El documento describe la teoría del cerebro triuno, el cual consta de tres partes: el cerebro reptiliano (instintos básicos), el cerebro límbico (emociones) y la neocorteza (pensamiento racional). Cada parte controla funciones específicas y tiene implicaciones para la conducta humana y el aprendizaje. La teoría provee un marco para entender la interacción entre las diferentes áreas cerebrales y cómo esto puede aplicarse en el contexto educativo.