A lo largo de la historia, los humanos han utilizado diversos materiales para transmitir textos escritos. Los primeros registros de escritura datan del 3000 a.C. en Mesopotamia y se realizaban sobre piedra o tablillas de arcilla. Más tarde, los egipcios y griegos adoptaron la escritura y utilizaron papiros y pergaminos. Finalmente, con la llegada del papel en el siglo XX se popularizaron otros materiales como las plumas metálicas y los bolígrafos.