El documento discute cómo el desorden se puede convertir en parte de la vida cotidiana y cómo la pandemia de AH1N1 trastornó el orden habitual de la vida. Aunque tenemos la capacidad de poner orden, a menudo nos acostumbramos al desorden existente y no hacemos el esfuerzo de cambiarlo. El desorden causa miedo cuando no estamos acostumbrados, aunque a menudo damos por sentado los desórdenes comunes como la violencia. Ojalá podamos sacar algo positivo como iniciativas creativas de los desór