La Internet de las Cosas se define como la red que conectará una gran cantidad de objetos y dispositivos a Internet. Estos objetos tendrán cierta inteligencia y podrán interactuar y colaborar entre sí. La Internet de las Cosas puede aplicarse a sectores como la salud, las fábricas, los hogares y más, trayendo múltiples beneficios a cada uno. Por ejemplo, en los hogares los electrodomésticos podrán programarse automáticamente y en la salud los biosensores monitorearán constantemente la salud de las personas.