La orientación sexual homosexual se define como la atracción sexual, afectiva y emocional hacia individuos del mismo sexo. Cualquiera que haya conocido de cerca el drama de una persona homosexual siente una mayor comprensión y aprecio por el sufrimiento que experimentan. Aunque no es fácil, los homosexuales no deben dejarse llevar por planteamientos fatalistas y la idea de que no pueden cambiar, ya que la homosexualidad no es una enfermedad o trastorno mental según muestran investigaciones científicas.