípulos del Señor: somos mundanos, somos obispos, sacerdotes, cardenales, papas, pero no discípulos del Señor ». Hablan los obispos del Paraguay: “Como pastores del Pueblo de Dios, les agradecemos su generosa entrega de vida sacerdotal coherente y sacrificada. Sabemos que juntos podemos superar las grandes dificultades que se nos presentan… Existe en nuestra vida una cierta separación entre consagración y misión, tenemos problemas, somos débiles. Allí muchas veces los obispos y sacerdotes necesitamos acompañarnos y alentarnos mutuamente… Recordamos con gratitud a Roque González de Santa Cruz, sacerdote paraguayo. Mencionamos igualmente al padre Julio César Duarte Ortellado, quien fuera Cura Párroco rural en Ybucuí, y de quien se está impulsando la causa de beatificación… y a otros tantos, cuya lista, cada uno en su Diócesis, podrá ir completando… Todos ellos han mostrado el camino de la fe en el servicio a Dios y a la Iglesia en el Paraguay, con gran celo apostólico como hombres de profunda espiritualidad sacerdotal, porque supieron unir consagración y misión…Ellos son testigos vivientes para nuestro sacerdocio.” (Carta Pastoral “A los sacerdotes del Paraguay, 10 de noviembre de 2006) María María en la Anunciación simboliza a la Iglesia y la precede. La maternidad universal de María y de la Iglesia se llaman mutuamente para hacer realidad el mandato misionero de Jesucristo. El Espíritu Santo, que hizo madre a maría siempre Virgen (cf. Lc 1,35; cf. Mt 1,18-20), hace misionera y madre a toda la Iglesia. “La era de la Iglesia empezó con la venida, es decir con la bajada del Espíritu Santo sobre los Apóstoles reunidos en el cenáculo de Jerusalén junto a
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    14 María, laMadre del Señor” (Juan Pablo II, encíclica Dominum et vivificantem, 1986, núm. 25). María aparece como la primera creyente y primera discípula de Cristo. De ahí que también se la pueda llamar la primera evangelizadora. Manifestar a Cristo y comunicarlo a todos los corazones y todas las gentes, es la razón de ser de María y de la Iglesia. La Iglesia mira a María como “punto de referencia.. para los pueblos y para la humanidad entera” (Juan Pablo II, encíclica Redemptoris mater, 1987, número 6), ya que ella es modelo para toda la Iglesia que peregrina hacia la patria celestial, en permanente vigilia y fidelidad al Señor y también para la humanidad, porque enseña en absoluta entrega y confianza que para Dios nada es imposible. En esta acción misionera de la Iglesia, María la precede como “la gran señal” (Ap 12,1) y como “estrella de la evangelización” (EN 82).
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    15 QUINTO DÍA:martes 2 de diciembre de 2014 Tema: Toda vocación es misionera y engendra alegría Ñandejára ñanerenói ñandejokuái ha ñanembovy’a haguã. Testigo del día: Mons. Agustín Van Aaken (Misionero del Verbo Divino, SVD) Nació en Kevaler, Alemania, el 16 de julio de 1914. A los 26 años fue ordenado Sacerdote en Bélgica, en plena Guerra Mundial. En 1949 fue enviado como misionero a la Pampa Argentina. En 1960 fue destinado al Paraguay como primer Superior de la Congregación del Verbo Divino. Llegó a Encarnación donde fundó el noviciado en Pacu Cuá. Fue consagrado Obispo de la Prelatura del Alto Paraná el 12 de agosto de 1972. En la extensa zona bajo su cuidado enfrentó situaciones conflictivas durante 26 años y se preocupó de la atención pastoral y de la formación del clero diocesano para lo cual construyó en 1987 un Seminario Menor Diocesano en la localidad de Juan León Mallorquín. Al cumplir los 75 años se retiró silenciosamente a Hohenau (Itapúa), donde murió en el Colegio “San Blas” el 11 de agosto de 1990. Dos meses después de haber entregado la Prelatura y de culminar su misión como primer obispo del Alto Paraná. Monseñor Agustín Van Aaken, misionero y obispo, es testigo de la fe. Lecturas: Is 11, 1-10 Sal 71, 1-2. 7-8. 12-13. 17 Lc 10, 21-24 Valor del reino: alegría Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 1ª lect. – sobre él posará el espíritu del Señor… Ev – lleno de la alegría del espíritu…dichosos… “Lo que importa es evangelizar, no de una manera decorativa, como un barniz superficial, sino de manera vital en profundidad y hasta sus mismas raíces la cultura y las culturas del hombre” (EN 19 -20) (Cf. Puebla, Conclusiones 394). Pretendemos que la valentía de la nueva evangelización desborde todo tipo de fronteras territoriales y humanas, hasta que supere cualquier frontera eclesial para llegar a cualquier corazón abierto al amor misericordioso de nuestro Dios. Podríamos decir que nadie es tan pobre que no tenga nada que dar ni tan rico que no necesite recibir. Es una gran invitación a dar desde nuestras pobrezas, porque dando es cuando se recibe. El regalo del amor, de la fe y de la esperanza, recibido de Dios, es fértil y madura cuando se da, y sin embargo, es estéril y se seca, si se retiene y no se comparte. La Iglesia siempre tuvo misioneros en todas partes del mundo. Experiencia del amor generoso de un Dios que engendra alegría por la vida sembrada en cualquier rincón de la tierra. Aparecida 29. La alegría que hemos recibido en el encuentro con Jesucristo, a quien reconocemos como el Hijo de Dios encarnado y redentor, deseamos que llegue a todos los hombres y mujeres
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    16 heridos porlas adversidades; deseamos que la alegría de la buena noticia del Reino de Dios, de Jesucristo vencedor del pecado y de la muerte, llegue a todos cuantos yacen al borde del camino, pidiendo limosna y compasión (cf. Lc 10, 29-37; 18, 25-43). La alegría del discípulo es antídoto frente a un mundo atemorizado por el futuro y agobiado por la violencia y el odio. La alegría del discípulo no es un sentimiento de bienestar egoísta sino una certeza que brota de la fe, que serena el corazón y capacita para anunciar la buena noticia del amor de Dios. Conocer a Jesús es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona; haberlo encontrado nosotros es lo mejor que nos ha ocurrido en la vida, y darlo a conocer con nuestra palabra y obras es nuestro gozo. Evangelii Gaudium 9. El bien siempre tiende a comunicarse. Toda experiencia auténtica de verdad y de belleza busca por sí misma su expansión, y cualquier persona que viva una profunda liberación adquiere mayor sensibilidad ante las necesidades de los demás. Comunicándolo, el bien se arraiga y se desarrolla. Por eso, quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro camino más que reconocer al otro y buscar su bien. No deberían asombrarnos entonces algunas expresiones de san Pablo: «El amor de Cristo nos apremia» (2 Co 5,14); «¡Ay de mí si no anunciara el Evangelio!» (1 Co 9,16). 10. Cuando la Iglesia convoca a la tarea evangelizadora, no hace más que indicar a los cristianos el verdadero dinamismo de la realización personal: que la vida se alcanza y madura a medida que se la entrega para dar vida a los otros. Eso es en definitiva la misión». Por consiguiente, un evangelizador no debería tener permanentemente cara de funeral. Recobremos y acrecentemos el fervor, «la dulce y confortadora alegría de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas […] Y ojalá el mundo actual –que busca a veces con angustia, a veces con esperanza– pueda así recibir la Buena Nueva, no a través de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en sí mismos, la alegría de Cristo». Alegraos Quería deciros una palabra, y la palabra era alegría. Siempre, donde están los consagrados, siempre hay alegría ». Papa FRANCISCO « Esta es la belleza de la consagración: es la alegría, la alegría... ».2 La alegría de llevar a todos la consolación de Dios. Son palabras del Papa Francisco durante el encuentro con los seminaristas, los novicios y las novicias. «No hay santidad en la tristeza! »3 continúa el Santo Padre, no estéis tristes como quienes no tienen esperanza, decía san Pablo (1Ts 4, 13)… Un corazón misionero es un corazón que ha conocido la alegría de la salvación de Cristo y la comparte como consolación frente al límite humano: « Sabe que él mismo tiene que crecer en la comprensión del Evangelio y en el discernimiento de los senderos del Espíritu, y entonces no renuncia al bien posible, aunque corra el riesgo de mancharse con el barro del camino ». Hablan los obispos del Paraguay: “Los males temporales, sociales, económicos y políticos son también consecuencia de los problemas personales; de una fe y compromiso cristiano débiles. Si la luz de la fe y la adhesión a Cristo se apagan, la sociedad queda a oscuras. No hay hombres nuevos sin estructuras nuevas y, a la vez, éstas sólo son posibles a partir de hombres nuevos…Nos desafía particularmente el divorcio entre la vida y la fe…Esta situación de sombra nos exige proclamar la Buena Noticia para iluminar y transformar nuestro modo de actuar es este momento y nos pide buscar una sociedad, a partir del
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    17 Evangelio, másjusta y fraterna, de paz, de amor y de verdad; una sociedad más honesta y solidaria…Nuestra misión de pastores es anunciar la esperanza, partiendo de la predicación del Evangelio… donde falta la esperanza, la fe misma es cuestionada.” (Carta Pastoral “Servidores del Evangelio de Jesucristo para la Esperanza del Paraguay”, 11 de noviembre de 2005) María La Virgen María, orante y trabajadora, sale al encuentro para auxiliar (cf. su visita a su prima Isabel, Lc 1,39ss). Esta actitud de salida hacia el otro, hace de ella un modelo de evangelización. Así, compartió en su familia, durante el ministerio público de su Hijo, acompañándolo de cerca con los otros discípulos, y luego de la partida de su Hijo, estuvo compartiendo con los demás experiencias de oración y testimonio de entrega. Ella, la madre de todos los pueblos, acompaña a toda la humanidad hacia un mundo mejor. Para toda vida fraterna es modelo de confianza, de entrega, de respeto y perseverancia.
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    18 SEXTO DÍA:miércoles 3 de diciembre de 2014 Tema: La vida fraterna, primer apostolado. Jaiko oñopehenguéicha, upéva tembiapo ñamotenonde va’erãva. Testigo del día: Fray Luis de Bolaños, OFM (1539 - 1629) Nació en Marchena, España, el año 1550. Tomó el hábito franciscano en el convento de su villa natal. Siendo todavía diácono pasó al Paraguay en 1574. Tras cuatro años de excursiones misioneras, en 1580 inició con el padre Alonso de San Buenaventura el sistema de las reducciones, llegando a fundar 14 reducciones franciscanas desde el norte del Paraguay hasta Buenos Aires. En 1586 figura como presidente del convento franciscano de Asunción. En 1589 reanudó su labor en las reducciones y en 1603 asistió al primer sínodo del Paraguay, desempeñando a continuación cargos de gobierno de la Orden en Paraguay y en el Río de la Plata. Completó su activísimo apostolado con la traducción del Catecismo Breve en lengua guaraní, que se adoptó para la enseñanza cristiana de los indios de las regiones argentino-paraguayas. En 1618 se retiró al convento de Buenos Aires, donde murió el 11 de octubre de 1629. Fray Luis de Bolaños, gran misionero franciscano del Paraguay colonial, es testigo de la fe. Lecturas Is 25, 6-10a Sal 22, 1-6 Mt 15, 29-37 Valor del reino: fraternidad Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 1ª lect. – celebremos y gocemos con su salvación Ev. – él mando que la gente se sentara… Aparecida 256. Jesús está presente en medio de una comunidad viva en la fe y en el amor fraterno. Allí Él cumple su promesa: “Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18, 20). Está en todos los discípulos que procuran hacer suya la existencia de Jesús, y vivir su propia vida escondida en la vida de Cristo (cf. Col 3, 3). Ellos experimentan la fuerza de su resurrección hasta identificarse profundamente con Él: “Ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí” (Ga 2, 20). Está en los Pastores, que representan a Cristo mismo (cf. Mt 10, 40; Lc 10, 16). Los Obispos han sucedido, por institución divina, a los Apóstoles como Pastores de la Iglesia, de modo que quien los escucha, escucha a Cristo, y quien los desprecia, desprecia a Cristo y a quien le envío (Lumen Gentium, 20). Está en los que dan testimonio de lucha por la justicia, por la paz y por el bien común, algunas veces llegando a entregar la propia vida, en todos los acontecimientos de la vida de nuestros pueblos, que nos invitan a buscar un mundo más justo y más fraterno, en toda realidad humana, cuyos límites a veces nos duelen y agobian. 159. La Iglesia, como “comunidad de amor”, está llamada a reflejar la gloria del amor de Dios que, es comunión, y así atraer a las personas y a los pueblos hacia Cristo. En el ejercicio
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    19 de launidad querida por Jesús, los hombres y mujeres de nuestro tiempo se sienten convocados y recorren la hermosa aventura de la fe. “Que también ellos vivan unidos a nosotros para que el mundo crea” (Jn 17, 21). La Iglesia crece no por proselitismo sino “por ‘atracción’: como Cristo ‘atrae todo a sí’ con la fuerza de su amor”. La Iglesia “atrae” cuando vive en comunión, pues los discípulos de Jesús serán reconocidos si se aman los unos a los otros como Él nos amó (cf. Rm 12, 4-13; Jn 13, 34). 163. En el pueblo de Dios, “la comunión y la misión están profundamente unidas entre sí… La comunión es misionera y la misión es para la comunión”. En las iglesias particulares, todos los miembros del pueblo de Dios, según sus vocaciones específicas, estamos convocados a la santidad en la comunión y la misión. 156. La vocación al discipulado misionero es con-vocación a la comunión en su Iglesia. No hay discipulado sin comunión. Ante la tentación, muy presente en la cultura actual, de ser cristianos sin Iglesia y las nuevas búsquedas espirituales individualistas, afirmamos que la fe en Jesucristo nos llegó a través de la comunidad eclesial y ella “nos da una familia, la familia universal de Dios en la Iglesia Católica. Evangelii Gaudium 87. Hoy, que las redes y los instrumentos de la comunicación humana han alcanzado desarrollos inauditos, sentimos el desafío de descubrir y transmitir la mística de vivir juntos, de mezclarnos, de encontrarnos, de tomarnos de los brazos, de apoyarnos, de participar de esa marea algo caótica que puede convertirse en una verdadera experiencia de fraternidad, en una caravana solidaria, en una santa peregrinación. De este modo, las mayores posibilidades de comunicación se traducirán en más posibilidades de encuentro y de solidaridad entre todos. Si pudiéramos seguir ese camino, ¡sería algo tan bueno, tan sanador, tan liberador, tan esperanzador! Salir de sí mismo para unirse a otros hace bien. Encerrarse en sí mismo es probar el amargo veneno de la inmanencia, y la humanidad saldrá perdiendo con cada opción egoísta que hagamos. 88. El Evangelio nos invita siempre a correr el riesgo del encuentro con el rostro del otro, con su presencia física que interpela, con su dolor y sus reclamos, con su alegría que contagia en un constante cuerpo a cuerpo. La verdadera fe en el Hijo de Dios hecho carne es inseparable del don de sí, de la pertenencia a la comunidad, del servicio, de la reconciliación con la carne de los otros. El Hijo de Dios, en su encarnación, nos invitó a la revolución de la ternura. 90. Las formas propias de la religiosidad popular son encarnadas, porque han brotado de la encarnación de la fe cristiana en una cultura popular. Por eso mismo incluyen una relación personal, no con energías armonizadoras sino con Dios, Jesucristo, María, un santo. Tienen carne, tienen rostros. Son aptas para alimentar potencialidades relacionales y no tanto fugas individualistas. En otros sectores de nuestras sociedades crece el aprecio por diversas formas de «espiritualidad del bienestar» sin comunidad, por una «teología de la prosperidad» sin compromisos fraternos o por experiencias subjetivas sin rostros, que se reducen a una búsqueda interior inmanentista. 91. Un desafío importante es mostrar que la solución nunca consistirá en escapar de una relación personal y comprometida con Dios que al mismo tiempo nos comprometa con los otros. Eso es lo que hoy sucede cuando los creyentes procuran esconderse y quitarse de encima a los demás, y cuando sutilmente escapan de un lugar a otro o de una tarea a otra, quedándose sin vínculos profundos y estables.
