El documento plantea las aparentes contradicciones entre la fe cristiana y la ciencia moderna. En particular, se cuestionan relatos bíblicos como la creación, el paraíso y la caída a la luz del conocimiento científico actual. También se duda de que Jesucristo pueda ser realmente Dios encarnado dado el tamaño del universo revelado por la ciencia. Sin embargo, la fe podría alcanzar verdades más profundas sobre el ser humano que no contradicen necesariamente a la ciencia.