El documento habla sobre Jesús como el Amén y el testigo fiel y verdadero de Dios. Señala que Jesús conoce nuestras obras y prefiere que seamos fríos o calientes en nuestra fe en lugar de tibios. Luego discute la cena de bodas del Cordero mencionada en Apocalipsis y otras cenas simbólicas como la Última Cena y la liberación del pueblo de Israel de Egipto, instando a los lectores a estar listos para participar en ritos de humildad.