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    20 99. Elmundo está lacerado por las guerras y la violencia, o herido por un difuso individualismo que divide a los seres humanos y los enfrenta unos contra otros en pos del propio bienestar. En diversos países resurgen enfrentamientos y viejas divisiones que se creían en parte superadas. A los cristianos de todas las comunidades del mundo, quiero pediros especialmente un testimonio de comunión fraterna que se vuelva atractivo y resplandeciente. Que todos puedan admirar cómo os cuidáis unos a otros, cómo os dais aliento mutuamente y cómo os acompañáis. 100…Por ello me duele tanto comprobar cómo en algunas comunidades cristianas, y aun entre personas consagradas, consentimos diversas formas de odio, divisiones, calumnias, difamaciones, venganzas, celos, deseos de imponer las propias ideas a costa de cualquier cosa, y hasta persecuciones que parecen una implacable caza de brujas. ¿A quién vamos a evangelizar con esos comportamientos? 101. Rezar por aquel con el que estamos irritados es un hermoso paso en el amor, y es un acto evangelizador. ¡Hagámoslo hoy! ¡No nos dejemos robar el ideal del amor fraterno! Sí a las relaciones nuevas que genera Jesucristo. Alegraos Por último, la fidelidad en el discipulado pasa por la experiencia de la fraternidad, lugar teológico en el que estamos llamados a sostenernos en el sí gozoso al Evangelio: «Es la Palabra de Dios la que suscita la fe, la nutre, la regenera. Es la Palabra de Dios la que toca los corazones, los convierte a Dios y a su lógica, que es muy distinta a la nuestra; es la Palabra de Dios la que renueva continuamente nuestras comunidades ». Como testigos de comunión, no obstante nuestro modo de ver y nuestra limitación, estamos llamados a llevar la sonrisa de Dios, y la fraternidad es el primer y más creíble evangelio que podemos narrar. Se nos pide humanizar nuestras comunidades. Para el Papa Francisco la ternura es signo distintivo de la fraternidad, una « ternura eucarística», porque « la ternura nos hace bien ». La fraternidad tendrá « una fuerza de convocación enorme. […] la fraternidad más allá de todas las diferencias posibles, es una experiencia de amor que va más allá de los conflictos ». Hablan los obispos del Paraguay: UNA PATRIA DE HERMANOS. En esta perspectiva tenemos que hacernos capaces de vencer aquello que nos divide y nos separa. Superando odios y violencia, debemos construir una patria de hermanos, una nación cristiana donde se respeten los derechos humanos, que derivan de la dignidad de hijos de Dios llamados a un destino trascendente…Consecuentemente, con su razón de ser, la Iglesia del Paraguay promoverá esa dignidad haciendo llegar a todos la Palabra y la vida de Jesús Salvador de los hombres. El vivo sentido de pertenencia a la Iglesia, la conciencia de formar un cuerpo, un pueblo, una familia donde todos tienen su propia misión en la gran tarea de la evangelización, permitirá la difusión del Reino de Dios y la edificación de la Iglesia. (Reflexiones sobre la visita del Papa Juan Pablo II, agosto de 1988) María La Virgen María, orante y trabajadora, sale al encuentro para auxiliar (cf. su visita a su prima Isabel, Lc 1,39ss). Esta actitud de salida hacia el otro, hace de ella un modelo de
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    21 evangelización. Así,compartió en su familia, durante el ministerio público de su Hijo, acompañándolo de cerca con los otros discípulos, y luego de la partida de su Hijo, estuvo compartiendo con los demás experiencias de oración y testimonio de entrega. Ella, la madre de todos los pueblos, acompaña a toda la humanidad hacia un mundo mejor. Para toda vida fraterna es modelo de confianza, de entrega, de respeto y perseverancia.
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    22 SÉPTIMO DÍA:jueves 4 de diciembre de 2014 Tema: La vida contemplativa recuerda a todos la necesidad de la oración. Hekove kañymbýva Tupã rayhupápe ñanemomandu’a tekotevẽha ñañembo’e. Testigo del día: Hermana María Felicia de Jesús Sacramentado – “Chiquitunga” Nació el 12 de enero de 1925 en Villarrica. A los 16 años entró en la Acción Católica, de la que fue miembro entusiasta y dirigente destacada, fue maestra como laica comprometida se dedicó generosamente a los niños en la catequesis, a los jóvenes universitarios y trabajadores, cuidó a enfermos y ancianos; primero en Villarrica y luego en Asunción. A los 30 años ingresó a las Carmelitas Descalzas de Asunción y profesó sus votos en 1956. Aunque solo vivió cuatro años en el Carmelo, su paso dejó gran recuerdo entre sus hermanas, que la recuerdan por "su gran espíritu de sacrificio, caridad, generosidad, todo envuelto en gran mansedumbre y comunicativa alegría". Falleció el 28 de marzo de 1959, domingo de Pascua, en su rostro quedó estampada la dulce y característica sonrisa que le había animado en vida. Chiquitunga tenía 34 años de edad. Es venerable y considerada la futura santa paraguaya. Hermana María Felicia, “Chiquitunga”, es testigo de la fe. Lecturas Is 26, 1-6 Sal 117, 1.8-9. 19-21. 25-27a Mt 7, 21.24-27 Valor del reino: oración Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 1ª lect – confiad siempre en el Señor… Ev. – hay que edificar la casa sobre la roca El contemplativo se plenifica, se llena totalmente de Dios. Sería como reposar en los brazos del Señor, sintiéndonos acogidos y amados por Él, en donde Dios da sentido a todo y produce una inmensa alegría. Actitud de María, quien atentamente escuchaba la Palabra de Jesús, como señal de su predisposición discipular. El papa hace un llamado a que seamos evangelizadores con Espíritu, orando y trabajando por un mundo mejor. En este mundo de ruido, es necesario hacer silencio y ser capaces de penetrar en el interior de la vida del Señor para comprender su entrega total por la humanidad, y la gran invitación a salir al encuentro de una humanidad herida en el mundo veloz y ruidoso. Aparecida 221. De manera especial, América Latina y El Caribe necesitan de la vida contemplativa, testigo de que sólo Dios basta para llenar la vida de sentido y de gozo. En un mundo que va perdiendo el sentido de lo divino, ante la supervaloración de lo material, ustedes queridas religiosas, comprometidas desde sus claustros en ser testigos de unos valores por los que viven, sean testigos del Señor para el mundo de hoy, infundan con su oración un nuevo soplo de vida en la Iglesia y en el hombre actual (118. 118 JUAN PABLO II, Discurso a las Religiosas de Clausura en la Catedral de Guadalajara, México, 30 de enero de 1979).
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    23 222. ElEspíritu Santo sigue suscitando nuevas formas de vida consagrada en la Iglesia, las cuales necesitan ser acogidas y acompañadas en su crecimiento y desarrollo en el interior de las Iglesias locales. El Obispo ha de hacer un discernimiento serio y ponderado sobre su sentido, necesidad y autenticidad. Los Pastores valoran como un inestimable don la virginidad consagrada, de quienes se entregan a Cristo y a su Iglesia con generosidad y corazón indiviso, y se proponen velar por su formación inicial y permanente. 224. Los pueblos latinoamericanos y caribeños esperan mucho de la vida consagrada, especialmente del testimonio y aporte de las religiosas contemplativas y de vida apostólica que, junto a los demás hermanos religiosos, miembros de Institutos Seculares y Sociedades de Vida Apostólica, muestran el rostro materno de la Iglesia. Su anhelo de escucha, acogida y servicio, y su testimonio de los valores alternativos del Reino, muestran que una nueva sociedad latinoamericana y caribeña, fundada en Cristo, es posible. Evangelii Gaudium 281. Hay una forma de oración que nos estimula particularmente a la entrega evangelizadora y nos motiva a buscar el bien de los demás: es la intercesión. Miremos por un momento el interior de un gran evangelizador como san Pablo, para percibir cómo era su oración. Esa oración estaba llena de seres humanos: «En todas mis oraciones siempre pido con alegría por todos vosotros [...] porque os llevo dentro de mi corazón» (Flp 1,4.7). Así descubrimos que interceder no nos aparta de la verdadera contemplación, porque la contemplación que deja fuera a los demás es un engaño. 262. Evangelizadores con Espíritu quiere decir evangelizadores que oran y trabajan. Desde el punto de vista de la evangelización, no sirven ni las propuestas místicas sin un fuerte compromiso social y misionero, ni los discursos y praxis sociales o pastorales sin una espiritualidad que transforme el corazón. Esas propuestas parciales y desintegradoras sólo llegan a grupos reducidos y no tienen fuerza de amplia penetración, porque mutilan el Evangelio. Siempre hace falta cultivar un espacio interior que otorgue sentido cristiano al compromiso y a la actividad. Sin momentos detenidos de adoración, de encuentro orante con la Palabra, de diálogo sincero con el Señor, las tareas fácilmente se vacían de sentido, nos debilitamos por el cansancio y las dificultades, y el fervor se apaga. La Iglesia necesita imperiosamente el pulmón de la oración, y me alegra enormemente que se multipliquen en todas las instituciones eclesiales los grupos de oración, de intercesión, de lectura orante de la Palabra, las adoraciones perpetuas de la Eucaristía. Al mismo tiempo, «se debe rechazar la tentación de una espiritualidad oculta e individualista, que poco tiene que ver con las exigencias de la caridad y con la lógica de la Encarnación». Existe el riesgo de que algunos momentos de oración se conviertan en excusa para no entregar la vida en la misión, porque la privatización del estilo de vida puede llevar a los cristianos a refugiarse en alguna falsa espiritualidad. 264. La primera motivación para evangelizar es el amor de Jesús que hemos recibido, esa experiencia de ser salvados por Él que nos mueve a amarlo siempre más. Pero ¿qué amor es ese que no siente la necesidad de hablar del ser amado, de mostrarlo, de hacerlo conocer? Si no sentimos el intenso deseo de comunicarlo, necesitamos detenernos en oración para pedirle a Él que vuelva a cautivarnos. Nos hace falta clamar cada día, pedir su gracia para que nos abra el corazón frío y sacuda nuestra vida tibia y superficial. Puestos ante Él con el corazón abierto, dejando que Él nos contemple, reconocemos esa mirada de amor que descubrió Natanael el día que Jesús se hizo presente y le dijo: «Cuando estabas debajo de la higuera, te vi» (Jn 1,48). ¡Qué dulce es estar frente a un crucifijo, o de rodillas delante del Santísimo, y
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    24 simplemente serante sus ojos! ¡Cuánto bien nos hace dejar que Él vuelva a tocar nuestra existencia y nos lance a comunicar su vida nueva! Entonces, lo que ocurre es que, en definitiva, «lo que hemos visto y oído es lo que anunciamos» (1 Jn 1,3). La mejor motivación para decidirse a comunicar el Evangelio es contemplarlo con amor, es detenerse en sus páginas y leerlo con el corazón. Si lo abordamos de esa manera, su belleza nos asombra, vuelve a cautivarnos una y otra vez. Para eso urge recobrar un espíritu contemplativo, que nos permita redescubrir cada día que somos depositarios de un bien que humaniza, que ayuda a llevar una vida nueva. No hay nada mejor para transmitir a los demás. Alegraos “Yo he encontrado algunas veces a personas consagradas que tienen miedo de la consolación de Dios, y pobres, pobres, se atormentan, porque tienen miedo de esta ternura de Dios. Pero no tengan miedo. No tengan miedo, el Señor es el Señor de la consolación, el Señor de la ternura.” (Papa Francisco). El Papa indica la oración como el manantial de fecundidad de la misión: « Cultivemos la dimensión contemplativa, incluso en la vorágine de los compromisos más urgentes y duros. Cuanto más les llame la misión a ir a las periferias existenciales, más unido ha de estar su corazón a Cristo, lleno de misericordia y de amor ». Hablan los obispos del Paraguay: “… Nuestro punto de partida debe ser la conversión pastoral, la cual no sería posible sin una conversión personal. El punto de llegada será comunicar y dar la vida plena en Cristo (Cfr. Jn 10,10)… Es imperiosa la necesidad de comunicar esa vida plena a todos, sin distinción. Al encontrar esa vida plena satisfarán aquellas necesidades de orden existencial más profundas de la persona humana, traducidas en la necesidad de encontrar la verdadera felicidad que sólo Cristo nos da. El sentirse realizado, por ser hijo o hija de Dios, conlleva consigo el camino del amor que se hace servicio a los demás… Ante toda la realidad que vivimos y teniendo en cuenta nuestro punto de llegada, se impone como necesaria una pastoral familiar que comience a formar a sus agentes en la doctrina de la Iglesia, les facilite la experiencia de la Lectio Divina (lectura orante) en el acercamiento a la Palabra de Dios, y les acompañe a la vivencia de los sacramentos de la Iglesia; les vincule a la persona de la Madre de Jesús; les ayude a reconquistar el nicho familiar y les anime a recuperar el inmenso valor y la práctica de la bendición a los hijos.” (Carta Pastoral sobre la familia: “La Familia, patrimonio de nuestro pueblo y fundamento del nuevo Paraguay, noviembre de 2011) María María pertenecía a los anawim o resto de Israel (pobres de Yahveh), quienes esperaban fielmente al Mesías prometido. Ella fue de mucha oración, confiando en Dios y en sus proyectos de salvación. En las Sagradas Escrituras vemos que aparece en las bodas de Caná (cf. Jn 2) cuando Jesús inicia su ministerio y pasa a ser modelo de discípula del Señor que vive plenamente los criterios del Reino. En el Magníficat (traducido por “proclama” o “engrandece”) es el reflejo de la oración de los anawim, es decir, los pobres que confían en el Señor. Este cántico tiene su base en el cántico de Ana (cf. 1Sam 2,1-10), y contiene un gran anuncio profético de la misión de Nuestro Señor Jesús y las consecuencias que traerá al mundo. Ella nos enseña a confiar plenamente en Dios más allá de las dificultades en la vida, a poner a Dios por encima de los intereses particulares. Y esto es consecuencia de una vida de oración intensa y profunda, de contemplación al Hijo de Dios en la vida activa de todos los días. OCTAVO DÍA: viernes 5 de diciembre de 2014
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    25 Tema: Consagradosen el mundo, sin ser del mundo. Ñandejára rembijokuái oiko yvy ape ári, noñesãmbyhýiramo jepe ko yvy arigua rehe. Testigo del día: María Florencia Domínguez Netto – “Piché” Nació en Asunción el 17 de octubre de 1917, pero a los cuatro años se mudó con la familia a Encarnación, y por esta razón se la conoce como "la santa encarnacena". Durante casi toda su vida esta mujer vivió en su lecho de enferma a causa de una parálisis, pero esto no le impidió consagrarse a Dios en el Instituto Reina de la Misericordia, cuando tenía 23 años. Ante los terribles dolores articulares ella decía: “son caricias de mi Jesús, las dulces caricias de mi Jesús” y lo decía con una sonrisa, aun cuando estaba ardiendo de fiebre. Piché fue un ejemplo en la aceptación de la voluntad de Dios, en el servicio, el buen consejo a los demás, y en la perseverancia hasta el último aliento de su vida. Falleció el 17 de noviembre de 1982, sus restos descansan en el cementerio de Encarnación, donde a diario muchos van a pedir su intercesión. Por su paciencia en la enfermedad y por consagrar con amor sus sufrimientos, María Florencia Domínguez – Piché, es testigo de la fe. Lecturas Is 29, 17-24 Sal 26, 1. 4. 13-14 Mt 9, 27-31 Valor del reino: solidaridad Ideas de las lecturas que se puede relacionar: 1ª lect. – para que vea mis acciones dentro de ti… Ev. al llegar a la casa… (hay que ir a la casa, al mundo…) Aparecida 216. La vida consagrada es un don del Padre por medio del Espíritu a su Iglesia y constituye un elemento decisivo para su misión. Se expresa en la vida monástica, contemplativa y activa, los institutos seculares, a los que se añaden las sociedades de vida apostólica y otras nuevas formas. Es un camino de especial seguimiento de Cristo, para dedicarse a Él con un corazón indiviso, y ponerse, como Él, al servicio de Dios y de la humanidad, asumiendo la forma de vida que Cristo escogió para venir a este mundo: una vida virginal, pobre y obediente. 217. En comunión con los Pastores, los consagrados y consagradas son llamados a hacer de sus lugares de presencia, de su vida fraterna en comunión y de sus obras, espacios de anuncio explícito del Evangelio, principalmente a los más pobres, como lo han hecho en nuestro continente desde el inicio de la evangelización. De este modo, colaboran, según sus carismas fundacionales, con la gestación de una nueva generación de cristianos discípulos y misioneros, y de una sociedad donde se respete la justicia y la dignidad de la persona humana. 218. Desde su ser, la vida consagrada está llamada a ser experta en comunión, tanto al interior de la Iglesia como de la sociedad. Su vida y su misión deben estar insertas en la Iglesia particular y en comunión con el Obispo. Para ello, es necesario crear cauces comunes
