El documento explora la historia del antisemitismo y la percepción de los judíos en Argentina desde la ausencia de prejuicios hasta el auge de antagonismos, destacando que a pesar de su presencia histórica, los judíos siguen siendo considerados extranjeros. Se analiza la resistencia del pueblo judío a la asimilación y su vitalidad a través de los siglos, mientras que se plantea el dilema de su identidad nacional en un mundo que los ha perseguido. Finalmente, se señala que la restauración de su patria en Palestina ha sido recibida con indiferencia por la mayoría, que prefiere mantenerse en su diáspora, disfrutando de la prosperidad en tierras cristianas.