LA MITOLOGÍA,
             MALAGA
               Y LOS VERDIALES
     (Elucubraciones.... verdialeras)
Una vez más he disfrutado estos días viendo los                    Quizás sea mejor decir que escogió los Montes que
almendros en flor de nuestros montes. Una vez más                   luego habrían de llamarse de Málaga, creando así su
me he parado a pensar cuanto tiempo, cuantos                       fruto más querido y regando con su misma savia
milenios, lleva produciéndose ese prodigio en los                  a la predilecta ciudad, que adquirió como propias
alrededores de mi Málaga.                                           las cualidades de la almendra, esa blanca y jugosa
                                                                   dulzura que, mejorando las amargas, destacan
Adolfo Schulten atribuye a los tartessios
                                                                   la idiosincrasia malagueña.
(siglo XI a. de C.) la introducción en Andalucía del
cultivo del olivo. Según él hemos sido los andaluces los           Y así Málaga nació al pie de un almendro. Y así Málaga
primeros cultivadores olivareros de la mitad                       fue amamantada nada menos que con leche de
occidental del Mediterráneo, antes que los etruscos                almendras, con no menor significado telúrico que en
y, por supuesto, que los focenses de Massalia.                     los casos de Rómulo y Remo ante la loba, o Júpiter
                                                                   ante la cabra Amaltea, o nuestro Habidis ante la cierva.
Pero no es aventurado pensar que la presencia aquí de              Me pregunto yo: así como Roma a la loba del
nuestro almendro sea anterior aún, pues a éste se le               Capitolio o como la Grecia clásica a los símbolos
considera originario del norte de África, de donde                 de Júpiter ¿ha pensado Málaga venerar, o al menos
recibimos oleadas de pobladores pretartessios, y con               celebrar, al almendro?
cuya región tenemos grandes afinidades climatológicas,
mientras que al olivo se le supone procedente del                  ¿Será por saludar devotamente el blanco florecer de
oriente medio, por lo que hubo de necesitar para llegar            los almendros por lo que Málaga celebra en el mes de
a nosotros el puente de un movimiento migratorio.                  enero sus llamadas fiestas de invierno?
                                                                   No lo creo. Porque las fiestas de invierno ni son devotas
Puede que por ser más antiguo, y dueño                             ni tienen contenido histórico o poético. Y qué gran
consiguientemente de mayor experiencia, el almendro,               ocasión hemos perdido, porque aunque hubiese en
frente a la expansión de que ha hecho gala el olivo,               ellas prácticas deportivas no había de entenderse
se desparramase menos y eligiese, con preferencia                  con menos sentido oblativo que las de los atletas en
casi excluyente, Málaga para vivir.                                las clásicas fiestas saturnales, pongamos por caso.
86
          Extracto de la Revista Jábega nº 1, año 1973. © Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga (www.cedma.com)
Tampoco nuestros festejos de agosto, aunque más                      Por otra parte son sugestivas las dos fechas del año
antiguos, parece que tengan este tipo de levadura                    consideradas claves en las costumbres
ancestral; al fin y al cabo tanto su historia como la                de los verdiales: Navidad y San Juan.
misma conmemoración que entrañan casi las
tocamos con la mano.                                                 Está comprobado históricamente que el hombre
                                                                     primitivo de la costa malagueña adoraba a la divinidad
¿Cómo serían y qué sentido tendrían                                  lunar, si bien no era ajeno a la heliolatría. Luna
las fiestas de la Málaga del destete almendral?                      y Sol, protagonistas de la noche y el día, eran los polos
Hace tiempo que lamentando esta deficiencia histórica                del eje religioso de aquellos hombres que recibían
de mi patria chica, vengo rabinando en torno a                       con fervor supersticioso la noche y el día más
esta idea obsesiva. Muchas veces, peripatético, he                   largos del año.
andado por entre los almendros, rabinando ya también
                                                                     El solsticio de verano se celebra de antiguo en la noche
con los pies las tan familiares tierras pizarrosas de
                                                                     de San Juan (del 23 al 24 de junio), viéndose en ello
los Montes de Málaga, en las que con el almendro
                                                                     claramente la inyección de un contenido cristiano
se cría el verdial, ese fandango bailable antiquísimo
                                                                     en una costumbre muy anterior, pagana. El solsticio
que los malagueños tenemos y del que tanto nos
                                                                     de invierno, por otra parte, coincide casi exactamente
queda por conocer. El me ha servido eficazmente para
                                                                     (y esta coincidencia no es casual por lo que al
calmar mi sed anímica, no ya por el deleite de
                                                                     cristianismo atañe) con la Natividad de Nuestro Señor.
su música, sino por lo que me ha sugerido.