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    26 e iniciativasde colaboración, que lleven a un conocimiento y valoración mutuos y a un compartir la misión con todos los llamados a seguir a Jesús. 219. En un continente, en el cual se manifiestan serias tendencias de secularización, también en la vida consagrada, los religiosos están llamados a dar testimonio de la absoluta primacía de Dios y de su Reino. La vida consagrada se convierte en testigo del Dios de la vida en una realidad que relativiza su valor (obediencia), es testigo de libertad frente al mercado y a las riquezas que valoran a las personas por el tener (pobreza), y es testigo de una entrega en el amor radical y libre a Dios y a la humanidad frente a la erotización y banalización de las relaciones (castidad). 220. En la actualidad de América Latina y El Caribe, la vida consagrada está llamada a ser una vida discipular, apasionada por Jesús camino al Padre misericordioso, por lo mismo, de carácter profundamente místico y comunitario. Está llamada a ser una vida misionera, apasionada por el anuncio de Jesús-verdad del Padre, por lo mismo, radicalmente profética, capaz de mostrar a la luz de Cristo las sombras del mundo actual y los senderos de vida nueva, para lo que se requiere un profetismo que aspire hasta la entrega de la vida, en continuidad con la tradición de santidad y martirio de tantas y tantos consagrados a lo largo de la historia del Continente. Y al servicio del mundo, apasionada por Jesús vida del Padre, que se hace presente en los más pequeños y en los últimos a quienes sirve desde el propio carisma y espiritualidad. 221. De manera especial, América Latina y El Caribe necesitan de la vida contemplativa, testigo de que sólo Dios basta para llenar la vida de sentido y de gozo. En un mundo que va perdiendo el sentido de lo divino, ante la supervaloración de lo material, ustedes queridas religiosas, comprometidas desde sus claustros en ser testigos de unos valores por los que viven, sean testigos del Señor para el mundo de hoy, infundan con su oración un nuevo soplo de vida en la Iglesia y en el hombre actual118. 118 JUAN PABLO II, Discurso a las Religiosas de Clausura en la Catedral de Guadalajara, México, 30 de enero de 1979. 222. El Espíritu Santo sigue suscitando nuevas formas de vida consagrada en la Iglesia, las cuales necesitan ser acogidas y acompañadas en su crecimiento y desarrollo en el interior de las Iglesias locales. El Obispo ha de hacer un discernimiento serio y ponderado sobre su sentido, necesidad y autenticidad. Los Pastores valoran como un inestimable don la virginidad consagrada, de quienes se entregan a Cristo y a su Iglesia con generosidad y corazón indiviso, y se proponen velar por su formación inicial y permanente. Evangelii Gaudium 271. Es verdad que, en nuestra relación con el mundo, se nos invita a dar razón de nuestra esperanza, pero no como enemigos que señalan y condenan. Se nos advierte muy claramente: «Hacedlo con dulzura y respeto» (1 Pe 3,16), y «en lo posible y en cuanto de vosotros dependa, en paz con todos los hombres» (Rm 12,18). También se nos exhorta a tratar de vencer «el mal con el bien» (Rm 12,21), sin cansarnos «de hacer el bien» (Ga 6,9) y sin pretender aparecer como superiores, sino «considerando a los demás como superiores a uno mismo» (Flp 2,3). De hecho, los Apóstoles del Señor gozaban de «la simpatía de todo el pueblo» (Hch 2,47; 4,21.33; 5,13). Queda claro que Jesucristo no nos quiere príncipes que miran despectivamente, sino hombres y mujeres de pueblo. Ésta no es la opinión de un Papa ni una opción pastoral entre otras posibles; son indicaciones de la Palabra de Dios tan claras, directas y contundentes que no necesitan interpretaciones que les quiten fuerza interpelante. Vivámoslas «sine glossa», sin comentarios. De ese modo, experimentaremos el gozo
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    27 misionero decompartir la vida con el pueblo fiel a Dios tratando de encender el fuego en el corazón del mundo. Alegraos Llevar el abrazo de Dios 8. «La gente de hoy tiene necesidad ciertamente de palabras, pero sobre todo tiene necesidad de que demos testimonio de la misericordia, la ternura del Señor, que enardece el corazón, despierta la esperanza, atrae hacia el bien. ¡La alegría de llevar la consolación de Dios! ».Papa Francisco nos confía a nosotros consagrados y consagradas esta misión: encontrar al Señor, que nos consuela como una madre, y consolar al pueblo de Dios. Estamos llamados a realizar un éxodo de nosotros mismos en un camino de adoración y de servicio.8 « ¡Salir por la puerta para buscar y encontrar! Tengan el valor de ir contracorriente de esta cultura eficientista, de esta cultura del descarte. El encuentro y la acogida de todos, la solidaridad, es una palabra que la están escondiendo en esta cultura, casi una mala palabra, la solidaridad y la fraternidad, son elementos que hacen nuestra civilización verdaderamente humana. Ser servidores de la comunión y de la cultura del encuentro. Los quisiera casi obsesionados en este sentido. Y hacerlo sin ser presuntuosos». «El fantasma que se debe combatir es la imagen de la vida religiosa entendida como refugio y consuelo ante un mundo externo difícil y complejo ». El Papa nos pide « salir del nido », para ser enviados a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, entregándonos a Dios y al prójimo. «La Iglesia debe ser atractiva. ¡Despertar al mundo! ¡Sean testimonio de un modo distinto de hacer, de actuar, de vivir! Es posible vivir de un modo distinto en este mundo. […] Por lo tanto, esto que me espero es el testimonio ». Hablan los obispos del Paraguay: Los obispos procuramos vivir la comunión entre nosotros, entre cada obispo y sus sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y con todo el Pueblo de Dios, unidos al Santo Padre, como signo de unidad y vínculo de caridad según la tradición de la Iglesia. Nuestro esfuerzo en este campo será permanente porque es decisivo para la conformación de una Iglesia solidaria con la realidad y los anhelos de nuestro pueblo… Insistimos en una evangelización que transforme profundamente los criterios de juicio, las visiones antropológicas y culturales que debilitan el sentido del matrimonio y de la familia. En este contexto, el diálogo entre la fe cristiana y la razón, la fe y la cultura, deberá forma parte del vasto diálogo en el campo de las realidades temporales, sobre las cuales la luz de la fe prestará una contribución que garantice la armonía de toda persona creyente con la sociedad.” (Mensaje por el Bicentenario “Volver a las raíces de la República sobre los valores humanos-cristianos”, marzo de 2011) María El papa nos dice que Ella “a través de las distintas advocaciones marianas, ligadas generalmente a los santuarios, comparte las historias de cada pueblo que ha recibido el Evangelio y entra a formar parte de su identidad histórica” (EG 286). Cuántas personas van peregrinando a los santuarios marianos en el mundo entero. Con esto, ella ampara estos lugares santos para que las personas puedan replantear sus vidas y decidirse a seguir al Señor. ¡Cuántas conversiones en los lugares marianos y a través de las diversas advocaciones! En nuestro país, donde la gente se acerca más fácilmente a Dios a través de María, constatamos
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    28 que muchagente es devota de la Virgen. Últimamente inclusive hemos visto con agrado, que tenemos tantas parroquias y capillas también con el nombre de la Virgen. Es la visita de la Virgen a sus hijos para consagrarse a Dios y ser fermento en el mundo, luchando porque nuestros hermanos se dejen encontrar por Dios y cambien de vida para seguirlo siempre con alegría.
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    29 NOVENO DÍA:sábado 6 de diciembre de 2014 Tema: La vida evangélica tiene que ser profética. Umi oguatáva Hesu rapére ombohovái va’erã hendape’ỹva. Testigo del día: Mons. Ismael Rolón, SDB (100 años de su nacimiento) Nació en Caazapá el 24 de enero de 1914. Ingresó al Seminario Salesiano de Uruguay en 1927, ordenado sacerdote en 1941. Fue director del Colegio Monseñor Lasagna y párroco de la parroquia María Auxiliadora. En 1960 fue nombrado Prelado de Caacupé y fue ordenado obispo en la Basílica en 1966, año en que se erigió la Diócesis de Caacupé. En julio de 1970 asumió como Arzobispo de Asunción donde estuvo hasta el año 1989. Fue presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya durante varios periodos, se destacó por su postura firme en defensa de los derechos humanos frente a los abusos de la dictadura stronista. En 1971 abandonó el Consejo de Estado, visitó en 1978 a los presos políticos en la cárcel de Emboscada, suspendió el Te Deum del 15 de agosto en la Catedral y encabezó en 1987 y 1988 las “procesiones del silencio”, reorganizó la Curia diocesana con nuevos departamentos. Acompañó como presidente de la CEP la histórica visita de San Juan Pablo II al Paraguay en 1988. Monseñor Ismael Rolón Silvero es testigo de la fe. Lecturas Mañana: Is 30, 19-21. 23-26 Tarde: Is40, 1-5. 9-11 Sal 146, 1-6 Sal 84, 9-14 Mt 9, 35 – 10,1. 5a. 6-8 2Pe 3, 8-14 Mc 1, 1-8 Valor del reino: justicia Ideas de las lecturas que se puede relacionar: Mañana: 1ª lect. – el señor vendará las heridas y curará los golpes… Ev. – vayan y proclamen que el Reino de los cielos está cerca Tarde: 1ª lect. – hablen al corazón, griten… Sal. – la justicia marchará ante él… 2ª lect. – esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva en que habite la justicia… Ev. – una voz grita en el desierto: preparen los caminos del Señor… El papa Francisco es bien consciente que vivimos en un mundo de heridos. Las crónicas hablan de guerras sangrientas, de crueles represiones, de violencias en las calles, de los muchos que sufren soledad, de los que ven destruida su vida matrimonial y familiar, de los desocupados, de los excluidos e incluso “descartados”, de los esclavos y víctimas de los ídolos del dinero, del poder, del placer. Aparecida nos desafiaba al ponernos a las personas que sufren en carne propia la pasión del Señor, personas heridas en cuerpo y alma, como los pobres, refugiados y migrantes, ancianos abandonados y solos, mujeres violentadas y abandonadas, niños muy vulnerables desde su misma concepción, los drogadictos, etc. De ahí que el papa Francisco habla diciendo que la Iglesia es como hospital de campo, presentando la
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    30 mejor medicinaa la misericordia divina manifestada para la realidad humana, un dios que ve con el corazón las miserias de los seres humanos y se compromete desde dentro de la misma humanidad. Lo esencial del profeta es el anuncio de la Buena Noticia, presente, operante y dinámica en encarnación permanente en cada cultura y realidad. Aunque al mismo tiempo, como es el anunciador de la Verdad, también denuncia las injusticias o toda situación de mentiras o contrarias a la verdad. Pero en esas realidades se debe llevar la Buena Noticia. Es ahí donde el Señor debe penetrar y con su presencia misericordiosa iluminar. Aparecida 129. Dios Padre sale de sí, por así decirlo, para llamarnos a participar de su vida y de su gloria. Mediante Israel, pueblo que hace suyo, Dios nos revela su proyecto de vida. Cada vez que Israel buscó y necesitó a su Dios, sobre todo en las desgracias nacionales, tuvo una singular experiencia de comunión con Él, quien lo hacía partícipe de su verdad, su vida y su santidad. Por ello, no demoró en testimoniar que su Dios –a diferencia de los ídolos– es el “Dios vivo” (Dt 5, 26) que lo libera de los opresores (cf. Ex 3, 7-10), que perdona incansablemente (cf. Ex 34, 6; Eclo 2, 11) y que restituye la salvación perdida cuando el pueblo, envuelto “en las redes de la muerte” (Sal 116, 3), se dirige a Él suplicante (cf. Is 38, 16). De este Dios –que es su Padre– Jesús afirmará que “no es un Dios de muertos, sino de vivos” (Mc 12, 27). 130. En estos últimos tiempos, nos ha hablado por medio de Jesús su Hijo (Hb 1, 1ss), con quien llega la plenitud de los tiempos (cf. Ga 4, 4). Dios, que es Santo y nos ama, nos llama por medio de Jesús a ser santos (cf. Ef 1, 4-5). 131. El llamamiento que hace Jesús, el Maestro, conlleva una gran novedad. En la antigüedad, los maestros invitaban a sus discípulos a vincularse con algo trascendente, y los maestros de la Ley les proponían la adhesión a la Ley de Moisés. Jesús invita a encontrarnos con Él y a que nos vinculemos estrechamente a Él, porque es la fuente de la vida (cf. Jn 15, 5-15) y sólo Él tiene palabras de vida eterna (cf. Jn 6, 68). En la convivencia cotidiana con Jesús y en la confrontación con los seguidores de otros maestros, los discípulos pronto descubren dos cosas del todo originales en la relación con Jesús. Por una parte, no fueron ellos los que escogieron a su maestro fue Cristo quien los eligió. De otra parte, ellos no fueron convocados para algo (purificarse, aprender la Ley…), sino para Alguien, elegidos para vincularse íntimamente a su Persona (cf. Mc 1, 17; 2, 14). Jesús los eligió para “que estuvieran con Él y enviarlos a predicar” (Mc 3, 14), para que lo siguieran con la finalidad de “ser de Él” y formar parte “de los suyos” y participar de su misión. El discípulo experimenta que la vinculación íntima con Jesús en el grupo de los suyos es participación de la Vida salida de las entrañas del Padre, es formarse para asumir su mismo estilo de vida y sus mismas motivaciones (cf. Lc 6, 40b), correr su misma suerte y hacerse cargo de su misión de hacer nuevas todas las cosas. Evangelii Gaudium 50. Antes de hablar acerca de algunas cuestiones fundamentales relacionadas con la acción evangelizadora, conviene recordar brevemente cuál es el contexto en el cual nos toca vivir y actuar. Hoy suele hablarse de un «exceso de diagnóstico» que no siempre está acompañado de propuestas superadoras y realmente aplicables. Por otra parte, tampoco nos serviría una mirada puramente sociológica, que podría tener pretensiones de abarcar toda la realidad con
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    31 su metodologíade una manera supuestamente neutra y aséptica. Lo que quiero ofrecer va más bien en la línea de un discernimiento evangélico. Es la mirada del discípulo misionero, que se «alimenta a la luz y con la fuerza del Espíritu Santo». 51. No es función del Papa ofrecer un análisis detallado y completo sobre la realidad contemporánea, pero aliento a todas las comunidades a una «siempre vigilante capacidad de estudiar los signos de los tiempos». Se trata de una responsabilidad grave, ya que algunas realidades del presente, si no son bien resueltas, pueden desencadenar procesos de deshumanización difíciles de revertir más adelante. Es preciso esclarecer aquello que pueda ser un fruto del Reino y también aquello que atenta contra el proyecto de Dios. Esto implica no sólo reconocer e interpretar las mociones del buen espíritu y del malo, sino –y aquí radica lo decisivo– elegir las del buen espíritu y rechazar las del malo. Doy por supuestos los diversos análisis que ofrecieron otros documentos del Magisterio universal, así como los que han propuesto los episcopados regionales y nacionales. En esta Exhortación sólo pretendo detenerme brevemente, con una mirada pastoral, en algunos aspectos de la realidad que pueden detener o debilitar los dinamismos de renovación misionera de la Iglesia, sea porque afectan a la vida y a la dignidad del Pueblo de Dios, sea porque inciden también en los sujetos que participan de un modo más directo en las instituciones eclesiales y en tareas evangelizadoras. Alegraos « Se trata de dejar todo para seguir al Señor. No, no quiero decir radical. La radicalidad evangélica no es sólo de los religiosos: se pide a todos. Pero los religiosos siguen al Señor de manera especial, de modo profético. Yo espero de ustedes este testimonio. Los religiosos tienen que ser hombres y mujeres capaces de despertar al mundo ». La contemplación nos abre a la aptitud profética. El profeta es un hombre « que tiene los ojos penetrantes y que escucha y dice las palabras de Dios, […] un hombre de tres tiempos: promesa del pasado, contemplación del presente, ánimo para indicar el camino hacia el futuro». Hablan los obispos del Paraguay: “A los religiosos/as les damos nuestra cordial y paternal acogida para enriquecernos con sus carismas. Sabemos del esfuerzo que realizan mediante la oración, la reflexión y la acción para la renovación de su vida consagrada siendo fieles a las orientaciones de la Iglesia. Sigan fieles a la radicalidad en el seguimiento de Cristo en comunión con la jerarquía y las Iglesias particulares. El profetismo, propio de la vida religiosa, debe ser fruto de la contemplación a fin de encarnar el proyecto y el Amor de Dios en los hombres, muy particularmente a los pobres. Que este amo de Dios se refleje en la fraternidad vivenciada en sus propias comunidades.” (Carta de los obispos del Paraguay a los Sacerdotes, Religiosos y Religiosas, y a los fieles cristianos, agosto de 2012) María De María se afirma que es dichosa y feliz porque ha creído, aceptando la Palabra de Dios que llega a su corazón, la Palabra de la Verdad, recibiendo al Profeta de los profetas. Quién más que ella, el arca de la Nueva alianza, quien recibe en su carne a la Buena Noticia, al mismísimo Dios para hacerse carne, que conoce estar al servicio de la verdad y en contra de toda mentira. Así, con el magníficat, ese canto se convierte en una profecía, pues Dios dirige el mundo con su Providencia y cumple las promesas hechas a los mismos patriarcas.
