El documento describe la sociedad espartana en el siglo V a.C., resaltando la estructura jerárquica y el papel fundamental de los ilotas en el militarismo espartano, lo que contradice la leyenda de los 300 espartanos en las Termópilas. Asimismo, se aborda la educación rigurosa de los jóvenes espartanos, los mitos y la religión que sostenían su cultura militarista, así como la narrativa distorsionada que ha perdurado sobre la figura de Leónidas. Finalmente, se compara la religión persa, más tolerante y racional, con la espartana, centrada en el militarismo y los cultos heroicos.