La telemedicina se define como la prestación de servicios médicos a distancia utilizando tecnologías de información y comunicación. Aunque el concepto parece reciente, existen antecedentes de diagnósticos a distancia desde la invención del teléfono. La telemedicina tiene ventajas como la atención rápida de pacientes y la reducción de distancias, pero también riesgos como diagnósticos erróneos y la pérdida de la relación médico-paciente.