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    32 María secoloca en la línea de todos los pequeños, es decir, los humildes por confiar plenamente en Dios, los hambrientos de Israel que por estar vacíos de sí, están llenos de Dios. Además se cumple que todas las generaciones la llamarán feliz, pues todas las generaciones de todos los siglos van cantando las glorias de aquella humilde y sencilla Virgen, elegida para ser Madre de Dios, Madre del Profeta de los profetas, trayéndonos al mismo Salvador del mundo.
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    33 VÍSPERAS DELA SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN Segundo domingo de Adviento, 7 de diciembre de 2014 Tema: Enviados a servir a los pobres. Ñandejára ñande jokuái mboriahu rembiguairã Testigo del día: San Alonso Rodríguez, SJ Nació en Zamora, España, en 1599. Ingresó a la Compañía de Jesús en 1614. En el año 1617 llegó a Buenos Aires, luego pasó a Córdoba, donde cursó sus estudios superiores de filosofía y teología, allí mismo recibió la ordenación sacerdotal en 1624. Inmediatamente inició su trabajo apostólico entre los indios guaycurúes en el Chaco paraguayo, fue el primer jesuita en aprender la difícil lengua de los guaycurúes. En 1628, pasó a las misiones guaraníes del Paraná y poco después de su llegada insistió reiteradamente a su superior, el Padre Roque González, que lo lleve con él a fundar nuevas reducciones en el Caaró. Su pedido fue aceptado y fueron juntos a la misión más pobre y difícil. Allí fue violentamente martirizado, junto al Padre Roque, el 15 de noviembre de ese año. Fue canonizado en Ñu Guasu, con sus compañeros Roque González de Santa Cruz y Juan del Castillo, durante la visita de San Juan Pablo II al Paraguay en 1988. San Alonso Rodríguez es testigo de la fe. Por la mañana: Is 40, 1-5. 9-11 Sal 84, 9-14 2Pe 3, 8-14 Mc 1, 1-8 Por la tarde: Vísperas de la Inmaculada Concepción Testigos: Fundadores de las congregaciones religiosas Valor del reino: servicio Ideas de las lecturas que se puede relacionar: Mañana: 1ª lect. – consuelen, consuelen a mi pueblo… tomen en brazos los corderos y hagan recostar a las madres… Sal. – muéstranos Señor tu misericordia… 2ª lect. – Dios no quiere que nadie perezca… Ev. – yo envío mi mensajero delante de ti… La Iglesia en América Latina está también llamada, como lo hizo nuevamente en Aparecida y lo desarrolló el papa Francisco fantásticamente en la “Evangelii Gaudium”, a ratificar y potenciar muy concretamente la “opción preferencial por los pobres”, propia de discípulos y testigos de un Dios que rico se hace pobre y se identifica especialmente con los pobres, enfermos y excluidos, que son como la “segunda eucaristía del Señor”. El papa por ejemplo va a lavar los pies a los menores de la cárcel en Roma, va a encontrar a los migrantes, algunos incluso ya muertos, o cuando va a abrazar a los toxico-dependientes en el hospital de Río de Janeiro, o visita a las favelas, dedica tiempo para estar con los enfermos, con esto nos muestra
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    34 el evangeliovivido, el gran abrazo de la caridad que se hace carne, etc. Con estos gestos y actitudes, nos pide optar también nosotros por las personas que más necesitan. Aparecida 8. El don de la tradición católica es un cimiento fundamental de identidad, originalidad y unidad de América Latina y El Caribe: una realidad histórico-cultural, marcada por el Evangelio de Cristo, realidad en la que abunda el pecado –descuido de Dios, conductas viciosas, opresión, violencia, ingratitudes y miserias– pero donde sobreabunda la gracia de la victoria pascual. Nuestra Iglesia goza, no obstante las debilidades y miserias humanas, de un alto índice de confianza y de credibilidad por parte del pueblo. Es morada de pueblos hermanos y casa de los pobres. 391. Dentro de esta amplia preocupación por la dignidad humana, se sitúa nuestra angustia por los millones de latinoamericanos y latinoamericanas que no pueden llevar una vida que responda a esa dignidad. La opción preferencial por los pobres es uno de los rasgos que marca la fisonomía de la Iglesia latinoamericana y caribeña. De hecho, Juan Pablo II, dirigiéndose a nuestro continente, sostuvo que convertirse al Evangelio para el pueblo cristiano que vive en América, significa revisar todos los ambientes y dimensiones de su vida, especialmente todo lo que pertenece al orden social y a la obtención del bien común. 392. Nuestra fe proclama que “Jesucristo es el rostro humano de Dios y el rostro divino del hombre”. Por eso “la opción preferencial por los pobres está implícita en la fe cristológica en aquel Dios que se ha hecho pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza. Esta opción nace de nuestra fe en Jesucristo, el Dios hecho hombre, que se ha hecho nuestro hermano (cf. Hb 2, 11-12). Ella, sin embargo, no es ni exclusiva, ni excluyente. 393. Si esta opción está implícita en la fe cristológica, los cristianos, como discípulos y misioneros, estamos llamados a contemplar, en los rostros sufrientes de nuestros hermanos, el rostro de Cristo que nos llama a servirlo en ellos: “Los rostros sufrientes de los pobres son rostros sufrientes de Cristo”. Ellos interpelan el núcleo del obrar de la Iglesia, de la pastoral y de nuestras actitudes cristianas. Todo lo que tenga que ver con Cristo, tiene que ver con los pobres y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo: “Cuanto lo hicieron con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron” (Mt 25, 40). Juan Pablo II destacó que este texto bíblico “ilumina el misterio de Cristo”. Porque en Cristo el grande se hizo pequeño, el fuerte se hizo frágil, el rico se hizo pobre. 394. De nuestra fe en Cristo, brota también la solidaridad como actitud permanente de encuentro, hermandad y servicio, que ha de manifestarse en opciones y gestos visibles, principalmente en la defensa de la vida y de los derechos de los más vulnerables y excluidos, y en el permanente acompañamiento en sus esfuerzos por ser sujetos de cambio y transformación de su situación. El servicio de caridad de la Iglesia entre los pobres “es un ámbito que caracteriza de manera decisiva la vida cristiana, el estilo eclesial y la programación pastoral”. 395. El Santo Padre nos ha recordado que la Iglesia está convocada a ser “abogada de la justicia y defensora de los pobres”. Tenemos mucho que ofrecer, ya que no cabe duda de que la Doctrina Social de la Iglesia es capaz de suscitar esperanza en medio de las situaciones más difíciles, porque, si no hay esperanza para los pobres, no la habrá para nadie, ni siquiera para los llamados ricos. La opción preferencial por los pobres exige que prestemos especial atención a aquellos profesionales católicos que son responsables de las finanzas de las naciones, a quienes fomentan el empleo, los políticos que deben crear las condiciones
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    35 para eldesarrollo económico de los países, a fin de darles orientaciones éticas coherentes con su fe. 396. Nos comprometemos a trabajar para que nuestra Iglesia Latinoamericana y Caribeña siga siendo, con mayor ahínco, compañera de camino de nuestros hermanos más pobres, incluso hasta el martirio. Hoy queremos ratificar y potenciar la opción del amor preferencial por los pobres hecha en las Conferencias anteriores. Que sea preferencial implica que debe atravesar todas nuestras estructuras y prioridades pastorales. La Iglesia latinoamericana está llamada a ser sacramento de amor, solidaridad y justicia entre nuestros pueblos. 397. En esta época, suele suceder que defendemos demasiado nuestros espacios de privacidad y disfrute, y nos dejamos contagiar fácilmente por el consumismo individualista. Por eso, nuestra opción por los pobres corre el riesgo de quedarse en un plano teórico o meramente emotivo, sin verdadera incidencia en nuestros comportamientos y en nuestras decisiones. Es necesaria una actitud permanente que se manifieste en opciones y gestos concretos, y evite toda actitud paternalista. Se nos pide dedicar tiempo a los pobres, prestarles una amable atención, escucharlos con interés, acompañarlos en los momentos más difíciles, eligiéndolos para compartir horas, semanas o años de nuestra vida, y buscando, desde ellos, la transformación de su situación. No podemos olvidar que el mismo Jesús lo propuso con su modo de actuar y con sus palabras: “Cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los cojos y a los ciegos” (Lc 14, 13). 398. Sólo la cercanía que nos hace amigos nos permite apreciar profundamente los valores de los pobres de hoy, sus legítimos anhelos y su modo propio de vivir la fe. La opción por los pobres debe conducirnos a la amistad con los pobres. Día a día, los pobres se hacen sujetos de la evangelización y de la promoción humana integral: educan a sus hijos en la fe, viven una constante solidaridad entre parientes y vecinos, buscan constantemente a Dios y dan vida al peregrinar de la Iglesia. A la luz del Evangelio reconocemos su inmensa dignidad y su valor sagrado a los ojos de Cristo, pobre como ellos y excluido entre ellos. Desde esta experiencia creyente, compartiremos con ellos la defensa de sus derechos. 524. La Iglesia de Dios en América Latina y El Caribe es sacramento de comunión de sus pueblos. Es morada de sus pueblos; es casa de los pobres de Dios. Convoca y congrega todos en su misterio de comunión, sin discriminaciones ni exclusiones por motivos de sexo, raza, condición social y pertenencia nacional. Cuanto más la Iglesia refleja, vive y comunica ese don de inaudita unidad, que encuentra en la comunión trinitaria su fuente, modelo y destino, resulta más significativo e incisivo su operar como sujeto de reconciliación y comunión en la vida de nuestros pueblos. María Santísima es la presencia materna indispensable y decisiva en la gestación de un pueblo de hijos y hermanos, de discípulos y misioneros de su Hijo. Evangelii Gaudium El lugar privilegiado de los pobres en el Pueblo de Dios 197. El corazón de Dios tiene un sitio preferencial para los pobres, tanto que hasta Él mismo « se hizo pobre » (2 Co 8,9). Todo el camino de nuestra redención está signado por los pobres. Esta salvación vino a nosotros a través del « sí » de una humilde muchacha de un pequeño pueblo perdido en la periferia de un gran imperio. El Salvador nació en un pesebre, entre animales, como lo hacían los hijos de los más pobres; fue presentado en el Templo junto con dos pichones, la ofrenda de quienes no podían
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    36 permitirse pagarun cordero (cf. Lc 2,24; Lv 5,7); creció en un hogar de sencillos trabajadores y trabajó con sus manos para ganarse el pan. Cuando comenzó a anunciar el Reino, lo seguían multitudes de desposeídos, y así manifestó lo que Él mismo dijo: « El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres » (Lc 4,18). A los que estaban cargados de dolor, agobiados de pobreza, les aseguró que Dios los tenía en el centro de su corazón: « ¡Felices vosotros, los pobres, porque el Reino de Dios os pertenece! » (Lc 6,20); con ellos se identificó: « Tuve hambre y me disteis de comer », y enseñó que la misericordia hacia ellos es la llave del cielo (cf. Mt 25,35s). 198. Para la Iglesia la opción por los pobres es una categoría teológica antes que cultural, sociológica, política o filosófica. Dios les otorga « su primera misericordia ». Esta preferencia divina tiene consecuencias en la vida de fe de todos los cristianos, llamados a tener « los mismos sentimientos de Jesucristo » (Flp 2,5). Inspirada en ella, la Iglesia hizo una opción por los pobres entendida como una « forma especial de primacía en el ejercicio de la caridad cristiana, de la cual da testimonio toda la tradición de la Iglesia ». Esta opción —enseñaba Benedicto XVI— « está implícita en la fe cristológica en aquel Dios que se ha hecho pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza ». Por eso quiero una Iglesia pobre para los pobres. Ellos tienen mucho que enseñarnos. Además de participar del sensus fidei, en sus propios dolores conocen al Cristo sufriente. Es necesario que todos nos dejemos evangelizar por ellos. La nueva evangelización es una invitación a reconocer la fuerza salvífica de sus vidas y a ponerlos en el centro del camino de la Iglesia. Estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos. 200. Puesto que esta Exhortación se dirige a los miembros de la Iglesia católica quiero expresar con dolor que la peor discriminación que sufren los pobres es la falta de atención espiritual. La inmensa mayoría de los pobres tiene una especial apertura a la fe; necesitan a Dios y no podemos dejar de ofrecerles su amistad, su bendición, su Palabra, la celebración de los Sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduración en la fe. La opción preferencial por los pobres debe traducirse principalmente en una atención religiosa privilegiada y prioritaria. Alegraos Iconos vivientes de la maternidad y de la cercanía de la Iglesia, vamos hacia quienes esperan la Palabra de consolación inclinándonos con amor materno y espíritu paterno hacia los pobres y los débiles….Estamos llamados como Iglesia a salir para dirigirnos hacia las periferias geográficas, urbanas y existenciales – las del misterio del pecado, del dolor, de las injusticias, de la miseria –, hacia los lugares escondidos del alma dónde la persona experimenta la alegría y el sufrimiento de la vida….Una Iglesia pobre para los pobres empieza con ir hacia la carne de Cristo. Si vamos hacia la carne de Cristo, comenzamos a entender algo, a entender qué es esta pobreza, la pobreza del Señor ».19 Vivir la bienaventuranza de los pobres significa que la angustia de la soledad y de la limitación ha sido vencida por la alegría de quien es realmente libre en Cristo y ha aprendido a amar. María María respondió al saludo de su prima Isabel con un cántico a Dios que se conoce como el Magníficat, traducido al castellano diría “engrandece” o “proclama” (cf. Lc 1,46-55). Agradece a Dios la obra de Dios, que se cumple en ella, de modo inmerecido, como expresión
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    37 rebosante delamor de Dios por elegirla para la Encarnación del Hijo de Dios. Canta la liberación de los humildes, de los pobres en todo sentido, sobre todo de los hambrientos, pues Dios lo había prometido y ahora se cumplen las promesas hechas desde antiguo. Confirma la fidelidad de Dios, lo que Dios dice lo hace, porque en lo que dice está su voluntad. En lo que hace, confirma lo que dijo o dice. Por otro lado, siempre María está acompañando a los hermanos más pobres. ¿Cómo lo hace? Lo hace a través de alguna advocación. Ella así entra en el hogar de los hermanos y mantiene viva la fe en Dios y la esperanza en un mundo mejor. Ayuda a las personas de la periferia (sean en los territorios geográficos, como en los territorios humanos) a mantenerse vivas en la vida, caminando hacia la patria celestial. Le amamos tanto a nuestra Madre, que expresamos nuestro amor a través de alguna devoción durante todo el año, como por ejemplo nos produce tanta alegría por haber sido libre de pecado original en la fiesta de la Inmaculada Concepción, celebrada el 8 de diciembre. Ella siendo la Madre de Dios, fiesta celebrada el 1 de enero. Nos maravillamos por su virginidad al concebir a Jesús en la Anunciación, celebrada el 25 de marzo y glorificamos a Dios porque fue llevada en cuerpo y alma a los cielos, en la Asunción, celebrada el 15 de agosto, y fortalece nuestra fe en la Resurrección, pues ella nos precede así en la gloria de Dios.
