El documento presenta una evaluación del estado y las perspectivas económicas de Francia, destacando su recuperación tras la crisis y un crecimiento del PIB proyectado del 1.5% para 2016. Se mencionan las ventajas estructurales de Francia, como su capital humano, innovación y costo de explotación competitivo, y se describen reformas recientes destinadas a mejorar la competitividad y la creación de empleo. Estas reformas están destinadas a reducir los costos laborales y facilitar la creación de empresas, con un impacto previsto en el PIB de casi 5 puntos para 2020.