Los libros electrónicos ofrecen ventajas como no ocupar espacio físico, ser más baratos de producir y actualizar, y pueden entregarse de forma instantánea. Sin embargo, requieren una fuente de energía para su acceso y los libros impresos son más confiables y fáciles de controlar. Los libros electrónicos usan tinta electrónica sin retroiluminación y están disponibles en formatos como ePub, PDF, DJVU y más, pudiendo accederse a través de dispositivos como Kindle, tabletas y otros.