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    38 S0LEMNIDAD DELA INMACULADA CONCEPCIÓN Lunes 8 de diciembre de 2014 Tema: Consagrados al servicio del Reino de Dios. Ome’ẽva hekove oñeha’ãvo Tupã mborayhu ñane añuva haguã. Lecturas: Gen. 3, 9-15.20 Sal 97, 1-4 Ef 1, 3-6. 11-12 Lc 1, 26-38 El papa no se cansa de llamar a esa conversión personal y comunitaria presentada en Aparecida. Desde el comienzo de su pontificado, no hace otra cosa que intentar llegar al corazón de los hombres a quienes se dirige. Por ello, siempre se pone en primer lugar, queriendo comunicar desde su mismo corazón al corazón de la gente. Por ello nos sentidos seducidos por una amor misericordioso, afectuoso, tierno y compasivo. Esa conversión personal a la que todos estamos llamados ha de ser inseparable de la “conversión pastoral y misionera” que el Papa Francisco y el episcopado latinoamericano están planteando a todas las comunidades cristianas. Se pide en Aparecida y en la “Evangelii Gaudium” una conversión pastoral de las estructuras, comunidades eclesiales y planes pastorales, para no perder su dinamismo evangelizador. “La conversión pastoral de nuestras comunidades exige que se pase de una pastoral de conservación a una pastoral decididamente misionera” (Aparecida, 370). Y esta actitud “implica escuchar, con atención y discernir ‘lo que el Espíritu está diciendo a las Iglesias’ (Ap. 2, 29), a través de los signos de los tiempos en los que Dios se manifiesta, entre los cuales las transformaciones sociales y culturales de los contextos de encarnación y misión de la Iglesia. Esa conversión, fruto del encuentro con el Señor y con todo lo que viene de Dios, generará la posibilidad de recibirle al Señor, seguirlo y favorecer en el corazón de las personas la encarnación del Reino de Dios. Reino de justicia, de amor, misericordia, paz, perdón, paciencia… Evangelii Gaudium 180. Leyendo las Escrituras queda por demás claro que la propuesta del Evangelio no es sólo la de una relación personal con Dios. Nuestra respuesta de amor tampoco debería entenderse como una mera suma de pequeños gestos personales dirigidos a algunos individuos necesitados, lo cual podría constituir una « caridad a la carta », una serie de acciones tendentes sólo a tranquilizar la propia conciencia. La propuesta es el Reino de Dios (cf. Lc 4,43); se trata de amar a Dios que reina en el mundo. En la medida en que Él logre reinar entre nosotros, la vida social será ámbito de fraternidad, de justicia, de paz, de dignidad para todos. Entonces, tanto el anuncio como la experiencia cristiana tienden a provocar consecuencias sociales. Buscamos su Reino: « Buscad ante todo el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás vendrá por añadidura » (Mt 6,33). El proyecto de Jesús es instaurar el Reino de su Padre; Él pide a sus discípulos: « ¡Proclamad que está llegando el Reino de los cielos! » (Mt 10,7).
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    39 181. ElReino que se anticipa y crece entre nosotros lo toca todo y nos recuerda aquel principio de discernimiento que Pablo VI proponía con relación al verdadero desarrollo: « Todos los hombres y todo el hombre ». Sabemos que « la evangelización no sería completa si no tuviera en cuenta la interpelación recíproca que en el curso de los tiempos se establece entre el Evangelio yla vida concreta, personal y social del hombre ». Se trata del criterio de universalidad, propio de la dinámica del Evangelio, ya que el Padre desea que todos los hombres se salven y su plan de salvación consiste en « recapitular todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, bajo un solo jefe, que es Cristo » (Ef 1,10). El mandato es: « Id por todo el mundo, anunciad la Buena Noticia a toda la creación » (Mc 16,15), porque « toda la creación espera ansiosamente esta revelación de los hijos de Dios » (Rm 8,19). Toda la creación quiere decir también todos los aspectos de la vida humana, de manera que « la misión del anuncio de la Buena Nueva de Jesucristo tiene una destinación universal. Su mandato de caridad abraza todas las dimensiones de la existencia, todas las personas, todos los ambientes de la convivencia y todos los pueblos. Nada de lo humano le puede resultar extraño». La verdadera esperanza cristiana, que busca el Reino escatológico, siempre genera historia. 278. La fe es también creerle a Él, creer que es verdad que nos ama, que vive, que es capaz de intervenir misteriosamente, que no nos abandona, que saca bien del mal con su poder y con su infinita creatividad. Es creer que Él marcha victorioso en la historia «en unión con los suyos, los llamados, los elegidos y los fieles» (Ap 17,14). Creámosle al Evangelio que dice que el Reino de Dios ya está presente en el mundo, y está desarrollándose aquí y allá, de diversas maneras: como la semilla pequeña que puede llegar a convertirse en un gran árbol (cf. Mt 13,31-32), como el puñado de levadura, que fermenta una gran masa (cf. Mt 13,33), y como la buena semilla que crece en medio de la cizaña (cf. Mt 13,24-30), y siempre puede sorprendernos gratamente. Ahí está, viene otra vez, lucha por florecer de nuevo. La resurrección de Cristo provoca por todas partes gérmenes de ese mundo nuevo; y aunque se los corte, vuelven a surgir, porque la resurrección del Señor ya ha penetrado la trama oculta de esta historia, porque Jesús no ha resucitado en vano. ¡No nos quedemos al margen de esa marcha de la esperanza viva! María Jesús es el enviado por el Padre para lograr que las personas se liberen de sus miserias, de sus tristezas y de las esclavitudes. Si la llegada del Reino, se da con la llegada del Rey, entonces dicho Reino ha llegado primero en María, en su concepción Virginal cuando el ángel Gabriel le anuncia que está embarazada por obra del Espíritu Santo. Pero qué privilegio la de ella, cuando fuera elegida por el mismo Dios preservándola de toda mancha de pecado original para que se preparara a recibir en su vientre, sin perder su virginidad, al mismo Dios. Las características principales de ese Reino de Dios son la libertad, la justicia, el amor y la paz. Todas ellas en abundancia presentes en la vida de María. San Alfonso María de Ligorio, en su obra, “Las glorias de María”, presenta a María como la Reina de la misericordia porque su Hijo siendo el Rey, la tiene a ella por Reina. Es lo que solemos expresar en el misterio del rosario, que es coronada como reina y Señora de todo lo creado. Pero su reinado se da de modo tan amoroso, sin someter, sino liberando, y procurando la redención, buscando el perdón de los pecadores.
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    41 TEXTO MONICIÓNVIDA CONSAGRADA: TESTIGOS DE LA FE 1. Día viernes 28 de noviembre de 2014. San Juan del Castillo, SJ. Nació en Belmonte, España, en 1596. A los 17 años ingresó a la Compañía de Jesús. Llegó a América en 1617. Al terminar la filosofía en Córdoba, en 1619 fue a Concepción, de Chile, como profesor de gramática. Volvió a Córdoba donde fue ordenado sacerdote en 1625 y enviado a la Reducción guaraní de San Nicolás. El 15 de agosto de 1628, con Roque González y Alonso Rodríguez, fundan la Reducción de Nuestra Señora de la Asunción, donde queda Juan del Castillo. Sus compañeros avanzaron a fundar otra reducción en el Caaró. El 17 de noviembre, dos días después del martirio de Roque y Alonso, fue atacado por los mismos asesinos, sufrió castigos muy duros y fue sometido a crueles torturas, clavado a un tronco entregó su vida mientras rezaba y hablaba en guaraní con sus agresores. Fue canonizado en Ñu Guasu, junto a sus compañeros Roque González de Santa Cruz y Alonso Rodríguez, durante la visita de San Juan Pablo II al Paraguay en 1988. San Juan del Castillo, mártir de Cristo es testigo de la fe. 2. Día sábado 29 de noviembre de 2014. Fray Juan Bernardo, OFM. Nació en la región del Guairá de la Provincia Gigante de las Indias del Paraguay en el año 1570. Se consagró como Hermano Franciscano según el ejemplo de San Francisco. Trabajó con Fray Luis de Bolaños en la fundación de Yaguarón e Itá, y colaboró en la traducción del catecismo al guaraní. En 1594 Bolaños le pidió que vaya a auxiliar a un dominico que corría peligro en manos de los nativos paranáes, ya que él manejaba bien la lengua nativa. Fray Juan Bernardo fue rápidamente, pero cuando llegó cerca de Caazapá, descubrió que los nativos ya habían matado al dominico. Fray Juan fue preso, le sacaron el hábito, lo azotaron y lo colgaron de un árbol, como él, aun ahorcado, continuaba hablándoles, le extrajeron el corazón y lo arrojaron a una hoguera. Esto fue el 2 de junio de 1594, cuando él tenía tan solo 24 años. Por ser el primer paraguayo mártir, el primero que derramó su sangre por Cristo en estas tierras, Fray Juan Bernardo, joven religioso, es testigo de la fe. 3. Día domingo 30 de noviembre de 2014. Monseñor Pedro Shaw, OMI – “Pa’i Puku” Nació en Amberes, Bélgica, el 6 de septiembre de 1925. Siendo bastante joven ingresó a la Congregación de los Oblatos de María Inmaculada, hizo su profesión religiosa en el año 1946, fue ordenado sacerdote en 1951 y poco tiempo después fue enviado a la misión del Chaco paraguayo. Fue misionero itinerante desde el año 1952 hasta 1965, recorriendo lugares aislados, visitando estancias y las comunidades indígenas más lejanas. De 1965 a 1973 fue párroco de la iglesia María Medianera, y luego de la parroquia de Puerto Elsa, de allí fue llamado para ser Obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo. Falleció el 21 de junio de 1984, en un accidente en la ruta Transchaco. En reconocimiento a toda su vida consagrada a la misión, se dio su nombre a dos obras que él había fundado en el Chaco: la Escuela Pa’i
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    42 Puku yla Radio Pa’i Puku. Por su incansable entrega al servicio de la población chaqueña, Monseñor Pedro Shaw, “Pa’i Puku”, es testigo de la fe. 4. Día lunes 1 de diciembre de 2014. San Roque González de Santacruz, SJ. Nació en Asunción en 1576, fue ordenado sacerdote en 1598 a los 22 años de edad y fue enviado como misionero al Mbaracayú. Fue párroco de la Catedral de Asunción y, en 1609, rechazó el nombramiento de Vicario general para entrar al noviciado de los Jesuitas. Exploró el territorio de los guaycurúes, en el Chaco, de donde pasó a San Ignacio Guazú en 1611. A partir de 1614 fundó las reducciones de Santa Ana, Itapúa y Yaguapoa, Concepción, San Nicolás, San Francisco Javier, Yapeyú y Candelaria. En 1627 fue nombrado superior de las misiones. En 1628 empezó las reducciones de Yjuí y Caaró con Alonso Rodríguez y Juan del Castillo. El 15 de noviembre durante la colocación de la nueva campana, los enviados del cacique Ñezú mataron a traición a Roque a golpes de hacha de piedra, luego mataron a Alonso Rodríguez y quemaron sus cuerpos en la Capillita. Roque fue canonizado en Ñu Guasu, junto a sus compañeros Alonso Rodríguez y Juan del Castillo, durante la visita de San Juan Pablo II al Paraguay en 1988. San Roque González de Santa Cruz, primer santo paraguayo, es testigo de la fe. 5. Día martes 2 de diciembre de 2014. Monseñor Agustín Van Aaken, SVD. Nació en Kevaler, Alemania, el 16 de julio de 1914. A los 26 años fue ordenado Sacerdote en Bélgica, en plena Guerra Mundial. En 1949 fue enviado como misionero a la Pampa Argentina. En 1960 fue destinado al Paraguay como primer Superior de la Congregación del Verbo Divino. Llegó a Encarnación donde fundó el noviciado en Pacu Cuá. Fue consagrado Obispo de la Prelatura del Alto Paraná el 12 de agosto de 1972. En la extensa zona bajo su cuidado enfrentó situaciones conflictivas durante 26 años y se preocupó de la atención pastoral y de la formación del clero diocesano para lo cual construyó en 1987 un Seminario Menor Diocesano en la localidad de Juan León Mallorquín. Al cumplir los 75 años se retiró silenciosamente a Hohenau (Itapúa), donde murió en el Colegio “San Blas” el 11 de agosto de 1990. Dos meses después de haber entregado la Prelatura y de culminar su misión como primer obispo del Alto Paraná. Monseñor Agustín Van Aaken, misionero y obispo, es testigo de la fe. 6. Día miércoles 3 de diciembre de 2014. Fray Luis de Bolaños, OFM (1539 - 1629). Nació en Marchena, España, el año 1550. Tomó el hábito franciscano en el convento de su villa natal. Siendo todavía diácono pasó al Paraguay en 1574. Tras cuatro años de excursiones misioneras, en 1580 inició con el padre Alonso de San Buenaventura el sistema de las reducciones, llegando a fundar 14 reducciones franciscanas desde el norte del Paraguay hasta Buenos Aires. En 1586 figura como presidente del convento franciscano de Asunción. En
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    43 1589 reanudósu labor en las reducciones y en 1603 asistió al primer sínodo del Paraguay, desempeñando a continuación cargos de gobierno de la Orden en Paraguay y en el Río de la Plata. Completó su activísimo apostolado con la traducción del Catecismo Breve en lengua guaraní, que se adoptó para la enseñanza cristiana de los indios de las regiones argentino-paraguayas. En 1618 se retiró al convento de Buenos Aires, donde murió el 11 de octubre de 1629. Fray Luis de Bolaños, gran misionero franciscano del Paraguay colonial, es testigo de la fe. 7. Día jueves 4 de diciembre de 2014. Hermana María Felicia de Jesús Sacramentado – “Chiquitunga” Nació el 12 de enero de 1925 en Villarrica. A los 16 años entró en la Acción Católica, de la que fue miembro entusiasta y dirigente destacada, fue maestra como laica comprometida se dedicó generosamente a los niños en la catequesis, a los jóvenes universitarios y trabajadores, cuidó a enfermos y ancianos; primero en Villarrica y luego en Asunción. A los 30 años ingresó a las Carmelitas Descalzas de Asunción y profesó sus votos en 1956. Aunque solo vivió cuatro años en el Carmelo, su paso dejó gran recuerdo entre sus hermanas, que la recuerdan por "su gran espíritu de sacrificio, caridad, generosidad, todo envuelto en gran mansedumbre y comunicativa alegría". Falleció el 28 de marzo de 1959, domingo de Pascua, en su rostro quedó estampada la dulce y característica sonrisa que le había animado en vida. Chiquitunga tenía 34 años de edad. Es venerable y considerada la futura santa paraguaya. Hermana María Felicia, “Chiquitunga”, es testigo de la fe. 8. Día viernes 5 de diciembre de 2014. María Florencia Domínguez Netto – “Piché”. Nació en Asunción el 17 de octubre de 1917, pero a los cuatro años se mudó con la familia a Encarnación, y por esta razón se la conoce como "la santa encarnacena". Durante casi toda su vida esta mujer vivió en su lecho de enferma a causa de una parálisis, pero esto no le impidió consagrarse a Dios en el Instituto Reina de la Misericordia, cuando tenía 23 años. Ante los terribles dolores articulares ella decía: “son caricias de mi Jesús, las dulces caricias de mi Jesús” y lo decía con una sonrisa, aun cuando estaba ardiendo de fiebre. Piché fue un ejemplo en la aceptación de la voluntad de Dios, en el servicio, el buen consejo a los demás, y en la perseverancia hasta el último aliento de su vida. Falleció el 17 de noviembre de 1982, sus restos descansan en el cementerio de Encarnación, donde a diario muchos van a pedir su intercesión. Por su paciencia en la enfermedad y por consagrar con amor sus sufrimientos, María Florencia Domínguez – Piché, es testigo de la fe. 9. Día sábado 6 de diciembre de 2014. Monseñor Ismael Rolón Silvero, SBD. Nació en Caazapá el 24 de enero de 1914. Ingresó al Seminario Salesiano de Uruguay en 1927, ordenado sacerdote en 1941. Fue director del Colegio Monseñor Lasagna y párroco de la parroquia María Auxiliadora. En 1960 fue nombrado Prelado de Caacupé y fue ordenado obispo en la Basílica en 1966, año en que se erigió la Diócesis de Caacupé.