                                                                     Y pensemos que, aunque últimamente la fiesta mayor de
Unidos más allá de lo geográfico, yo diría que el verdial
                                                                     los verdiales es el día 28 de diciembre, siempre
es la versión musical del almendro, o, mejor, el
                                                                     se ha iniciado la actividad verdialera en
almendro hecho cante. Ambos han vivido mucho,
bajo un mismo cielo, frente a un mismo mar, entre                    Nochebuena y ha terminado con el año.
unos mismos hombres; y ambos saben mucho de
estos hombres que aún hoy los cultivan al unísono,                   La misma devoción a las ánimas benditas del purgatorio
hombres que, tras trabajar el campo, cantan,                         es una versión cristiana de un acendradísimo culto
bailan o tocan lucidamente por verdiales, pero que                   a los muertos, del pueblo andaluz. Pues bien, la
quizás no entiendan ahora por qué hacen lo que hacen:                principal motivación religiosa de las que perviven
Por qué se ponen esos abigarrados sombreros tan                      en las costumbres de los verdiales es la de las
característicos. Por qué son así. Por qué celebran                   Animas del Purgatorio.
de esta manera la festividad de Navidad                              Después de estas más elucubraciones que
e Inocentes y la de San Juan.                                        consideraciones ¿no vale la pena seguir pensando
Y vuelvo a preocuparme con estas interrogantes, aunque               entre los almendros?
ahora, enervado por la música, epidermis artística
                                                                     Qué más da que se nos pueda caer el pelo si, a
de un fenómeno anterior, voy imaginando que estas
                                                                     todo esto, a los almendros se les ha empezado
fiestas son reminiscencias de celebraciones
                                                                     a caer la flor.
rituales precristianas (¿cultos fálicos?), probablemente
las primeras que conocieran los almendros.                                                                      José LUOUE NAVAJAS




           Extracto de la Revista Jábega nº 1, año 1973. © Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga (www.cedma.com)       87

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  • 1.
    LA MITOLOGÍA, MALAGA Y LOS VERDIALES (Elucubraciones.... verdialeras) Una vez más he disfrutado estos días viendo los Quizás sea mejor decir que escogió los Montes que almendros en flor de nuestros montes. Una vez más luego habrían de llamarse de Málaga, creando así su me he parado a pensar cuanto tiempo, cuantos fruto más querido y regando con su misma savia milenios, lleva produciéndose ese prodigio en los a la predilecta ciudad, que adquirió como propias alrededores de mi Málaga. las cualidades de la almendra, esa blanca y jugosa dulzura que, mejorando las amargas, destacan Adolfo Schulten atribuye a los tartessios la idiosincrasia malagueña. (siglo XI a. de C.) la introducción en Andalucía del cultivo del olivo. Según él hemos sido los andaluces los Y así Málaga nació al pie de un almendro. Y así Málaga primeros cultivadores olivareros de la mitad fue amamantada nada menos que con leche de occidental del Mediterráneo, antes que los etruscos almendras, con no menor significado telúrico que en y, por supuesto, que los focenses de Massalia. los casos de Rómulo y Remo ante la loba, o Júpiter ante la cabra Amaltea, o nuestro Habidis ante la cierva. Pero no es aventurado pensar que la presencia aquí de Me pregunto yo: así como Roma a la loba del nuestro almendro sea anterior aún, pues a éste se le Capitolio o como la Grecia clásica a los símbolos considera originario del norte de África, de donde de Júpiter ¿ha pensado Málaga venerar, o al menos recibimos oleadas de pobladores pretartessios, y con celebrar, al almendro? cuya región tenemos grandes afinidades climatológicas, mientras que al olivo se le supone procedente del ¿Será por saludar devotamente el blanco florecer de oriente medio, por lo que hubo de necesitar para llegar los almendros por lo que Málaga celebra en el mes de a nosotros el puente de un movimiento migratorio. enero sus llamadas fiestas de invierno? No lo creo. Porque las fiestas de invierno ni son devotas Puede que por ser más antiguo, y dueño ni tienen contenido histórico o poético. Y qué gran consiguientemente de mayor experiencia, el almendro, ocasión hemos perdido, porque aunque hubiese en frente a la expansión de que ha hecho gala el olivo, ellas prácticas deportivas no había de entenderse se desparramase menos y eligiese, con preferencia con menos sentido oblativo que las de los atletas en casi excluyente, Málaga para vivir. las clásicas fiestas saturnales, pongamos por caso. 86 Extracto de la Revista Jábega nº 1, año 1973. © Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga (www.cedma.com)
  • 2.
