La teleinmersión permite captar los movimientos y aspectos de los usuarios a través de una red de alta velocidad para que puedan compartir experiencias virtuales como si estuvieran juntos físicamente. Aunque falta mejorar detalles como el tacto y el olfato, puede usarse para la educación y la medicina, permitiendo que un profesor dé clase o un cirujano asista una operación desde la distancia. Requiere gran ancho de banda, poco retardo y pérdida mínima de datos para lograr una conexión estable sin interrup