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    44 En juliode 1970 asumió como Arzobispo de Asunción donde estuvo hasta el año 1989. Fue presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya durante varios periodos, se destacó por su postura firme en defensa de los derechos humanos frente a los abusos de la dictadura stronista. En 1971 abandonó el Consejo de Estado, visitó en 1978 a los presos políticos en la cárcel de Emboscada, suspendió el Te Deum del 15 de agosto en la Catedral y encabezó en 1987 y 1988 las “procesiones del silencio”, reorganizó la Curia diocesana con nuevos departamentos. Acompañó como presidente de la CEP la histórica visita de San Juan Pablo II al Paraguay en 1988. Monseñor Ismael Rolón Silvero es testigo de la fe. 10.Día domingo 7 de diciembre de 2014. San Alonso Rodríguez, SJ. Nació en Zamora, España, en 1599. Ingresó a la Compañía de Jesús en 1614. En el año 1617 llegó a Buenos Aires, luego pasó a Córdoba, donde cursó sus estudios superiores de filosofía y teología, allí mismo recibió la ordenación sacerdotal en 1624. Inmediatamente inició su trabajo apostólico entre los indios guaycurúes en el Chaco paraguayo, fue el primer jesuita en aprender la difícil lengua de los guaycurúes. En 1628, pasó a las misiones guaraníes del Paraná y poco después de su llegada insistió reiteradamente a su superior, el Padre Roque González, que lo lleve con él a fundar nuevas reducciones en el Caaró. Su pedido fue aceptado y fueron juntos a la misión más pobre y difícil. Allí fue violentamente martirizado, junto al Padre Roque, el 15 de noviembre de ese año. Fue canonizado en Ñu Guasu, con sus compañeros Roque González de Santa Cruz y Juan del Castillo, durante la visita de San Juan Pablo II al Paraguay en 1988. San Alonso Rodríguez es testigo de la fe.
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    45 PARALITURGIA DERELIGIOSOS TESTIGOS DE LA FE 2014 – 2015. AÑO DE LA VIDA CONSAGRADA PRIMER DÍA: VIERNES 28 DE NOVIEMBRE DE 2014 SAN JUAN DEL CASTILLO (1596-1628) Nació en Belmonte, Cuenca, España, el día 14 de septiembre de 1596. Estudió derecho en la Universidad de Alcalá un año. Allí conoció las cartas de San Francisco Javier y a través de ellas hizo su discernimiento vocacional. El 21 de marzo de 1614 entró a la Compañía de Jesús, en el Noviciado de Madrid. Después del noviciado fue destinado a Murcia, donde estudió filosofía. Allí se ofreció para las misiones del Paraguay. Salió de España en 1616 en la expedición del P. Juan de Viana, quien había sido encargado de traer misioneros a las Indias. Llegó a Buenos Aires en 1617. Desde Buenos Aires viajó al Colegio Máximo, en Córdoba del Tucumán, para terminar allí sus estudios de filosofía. No se distinguió mucho en los estudios: su salud era buena. El duro clima de la ciudad lo agota más de la cuenta. A fines de 1619, al terminar la filosofía, fue destinado a la ciudad de Concepción de Chile, donde ejerce como profesor de gramática. Regresó a Córdoba para terminar sus estudios de teología y ordenarse sacerdote en noviembre de 1625, para ser enviado a la reducción guaraní de San Nicolás. En 1628, fue a fundar con Roque González y Alonso Rodríguez dos nuevas reducciones en la banda oriental del río Uruguay. El 15 agosto se dio comienzo a la de Nuestra Señora de la Asunción en Yjuí, donde quedó Juan del Castillo, mientras que Roque pasó con Alonso a Caaró a establecer la reducción de Todos los Santos. El hechicero Ñesú preparaba ya la reacción de unos 700 indígenas, que veían en la predicación de los misioneros jesuitas un ataque a su modo de ser, religión y libertad, por lo que decidió la muerte de los misioneros jesuitas de la región. El 15 de noviembre fueron asesinados Roque González y Alonso Rodríguez en Caaró. El día 17, dos días después, los seguidores de Ñezú se presentaron en la Reducción de la Asunción de Yjuí cuando Juan del Castillo estaba recibiendo a un cacique y su gente, y les daba anzuelos y otros objetos. Uno de los enviados de Ñezú lo tomó por la espalda y lo arrastró al bosque vecino. Después de rasgarle la ropa, un indio lo derribó por tierra, le amarró con dos cuerdas las muñecas de las manos y lo arrastró por el bosque. Otro indio, con una piedra le golpeó varias veces en el vientre. Se le siguió arrastrando, hasta un lodazal, y allí le destrozaron la cabeza a golpes de piedras. Después quemaron su cuerpo. San Juan del Castillo fue martirizado a los 32 años de edad, fue canonizado junto con sus compañeros Roque González de Santa Cruz y Alonso Rodríguez, el 16 de mayo de 1988 en Ñu Guasu, durante la visita de San Juan Pablo II al Paraguay. PARA MEDITAR Y REZAR JUAN NOS DICE:
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    46 “dije miprimera misa ocho días después de la fiesta de la purísima Concepción de la Virgen María Nuestra Señora y la ofrecí por usted y por mi señora madre, y muy a menudo ofrezco misas por ustedes y por mis abuelos, así paternos como maternos, y lo haré todos los días de mi vida; acabaré mis estudios dentro de cuatro meses y luego subiré a las misiones de Paraguay a trabajar y morir entre aquellos indios”. (Carta de Juan del Castillo a su padre, Córdoba 8 de marzo de 1626). JESÚS NOS DICE: “Todo el que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o propiedades por causa de mi Nombre, recibirá cien veces más y tendrá por herencia la vida eterna. Muchos que ahora son primeros serán últimos, y muchos que ahora son últimos, serán primeros.” Mateo 19, 29-30. ORACIÓN Dios y padre de todos, que concediste a Roque González, Alonso Rodríguez y Juan del Castillo, el honor de compartir el martirio de tu hijo Jesucristo, dando la vida por sus hermanos; danos la fuerza y el coraje de mantenernos firmes en el servicio a nuestros hermanos, como ellos lo hicieron y concédenos la gracia que te pedimos por su intercesión. (Pedir la gracia deseada). Amén. Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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    47 SEGUNDO DÍA:SÁBADO 29 DE NOVIEMBRE DE 2014 FRAY JUAN BERNARDO (1570 – 1594) Nació en la región del Guairá, de la Provincia Gigante de las Indias, Paraguay en el año de 1570. Fue uno de los primeros paraguayos que entró a la vida religiosa en la Orden de los franciscanos, impresionado por la vida de estos misioneros. Siendo todavía novicio ayudó a Fray Luis de Bolaños a aprender el guaraní y luego lo acompañó en la fundación de ciudades como Yaguarón e Itá. También colaboró con Bolaños en la traducción del catecismo al guaraní. Fray Juan Bernardo se consagró a Dios como Hermano franciscano, siguiendo el ejemplo de San Francisco, que quiso ser simplemente el “Hermano Francisco” y no se ordenó de sacerdote. En 1594, estando el Hermano Juan Bernardo en Itá, le pidió Bolaños que vaya a socorrer a un dominico cuya vida corría peligro en manos de los nativos paranáes, ya que Juan Bernardo manejaba bien la lengua nativa, era un gran predicador y tenía influencia sobre los nativos. Fue el hermano muy apresurado a socorrer al dominico, pero cuando llegó cerca de Caazapá, descubrió que ya habían matado. Los mismos apresaron a Fray Juan, le sacaron el hábito, lo azotaron y lo colgaron de un árbol, y dicen las crónicas que como él, aún ahorcado, continuaba hablándoles, le extrajeron el corazón y lo arrojaron en una hoguera. Esto fue el 2 de junio de 1594 en el lugar conocido como Jahapety, donde una cruz de madera señala el sitio de su muerte. Luego de larga búsqueda se encontraron sus restos mortales al lado de una flor de un olor especial, y las reliquias fueron llevadas a Caazapá y Yuty. Su martirio ocurrió cuando él tenía tan solo 24 años. Fue el primer mártir paraguayo de quien se tiene documentación escrita. El primer joven religioso nacido en Paraguay que derramó su sangre por la fe en Cristo. La lista de mártires de la Orden Franciscana recuerda entre sus siervos de Dios a Fray Juan Bernardo el día 2 de junio. PARA MEDITAR Y REZAR SAN FRANCISCO NOS DICE: Señor, hazme un instrumento de tu Paz. Donde hay odio, que lleve yo el Amor. Donde haya ofensa, que lleve yo el Perdón. Donde haya discordia, que lleve yo la Unión. Donde haya duda, que lleve yo la Fe. Donde haya error, que lleve yo la Verdad. Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría. Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz. JESÚS NOS DICE: Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Felices ustedes, cuando por causa mía los insulten, los persigan y les levanten toda clase de calumnias. Alégrense y muéstrense contentos, porque será grande la recompensa que recibirán en el cielo. Mateo 5, 10-12.
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    48 ORACIÓN AltísimoPadre nuestro, que quieres que el Reino de tu Hijo se extienda por todas partes y que todos los hombres participen de su salvación. Te alabamos porque has mirado con amor al Paraguay llamando a la vocación cristiana y franciscana al joven Fray Juan Bernardo, quien vivió ejemplarmente lleno del espíritu del Evangelio, de sencillez y de caridad y , ofreciendo su vida para salvar a un hermano Dominico, soportó con valentía el martirio en Caazapá. Te suplicamos, Señor, que si es tu voluntad, le concedas a este siervo tuyo la gracia de los altares y a nosotros danos ardiente deseos de servir a la Iglesia en la nueva evangelización. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén. Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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    49 TERCER DÍA:DOMINGO 30 DE NOVIEMBRE MONSEÑOR PEDRO SHAW - “PA’I PUKU” (1912-1984). Nació en Amberes, Bélgica, el 6 de septiembre de 1925. Sus padres fueron Gustavo Constant Shaw y Matilda de Adriessens. Tuvo 4 hermanos: José, María, Pablo y Teresa. Siendo bastante joven, ingresó a la Congregación de los Oblatos de María Inmaculada, donde hizo su primera profesión religiosa en el año 1946. En su tierra natal fue ordenado sacerdote el 30 de septiembre de 1951. Celebró su primera misa en Gante, Bélgica y poco tiempo después fue enviado como misionero al Chaco paraguayo. Trabajó en el Vicariato Apostólico del Pilcomayo desde el año 1952 hasta 1965, como misionero itinerante, visitando estancias y las comunidades indígenas. De 1965 a 1973 se desempeñó como cura párroco de la iglesia María Medianera, Km. 156 de la ruta Transchaco y luego de la parroquia de Puerto Elsa, de donde fue llamado para el cargo de Vicario Apostólico. Pa’i Puku se hizo un chaqueño más: vestía, comía, hablaba y trabajaba de la forma en la que hacía la gente del Chaco. En el camino de su misión no encontraba obstáculo que no pudiera pasar. Aprendió el idioma de la gente: el castellano y el guaraní. Su labor pastoral la acompañó de un intenso trabajo de promoción humana. Con la consigna “nunca más un niño pobre del Chaco sin escuela y nunca más un enfermo sin auxilio” se ocupó, sobre todo, de la educación de los niños y de la salud de la gente que vivían esparcidos en lugares muy alejados y de difícil acceso. Fundó una escuela-internado y un dispensario que siguen prestando sus servicios a los niños y enfermos hasta hoy. Se le reconoce como fundador de la escuela Pa’i Puku del km 156 y la Radio Pa’i Puku del Km 389 ubicada sobre la ruta Carlos Antonio López. Falleció trágicamente un día jueves 21 de junio de 1984, en la altura del Km. 27 de la ruta Transchaco en la zona cercana al actual Puente Remanso. Fueron 32 años de vida apostólica entregada plenamente al trabajo pastoral. PARA MEDITAR Y REZAR PA’I PUKU NOS DICE: "No todo es alegría en la vida, hay días de sufrimiento y de dolor. En la vida cristiana, en la vida religiosa, sacerdotal y misionera hay días y momentos difíciles, oscuros, en los que uno no sabe qué hacer. También en esos momentos tenemos que dar gracias al Señor, porque son momentos en que Él nos quiere indicar algo, que nos quiere llevar a la conversión, o quiere purificar nuestro amor. ¡Agradezcamos siempre al Señor por todo!". JESÚS NOS DICE: Jesús dijo a sus discípulos: “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia. Mateo 28, 18 – 20. ORACIÓN Señor, Tú que llamaste a Pa'i Puku, Monseñor Pedro Shaw, a que dejara su querida familia en la lejana Bélgica, para anunciar la Buena Nueva de Jesucristo en las tierras del Chaco de nuestra patria Paraguay.
