Este documento analiza los desafíos que enfrentan los niños al constituir su subjetividad en la actual "modernidad líquida", donde las instituciones, funciones y afectos se vuelven inestables. Advirtiendo sobre los riesgos de clasificaciones diagnósticas basadas solo en observables conductuales, que pueden ocultar problemas subyacentes. También plantea la necesidad de contextualizar las dificultades de los niños en lugar de atribuirlas a causas biológicas aisladas, y examina cómo la escuela y la clínica