La escritura se originó en Mesopotamia con los sumerios y su sistema cuneiforme, mientras que los egipcios desarrollaron los jeroglíficos. Posteriormente, los egipcios evolucionaron el uso del papiro y el pergamino y redujeron el número de pictogramas en su escritura. Más adelante, los fenicios crearon el alfabeto, que evolucionó hasta los alfabetos griego y latino modernos.