La historia de los ordenadores comenzó en 1642 con la invención de la máquina de calcular mecánica por Pascal. En el siglo XIX, Babbage diseñó la máquina analítica, considerada el primer ordenador digital moderno. En la primera mitad del siglo XX se desarrollaron los ordenadores analógicos y de primera generación basados en válvulas. El transistor permitió ordenadores más pequeños y rápidos de segunda generación. Los circuitos integrados llevaron a la tercera generación y ordenadores más flexibles como el IBM 360.