En este pasaje, la reina Clitemenestra expresa su angustia y resentimiento hacia su esposo Agamemnón, al que acusa de haberla utilizado como medio para lograr sus fines, incluida la oferta de su hija en sacrificio a Artemisa. Ella manifiesta su desesperación por la guerra y la belleza de Helena, que ha causado malestar entre los aqueos. A pesar de su sufrimiento, Clitemenestra se muestra dispuesta a hacer un sacrificio, reflejando la complejidad de su rol como esposa y madre en medio de la tragedia.