La isotretinoína es un medicamento eficaz para el acné severo pero conlleva riesgos significativos de efectos secundarios, como malformaciones fetales y problemas hepáticos. Su uso debe ser prescrito y supervisado por un médico, especialmente un dermatólogo, debido a su potencial para agravarse en algunos pacientes. La autoformulación de isotretinoína está prohibida y se desaconseja firmemente por el riesgo que representa para la salud.