El documento describe las crecientes amenazas a la seguridad en Internet y estrategias para reducirlas. Señala que los ataques cibernéticos han generado fraudes generalizados y problemas para empresas y consumidores. Cisco cree que los gobiernos deben fomentar la concienciación sobre la seguridad, educar a los usuarios y aplicar la ley contra los delitos cibernéticos, pero no regular directamente la seguridad debido a que la regulación puede limitar la innovación y no mantenerse al día con las nuevas amenazas.