Bruno invita a Paula a bailar en una fiesta, contándole trágicas historias de muerte. Paula se casa con Bruno atraída por su seriedad melancólica. Años después, Bruno le propone matrimonio a Paula no por su belleza, sino para que le cuide en caso de vejez o invalidez, contándole la historia de don José, un anciano soltero que murió solo de pulmonía.