El documento discute la celebración de Pésaj y la Cena del Señor. Explica que Pésaj conmemora la muerte de Yahshua y que la Torá aún es válida para los creyentes. También señala que la Cena del Señor debe celebrarse en la fecha de Pésaj especificada en la Torá, no en otras fechas determinadas por las denominaciones. Concluye que los humildes aceptan las instrucciones de Yahshua y la Torá, mientras que los que las rechazan lo hacen por orgullo.