Las instalaciones eléctricas permiten transportar y distribuir energía eléctrica desde el punto de suministro hasta los equipos que la utilizan. Incluyen elementos como tableros, interruptores, transformadores y cables. Pueden ser abiertas, aparentes, ocultas u ocultas. Los objetivos de una instalación eléctrica son distribuir la energía de manera segura y eficiente. Existen diferentes tipos de instalaciones como residenciales, industriales, comerciales y en edificios.