Para conectarse a Internet se necesitan varios elementos como un terminal (ordenador, teléfono, etc.), una conexión (línea telefónica, cable, etc.), un módem, un proveedor de acceso y un navegador. Internet permite el intercambio de información entre ordenadores de todo el mundo de forma universal, fácil de usar y económica. Los servicios más populares son la web, el correo electrónico, los chats, foros, blogs y redes sociales.