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    50 Te pedimos,Padre, por las familias y grupos humanos evangelizados por tu santo misionero, que los mantengas en la fe, en la esperanza y en el amor de Dios y al prójimo. Señor, Tú que capacitaste a Pa'i Puku, Chaqueño de corazón, a consagrarse total- e íntegramente a su gente para guiarles por los caminos de Dios. Te pedimos, Padre, por nosotros, tus queridos hijos y hijas del Chaco, que nos hagas sentir por medio de Pa'i Puku tu amistad, tu cercanía y tu presencia. Señor, Tú que infundiste a Pa'i Puku, ejemplar siervo de Dios, al Espíritu Santo, que hizo de él modelo y ejemplo de entrega y fidelidad. Te pedimos, Padre, por los obispos y sacerdotes, por los educadores y por todos los fieles, que tu Espíritu también a ellos les haga permanecer firmes en su vocación, así como Pa'i Puku, Monseñor Pedro Shaw. Virgen María, tú que enseñaste a Pa'i Puku, Oblato de María Inmaculada, el amor a tu hijo Jesucristo y a la Santa Iglesia Católica, que le ayudó a ser un misionero incansable. Te pedimos, Madre de Dios y de la Iglesia, por la causa y beatificación de Pa'i Puku, Monseñor Pedro Shaw, que intercedas ante tu hijo Jesucristo Nuestro Señor, Amén Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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    51 CUARTO DÍA:LUNES 1 DE DICIEMBRE DE 2014 SAN ROQUE GONZÁLEZ DE SANTA CRUZ (1576-1628) Nació en 1576, en Asunción, hijo del español Bartolomé González de Villaverde y la mestiza María Santa Cruz, primeros pobladores de la ciudad. Estudió en la escuela del primer obispo de Asunción, Pedro de La Torre, y más tarde, junto con una docena de jóvenes, bajo la dirección del obispo Alonso Guerra y del jesuita Juan Saloni. Durante la visita del obispo del Tucumán, Hernando de Trejo, fue ordenado sacerdote en diciembre de 1958. Dominaba el guaraní por ser su lengua materna y fue enviado como misionero entre los naturales del Mbaracayú. En 1609, siendo párroco de la catedral de Asunción, rechazó el nombramiento de Vicario general de la diócesis, y entró al noviciado jesuita el 9 de mayo de 1609. Como novicio, fue designado para explorar el territorio de los guaycurúes, en la otra banda del Río Paraguay, de donde pasó con Marcial de Lorenzana a fundar el pueblo de San Ignacio Guazú en 1611, allí sentó las bases de la organización política y económica de las reducciones. A finales de 1614, empezó la reducción de Santa Ana y las de Itapua y Yaguapoa. Enviado a la región del río Uruguay, fundó los pueblos de Concepción, San Nicolás, San Francisco Javier y Yapeyú. En 1627 fue nombrado superior de las misiones del río Uruguay y fundó el pueblo de Candelaria en la banda oriental de este río. En 1628, empezó las reducciones de Yjuí y Caaró con Alonso Rodríguez y Juan del Castillo. El hechicero Ñezú, cacique de Ijuí, celoso de la creciente influencia jesuita y no dispuesto a dejar sus costumbres, planeó la muerte de los misioneros de la región. Roque y Alonso fueron asesinados en la reducción de Todos los Santos del Caaró, actual Río Grande do Sul, Brasil, el 15 de noviembre. Durante la confusión del momento, Arasunú, un anciano guaraní, levantó la voz para protestar, era uno de los primeros caciques convertidos en la región del Uruguay, pero un golpe de itaizá en la garganta, le ahogó y acabó con él. Dos días más tarde, el día 17, también acabaron cruelmente con Juan del Castillo en la reducción de Nuestra Señora de la Asunción del Yjuí. San Roque González de Santa Cruz sufrió el martirio a los 52 años de edad y fue canonizado el 16 de mayo de 1988 en Ñu Guasu, junto a sus compañeros mártires Alonso Rodríguez y Juan del Castillo, en el inicio de la histórica visita de San Juan Pablo II al Paraguay. PARA MEDITAR Y REZAR ROQUE NOS DICE: “Nuestro Señor Jesucristo no manda que se predique el Evangelio con ruidos de armas y tropas de combate, sino con el ejemplo de una buena vida y de santas palabras como han hecho los santos apóstoles y varones apostólicos, si es necesario derramando su sangre”. (De la carta de Roque a su hermano Francisco). JESÚS NOS DICE: “Este es el mandamiento que yo les doy: que se amen unos a otros como yo les he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos”. Juan 15, 12-13.
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    52 ORACIÓN Señor,Tú nos diste a Roque González de Santa Cruz, Alonso Rodríguez y Juan del Castillo, como testigos e intercesores de nuestros pueblos de América. Manifiesta una vez más que te fueron agradables sus trabajos, sacrificios y la entrega de su vida por amor a los pobres y concédenos la gracia que te pedimos por su intercesión. Amén. (Pedir la gracia deseada). Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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    53 QUINTO DÍA:MARTES 2 DE DICIEMBRE DEL 2014 MONSEÑOR AGUSTÍN VAN AAKEN (1914-1990) Nació en Kevaler, Alemania, el 16 de julio de 1914. Ingresó al Seminario Menor de la Congregación del Verbo Divino en 1928, en Holanda. Hizo su noviciado en el Seminario “San Agustín”, cursó sus estudios superiores de Filosofía y Teología en el Escolasticado de Bélgica. Fue ordenado Sacerdote el 27 de abril de 1941 en Gante, Bélgica, en plena Guerra Mundial, a la edad de 26 años. En 1949 fue enviado a Argentina, como misionero en la Pampa. En 1960 fue destinado al Paraguay como primer Superior de la Congregación del Verbo Divino. Llegó a Encarnación donde fundó el noviciado de la Congregación del Verbo Divino en Pacu Cuá. Fue consagrado Obispo el 12 de agosto de 1972 por Monseñor Innocenti, Nuncio Apostólico. Como lema para su escudo de pastor eligió la frase "Servir en Caridad". Esta fue la motivación a la que se mantuvo fiel durante toda su vida. Asumió la Prelatura del Alto Paraná en una situación bastante conflictiva. Siguiendo los pasos de su predecesor, continúa las pautas y líneas pastorales de la Segunda Conferencia Latinoamericana de Medellín. El gran desafío del Monseñor Agustín fue la creación de nuevas parroquias; la búsqueda de agentes pastorales que puedan colaborar, dinamizar y aumentar los movimientos de los laicos. Tanto es así que a 10 años de su episcopado, la Prelatura ya contaba con 18 parroquias, unas 360 capillas, seis congregaciones masculinas y 13 femeninas. Conoció muy de cerca los problemas y sufrimientos de la extensa zona bajo su cuidado pastoral, en donde desarrolló su sacrificada y heroica labor misionera durante 26 años. La formación del clero diocesano fue una de sus mayores preocupaciones; para lo cual insistió mucho en la construcción de un Seminario Menor para preparar a los futuros sacerdotes diocesanos. Su sueño se hizo realidad al inaugurar el Seminario Menor Diocesano en la localidad de Juan León Mallorquín, el 1 de mayo de 1987. Alcanzó igualmente su gran anhelo al ordenar al primer sacerdote de su diócesis. Presentó su renuncia canónica, al día siguiente de cumplir sus 75 años, el 17 de julio de 1989, con la satisfacción humilde del deber cumplido. Se retiró silenciosamente a Hohenau (Itapúa), donde murió en el Colegio “San Blas” el 11 de agosto de 1990, dos meses después de haber entregado la Prelatura. Su causa de canonización se inició en la Diócesis de Ciudad del Este. PARA MEDITAR Y REZAR MONSEÑOR AGUSTÍN NOS DICE: “El que trabaja por el bien común, que no sea como un sufrimiento, sino que lo haga con mucha alegría y con amor. Todas las cosas que hacemos por el bien de los demás está bendecidas por Dios”. JESÚS NOS DICE: El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. El cuidador le abre y las ovejas escuchan su voz; llama por su nombre a cada una de sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas sus ovejas, empieza a caminar delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz. Juan 10, 3 – 4.
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    54 ORACIÓN DIOS,VERDAD ETERNA: - Creemos en Ti DIOS, SALVACIÓN Y FORTALEZA NUESTRA: - Esperamos en Ti DIOS, BONDAD INFINITA: - Te amamos de corazón. ENVIASTE AL VERBO SALVADOR DEL MUNDO: - Haz que todos seamos uno en Él. INFUNDE EN NOSOTROS EL ESPÍRITU DEL HIJO: - Para que glorifiquemos tu Nombre. Amén. (Oración de la Congregación del Verbo Divino). Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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    55 SEXTO DÍA:MIÉRCOLES 3 DE DICIEMBRE DE 2014 FRAY LUIS DE BOLAÑOS (1539 - 1629) Nacido en Marchena, provincia de Sevilla, en 1549, muy joven ingresó en la Orden franciscana cerca de su pueblo natal. Allí profesó y realizó sus estudios eclesiásticos y recibió las órdenes sagradas hasta el diaconado. Cuando pasó por su convento fray Alonso de San Buenaventura en busca de misioneros para América, Bolaños decidió unirse al grupo de 22 franciscanos que llegó a Asunción en 1575. Durante diez años trabajó incansablemente al lado del padre Alonso de San Buenaventura, y finalmente fue ordenado sacerdote en 1585 por el obispo dominico Alonso Guerra. El hecho más notable en la actuación misionera del padre Bolaños fue la creación de las «reducciones». Como una respuesta a la dispersión por la vida nómada de los aborígenes el padre Bolaños concibió la idea de «reducirles» en poblaciones fijas y estables. Allí se les enseñaba, junto con la doctrina cristiana, a leer y escribir, a cultivar la tierra, a domesticar animales y las técnicas del arte europeo para la construcción de viviendas, iglesias y capillas, retablos e imágenes, que todavía hoy día podemos contemplar y admirar. Fray Luis escribió la primera gramática guaraní y un vocabulario, que fueron de suma utilidad para los posteriores misioneros de Paraguay. El catecismo aprobado por el Concilio de Lima en 1583 para la enseñanza de la doctrina cristiana fue vertido al guaraní por este misionero; esta traducción fue aprobada por el Sínodo de Asunción en 1603 y se ordenó que fuera utilizada en la enseñanza de la doctrina cristiana. El padre Bolaños, además de enseñar él personalmente, se dedicó a preparar algunos indios más capaces para que, a su vez, ellos enseñaran a los otros indios. Sólo así pudo preparar y enseñar indirectamente a tantos miles de aborígenes, que de otra forma no hubiera podido atender. Es un buen ejemplo de lo que se puede hacer con catequistas bien preparados también en nuestros días; es otra de las lecciones que debemos aprender de este insigne misionero franciscano. Durante más de cincuenta años fray Luis de Bolaños se consagró a la evangelización entre los guaraníes. Desempeñó diversos cargos en la Orden franciscana y fue superior mayor de la Custodia de Paraguay. Murió santamente en el convento de San Francisco de Buenos Aires el 11 de octubre de 1629. La fama de santidad de que gozó en vida, así como los acontecimientos que acompañaron a su muerte movieron a las autoridades eclesiásticas a iniciar su proceso de beatificación. (Tomado de un texto de Julián Heras, OFM). PARA MEDITAR Y REZAR SAN FRANCISCO NOS DICE: “Aconsejo, amonesto y exhorto en el Señor Jesucristo a mis hermanos que, cuando van por el mundo, no litiguen ni contiendan de palabra ni juzguen a otros; sino sean apacibles, pacíficos y mesurados, mansos y humildes, hablando a todos decorosamente, como conviene. Y no deben cabalgar sino apremiados por una manifiesta necesidad o enfermedad. En toda casa en que entren digan primero: Paz a esta casa. Y les está permitido, según el santo Evangelio, comer de todos los manjares que se les sirven”. (De la Regla de los Hermanos menores de San Francisco de Asís). JESÚS NOS DICE: “Jesús eligió a setenta y dos discípulos y los envió de dos en dos delante de él, a todas las ciudades y lugares adonde debía ir. Les dijo: “La cosecha es abundante, pero los obreros
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    56 son pocos.Rueguen, pues, al dueño de la cosecha que envíe obreros a su cosecha. Vayan, pero sepan que los envío como corderos en medio de lobos. No lleven monedero, ni bolsón, ni sandalias, ni se detengan a visitar a conocidos. Al entrar en cualquier casa, bendíganla antes diciendo: La paz sea en esta casa. Si en ella vive un hombre de paz, recibirá la paz que ustedes le traen; de lo contrario, la bendición volverá a ustedes” Lucas 10, 1 – 6. ORACIÓN: ¡Oh alto y glorioso Dios!, ilumina las tinieblas de mi corazón y dame fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta, sentido y conocimiento, Señor, para que cumpla tu santo y veraz mandamiento. Amén. (Oración de San Francisco frente al Cristo de San Damián). Padrenuestro – Avemaría – Gloria.
