Ecuador tiene una gran biodiversidad de especies de plantas y animales, pero enfrenta muchas amenazas como la pérdida de hábitat y el crecimiento de la población. La conservación debe ser parte integral de la agenda de desarrollo del país e incluir la participación de la sociedad y los pueblos indígenas. Ecuador también debe moverse hacia una economía más sostenible que reduzca su dependencia del petróleo y promueva industrias como el turismo.