Entre las décadas de 1950 y 1970 hubo un período de máxima prosperidad económica mundial. Los países capitalistas experimentaron un fuerte crecimiento durante este período, mientras que en los países socialistas hubo tensiones derivadas de la centralización política y económica impuesta por la Unión Soviética. Se crearon instituciones como el Banco Mundial y el FMI para promover la estabilidad económica global.