    Tampoco nuestros festejosde agosto, aunque más Por otra parte son sugestivas las dos fechas del año antiguos, parece que tengan este tipo de levadura consideradas claves en las costumbres ancestral; al fin y al cabo tanto su historia como la de los verdiales: Navidad y San Juan. misma conmemoración que entrañan casi las tocamos con la mano. Está comprobado históricamente que el hombre primitivo de la costa malagueña adoraba a la divinidad ¿Cómo serían y qué sentido tendrían lunar, si bien no era ajeno a la heliolatría. Luna las fiestas de la Málaga del destete almendral? y Sol, protagonistas de la noche y el día, eran los polos Hace tiempo que lamentando esta deficiencia histórica del eje religioso de aquellos hombres que recibían de mi patria chica, vengo rabinando en torno a con fervor supersticioso la noche y el día más esta idea obsesiva. Muchas veces, peripatético, he largos del año. andado por entre los almendros, rabinando ya también El solsticio de verano se celebra de antiguo en la noche con los pies las tan familiares tierras pizarrosas de de San Juan (del 23 al 24 de junio), viéndose en ello los Montes de Málaga, en las que con el almendro claramente la inyección de un contenido cristiano se cría el verdial, ese fandango bailable antiquísimo en una costumbre muy anterior, pagana. El solsticio que los malagueños tenemos y del que tanto nos de invierno, por otra parte, coincide casi exactamente queda por conocer. El me ha servido eficazmente para (y esta coincidencia no es casual por lo que al calmar mi sed anímica, no ya por el deleite de cristianismo atañe) con la Natividad de Nuestro Señor. su música, sino por lo que me ha sugerido. Y pensemos que, aunque últimamente la fiesta mayor de Unidos más allá de lo geográfico, yo diría que el verdial los verdiales es el día 28 de diciembre, siempre es la versión musical del almendro, o, mejor, el se ha iniciado la actividad verdialera en almendro hecho cante. Ambos han vivido mucho, bajo un mismo cielo, frente a un mismo mar, entre Nochebuena y ha terminado con el año. unos mismos hombres; y ambos saben mucho de estos hombres que aún hoy los cultivan al unísono, La misma devoción a las ánimas benditas del purgatorio hombres que, tras trabajar el campo, cantan, es una versión cristiana de un acendradísimo culto bailan o tocan lucidamente por verdiales, pero que a los muertos, del pueblo andaluz. Pues bien, la quizás no entiendan ahora por qué hacen lo que hacen: principal motivación religiosa de las que perviven Por qué se ponen esos abigarrados sombreros tan en las costumbres de los verdiales es la de las característicos. Por qué son así. Por qué celebran Animas del Purgatorio. de esta manera la festividad de Navidad Después de estas más elucubraciones que e Inocentes y la de San Juan. consideraciones ¿no vale la pena seguir pensando Y vuelvo a preocuparme con estas interrogantes, aunque entre los almendros? ahora, enervado por la música, epidermis artística Qué más da que se nos pueda caer el pelo si, a de un fenómeno anterior, voy imaginando que estas todo esto, a los almendros se les ha empezado fiestas son reminiscencias de celebraciones a caer la flor. rituales precristianas (¿cultos fálicos?), probablemente las primeras que conocieran los almendros. José LUOUE NAVAJAS Extracto de la Revista Jábega nº 1, año 1973. © Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga (www.cedma.com) 87