El documento presenta una leyenda del Mohán, un espíritu que vive en las grutas del río Magdalena. Se describe al Mohán como un personaje de piel oscura, cabellera larga y ojos brillantes, que usa prendas de piel de tigre y sombrero de jipijapa. Fuma tabaco del que hace coronitas de humo para preguntarle a las nubes si lloverá, y ama a las mujeres hermosas a las que puede robar.