El K-pop, que comenzó en 1992 con Seo Taiji and Boys, ha evolucionado para convertirse en un fenómeno global que combina diversos géneros musicales y da origen a grupos icónicos como Super Junior y Big Bang. Las agencias que gestionan a estos artistas se encargan de su formación y promoción, y los fans, conocidos como kpopers, son apasionados y leales a sus ídolos. A lo largo de los años, el K-pop ha crecido en popularidad, representando una parte significativa de la ola cultural coreana en el mundo.