La tasa de desempleo entre inmigrantes en España ha disminuido del 35% al 34% en septiembre, pero esto se debe en gran parte a la emigración de extranjeros ante la falta de oportunidades laborales. En total, el número de parados extranjeros ha bajado, sin embargo, también ha disminuido la población activa y la tasa de paro general se mantiene en un récord del 25,02%. A pesar de la disminución en el desempleo de inmigrantes, el panorama laboral es grave, con un aumento de familias sin empleo y un descenso en el número de personas que buscan trabajo.