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    57 SÉPTIMO DÍA:JUEVES 4 DE DICIEMBRE DE 2014 MARÍA FELICIA GUGGIARI ECHEVERRÍA – “CHIQUITUNGA” (1925-1959) Nació el 12 de enero de 1925 en Villarrica del Espíritu Santo, Guairá, en el seno de la familia Guggiari Echeverría, y falleció el 28 de abril de 1959 en Asunción. Más conocida como "Chiquitunga", desde muy joven se dedicó al apostolado. A los 16 años formó parte de la Acción Católica, organización en la que luego se desempeñó como dirigente del grupo de las más pequeñas. A partir de allí trabajo sin descanso con los niños en la catequesis, con los jóvenes universitarios y trabajadores, cuidó a enfermos y ancianos; primero en Villarrica y luego en Asunción. Chiquitunga sintió el llamado de Dios a la vida contemplativa. A la edad de 30 años ingresó en el Carmelo de Asunción para tomar el hábito de Carmelita Descalza, en el año 1955. Las Madres Carmelitas Descalzas de Asunción recuerdan: "En los cuatro años que la querida Hermana vivió entre nosotras se caracterizó por su gran espíritu de sacrificio, caridad y generosidad, todo envuelto en gran mansedumbre y comunicativa alegría". En enero de 1959 la entonces Hermana Felicia contrajo una hepatitis infecciosa, lo cual la obligó a quedar internada por poco más de un mes. Luego contrajo púrpura, una rara enfermedad que se manifiesta a través de sangrados internos y moretones en el cuerpo y el rostro, causada por la disminución en la producción de plaquetas. Chiquitunga falleció el 28 de marzo del 1959, a las cuatro de la madrugada, un Domingo de Pascua. Murió rodeada de sus familiares. “Pidió a la madre Priora y a otras dos Madres allí presentes, le leyeran el "Muero porque no Muero” de Santa Teresa de Jesús. Recostada en los almohadones parecía dormir. De pronto se irguió con energía no común y exclamó: “Papito querido, ¡qué feliz soy!; ¡Que grande es la Religión Católica!; ¡Que dicha el encuentro con mi Jesús!; ¡Soy muy feliz!” Y sin borrársele la sonrisa: “Jesús te amo. ¡Qué dulce encuentro! ¡Virgen María!”. Luego de consolar a su madre y hermano, su alma voló al cielo. En su rostro quedó estampada la dulce y característica sonrisa que le había animado en vida. Chiquitunga tenía 34 años de edad. Su causa de canonización se abrió en Asunción el 17 de julio de 1997 y el proceso es impulsado por los Padres Carmelitas y las Hermanas Carmelitas descalzas. PARA MEDITAR Y REZAR CHIQUITUNGA NOS DICE: “En todos los trabajos que estoy realizando trato de poner el sello de nuestro espíritu cristiano, porque quiero que todo se sature de Cristo y donde quiera que sea pueda dejar un rayito de luz”. (Notas de su experiencia de apostolado como laica). JESÚS NOS DICE: Ustedes son la sal de la tierra. Ustedes son la luz del mundo: ¿cómo se puede esconder una ciudad asentada sobre un monte? Nadie enciende una lámpara para taparla con un cajón; la ponen más bien sobre un candelero, y alumbra a todos los que están en la casa. Hagan, pues, que brille su luz ante los hombres; que vean estas buenas obras, y por ello den gloria al
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    58 Padre deustedes que está en los Cielos. Mateo 5, 13-16. ORACIÓN Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, que te complaces haciendo tu morada en el corazón de los hombres; te damos gracias por haber hermoseado a tu sierva, la Venerable María Felicia con el fuego de tu amor, impulsándola a gastar su juventud en el apostolado laical y en la inmolación en la vida contemplativa. Te alabamos y bendecimos, porque, con su ejemplar figura, nos manifiestas tu bondad de Padre y Amigo, y las ilimitadas exigencias del verdadero amor. Te rogamos nos concedas por su intercesión, la gracia que ahora te suplicamos, si es para tu mayor gloria y bien de las almas. Amén. (Pedir la gracia deseada). Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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    59 OCTAVO DÍA:VIERNES 5 DE DICIEMBRE DE 2014 MARÍA FLORENCIA DOMÍNGUEZ NETTO - “PICHÉ” (1917-1982). María Florencia Domínguez Netto, conocida con el apodo de Piché, nació el 27 de octubre de 1917 en Asunción, Paraguay, hija de don Pedro Domínguez Servín y doña Julia Netto Olmedo, es considerada la “santa encarnacena”, debido a que a los cuatro años se mudó con su familia a esta ciudad. Su padre fue jefe de la Dirección de Correos. Piché estuvo prácticamente postrada por una enfermedad durante casi toda su vida, de los 65 años que vivió, más de 55 los pasó con gran paciencia en una cama debido a la artritis reumatoide deformante que la tomó desde niña. A pesar de que su cuerpo se fue debilitando, fue creciendo en ella la entrega confiada y a los 23 años se consagró a Dios con el voto de castidad. Ante los terribles dolores articulares y que se agudizaban decía a su médico tratante Dr. Pedro Acosta Moreno: “son caricias de mi Jesús” “las dulces caricias de mi Jesús” y lo decía con una sonrisa, aun cuando estaba ardiendo de fiebre. Piché tuvo la valentía de ir vivir en una casita, que ella misma cuidaba, con ayuda de otras personas, y donde pudo dedicarse con más libertad a sus devociones y a su misión de consolar y animar a los demás con el ejemplo de su paciencia. El 3 de setiembre de 1972, diez años antes de su muerte, en una misa celebrada en su casita, pronunció los votos religiosos en el Instituto Reina de la Misericordia y se convirtió en una laica consagrada. En su lecho recibía diariamente a niños y a todas las personas para darles consejos espirituales. Falleció el 17 de noviembre de 1982 y sus restos mortales descansan en el cementerio de Encarnación, donde a diario decenas de personas acuden para pedir milagros por su intercesión. Su causa de canonización se abrió en la diócesis de Encarnación, iniciándose la Investigación diocesana sobre la vida, virtudes y fama de santidad el 25 de marzo de 1992. PARA MEDITAR Y REZAR PICHÉ NOS DICE: “No debes apenarte y preocuparte tanto por mi salud. Sabrás que sólo son dolencias del cuerpo, que con los años se agravan y no puedo ya normalizarme, va flaqueando poco a poco; pero ten en cuenta que sólo es en la fuerza física, que espiritualmente me siento sana, fuerte y feliz, porque me siento cerca de mi buen Jesús: no puedes darte idea de lo que eso representa para mí, de lo es que sentirse amada y mimada por Él; porque me ama me envía el dolor, es una bendición vivir atada a su cruz por 52 años ya. Sus ‘caricias’ son la muestra de ese amor, de que se digna amarme como sólo Él sabe hacerlo…Por eso, cuando tengas alguna contrariedad, algún pequeño sufrimiento, no pienses que Dios te abandona, no, al contrario, es porque te quiere, y Él sabe que será para algún bien tuyo”. (Carta a su sobrino del 3 de febrero de 1979).
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    60 JESÚS NOSDICE: “Vengan a mí los que van cansados, llevando pesadas cargas, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy paciente y humilde de corazón, y sus almas encontrarán descanso. Pues mi yugo es suave y mi carga liviana.” Mateo 11, 28-30. ORACIÓN Dios Todopoderoso: Te pedimos aumentes nuestra fe, esperanza y caridad. Así sabremos vivir cumpliendo tu voluntad, cualquiera sean las circunstancias de nuestra vida. Tú concediste a tu sierva María Florencia (Piché) constancia y fortaleza para servir, desde su lecho de enferma, a toda la Iglesia. Concédenos la gracia que te pedimos, la gracia de ver reconocidos sus méritos como modelo de vida cristiana. Otórganos imitar su ejemplo y amar Tu voluntad siempre y, en toda ocasión. Por Cristo Nuestro Señor. Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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    61 NOVENO DÍA:SÁBADO 6 DE DICIEMBRE DE 2014 MONSEÑOR ISMAEL ROLÓN SILVERO (1914 – 2010). Nació en Caazapá el 24 de enero de 1914. En 1927 ingresó en el Seminario Salesiano de Manga, Uruguay. El 23 de noviembre de 1941 fue ordenado sacerdote. Fue director del Colegio Monseñor Lasagna y párroco de la parroquia María Auxiliadora, hasta que fue nombrado Prelado de Caacupé, el 2 de agosto de 1960. Fue ordenado obispo en la Basílica, el 23 de enero de 1966. Ese mismo año se erigió la Diócesis de Caacupé, siendo su primer obispo Ismael Rolón. Abrazado con amor a su misión sacerdotal, vivió sus años de lucidez, fiel a sus celebradas homilías en Caacupé, orando por la libertad de su pueblo. El 16 de junio de 1970 fue promovido como Arzobispo de Asunción y tomó posesión el 19 de julio del mismo año, permaneciendo en la sede diocesana hasta el año 1989. Durante el ejercicio de su episcopado, fue presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya durante varios periodos, representó a dicha conferencia en encuentros internacionales. En su larga vida episcopal, fue miembro del Consejo permanente de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), presidió la Comisión Episcopal para el Seminario Mayor Nacional y fue obispo responsable del Equipo Nacional del Clero. Se destacó por su postura firme y decidida frente a los abusos de la dictadura stronista y por sus valientes homilías. Cuando se percató del avasallamiento del gobierno de Alfredo Stroessner contra los Derechos Humanos, abandonó el Consejo de Estado en 1971. En 1978 visitó la cárcel de Emboscada, donde el Gobierno tenía prisioneros a numerosos presos políticos, sin proceso. En 1987 y en 1988 convocó a sucesivas e históricas “Procesiones del Silencio”, en protesta por la violencia y las injusticias promovidas desde el Gobierno de Stroessner. Por esa época, siempre en defensa de las libertades públicas y los derechos humanos, decidió suspender el tradicional Tedéum, bendición impartida el 15 de agosto en la Catedral de Asunción, con participación del jefe de Estado. Monseñor Rolón le dio nueva estructura a la Curia Pastoral iniciando varios departamentos que hasta hoy funcionan en la arquidiócesis. Durante su mandato como presidente de la CEP acompañó con entusiasmo la visita de Su Santidad Juan Pablo II al Paraguay en mayo de 1988. Falleció el 8 de junio de 2010 a la edad de 96 años. (Texto del Padre Carlos Heyn, SDB). PARA MEDITAR Y REZAR MONSEÑOR ROLÓN NOS DICE: “Dios está de parte de la concordia, de la verdad, de la justicia, y con Él, también la Virgen que nos ama como a hijos suyos. El materialismo y la ambición del dinero y la corrupción nos mantienen enlodados; y la vergonzosa impunidad, causada por la incapacidad o deshonestidad, o cobardía de los responsables de la justicia y del progreso, salvo honorables excepciones, impide el avance de los hombres de buena voluntad. Pero Dios, justo y misericordioso, creador y padre nuestro, no nos abandonará”... “En la religión no todo es palabras y rezos; es, ante todo compromiso personal y social. El mandamiento principal es el amor mutuo, el respeto mutuo, es la solidaridad” (Desde mi oasis IV. Ed. Don Bosco. Pág.146 y 48). JESÚS NOS DICE:
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    62 “Yo soyel Buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. No así el asalariado, que no es el pastor ni las ovejas son suyas. Cuando ve venir al lobo, huye abandonando las ovejas, y el lobo las agarra y las dispersa. A él sólo le interesa su salario y no le importan nada las ovejas. Yo soy el Buen Pastor y conozco los míos como los míos me conocen a mí, lo mismo que el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Y yo doy mi vida por las ovejas” (Juan 10, 11-15). ORACIÓN Dios todopoderoso y eterno, que elegiste a Monseñor Ismael Rolón como pastor de tu Iglesia, concédenos que arraigue en nuestros corazones lo que él nos enseñó inspirado por ti, y que interceda ante tu misericordia aquel que nos diste como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos (Misal Romano. Común de pastores). Padrenuestro – Avemaría – Gloria. VÍSPERAS DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN
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    63 Domingo 7de diciembre de 2014 SAN ALONSO RODRÍGUEZ OLMEDO (1598-1628) Nació en la ciudad de Zamora, España, el día 10 de marzo de 1598. Sus padres fueron don Gonzalo Rodríguez y doña María Olmedo, cristianos fervorosos. Entró en la Compañía de Jesús, en el Noviciado de Villagarcía, el 25 de marzo de 1614. Ya estaba destinado a los estudios de Filosofía en Pamplona cuando recibió la misión de partir a América. Zarpó de Lisboa el 4 de noviembre de 1616 en la expedición del P. Juan Viana, SJ, Procurador de Chile y Paraguay, que traía misioneros para la zona austral de América. Llegó a Buenos Aires el 15 de febrero de 1617. Fue destinado al Colegio Máximo de Córdoba a continuar sus estudios de Filosofía. Hizo el magisterio en la misma ciudad de Córdoba. En 1620 inició la Teología. Fue buen alumno en teología. Los Superiores y profesores resaltaron siempre en sus informes sus dotes de inteligencia y prudencia. Incluso le confiaron para los actos públicos la "solemne defensa" de las tesis de Teología, distinción que se reserva a los mejores estudiantes. En los informes de 1623, se le considera dotado de juicio y prudencia, aprovechado en letras y con capacidad para la docencia. El provincial dice de él que “será hombre de gobierno”. Fue ordenado sacerdote en 1624 en Córdoba, Argentina. En 1626, aún sin completar su formación, fue enviado a las misiones entre los guaycurúes, situadas frente a Asunción, al otro lado del río Paraguay. Fue el primer jesuita en aprender la difícil lengua de los guaycurúes. En 1628, pasó a las misiones guaraníes del Paraná. Poco después de su llegada a Itapúa, fue designado para acompañar a Roque González en la fundación del pueblo de Todos los Santos del Caaró, en la banda oriental del río Uruguay. Ñezú, hechicero y cacique de Yjuí, decidió oponerse al proyecto. Dio a Caarupé, cacique de Caaró, la orden de matar a los misioneros con esta motivación: «para que sigamos en nuestro ser y cantos antiguos”. El 15 noviembre, estando reunidas 200 personas en la plaza del nuevo poblado para presenciar la instalación de una campana, aparecieron de sorpresa los conjurados y en un descuido atacaron a golpes de hacha matando a Roque. Al oír el alboroto, salió Alonso de la iglesia y fue igualmente agredido a golpes de «itaizá» (hacha de piedra). Los agresores se ensañaron con los cadáveres y los arrastraron a la iglesia, donde destruyeron cuadros e imágenes. Mataron también ese día al viejo cacique Arasunú, que tuvo el valor de protestar y luego incendiaron la iglesia con los cadáveres dentro. San Alonso Rodríguez sufrió el martirio a los 30 años, fue canonizado el 16 de mayo de 1988 en Ñu Guasu, junto con sus compañeros Roque González de Santa Cruz y Juan del Castillo, en el inicio de la histórica visita de San Juan Pablo II al Paraguay. PARA MEDITAR Y REZAR ALONSO NOS DICE: “Esta misión de Encarnación, que es la principal y mejor que al presente tenemos, por estar la gente buena, casa e iglesia acabada, buena música, el sitio del pueblo de lo mejor que he visto en mi vida, con haber visto muchos buenos en España. Está sobre un cerro de dos cuadras y más de altura, y al pie de él, el mejor río del mundo que es el Paraná, por una
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    64 banda montes,altísimos, por otra, campos inmensos... Once son las reducciones de este Paraná y Uruguay, y solas cuatro tienen con que pasar bien pobre y modestamente, y, por esta causa pasamos mucha pobreza y dificultades en todo, pero las paso con gusto por el bien de estos pobres”. (Carta de Alonso a su compañero jesuita Alonso Ovalle, 30 de julio de 1627). JESÚS NOS DICE: “Yo les digo a ustedes, mis amigos: No teman a los que matan el cuerpo y después ya no pueden hacer nada más. ¿No se venden cinco pajaritos por dos monedas? Pues bien, delante de Dios ninguno de ellos ha sido olvidado. Hasta los cabellos de ustedes están contados. No teman, porque ustedes valen más que muchos pajaritos.” Lucas 12, 4-7. ORACIÓN: Señor Dios, que fortaleces a los mártires y premias a los que anuncian tu palabra, tu pueblo se alegra hoy por el testimonio de Roque González, Alonso Rodríguez y Juan del Castillo. Concédenos la gracia de imitarlos en el seguimiento de Cristo y en el servicio a los pobres y danos la gracia que te pedimos. Amén. (Pedir la gracia deseada). Padrenuestro. Avemaría. Gloria.