Los seres vivos excretan sustancias de desecho producidas por el metabolismo, como dióxido de carbono, agua y compuestos nitrogenados. Este proceso, esencial para el equilibrio interno y la eliminación de toxinas, varía entre organismos, desde difusión simple en invertebrados hasta sistemas complejos como los riñones en vertebrados. Además, las plantas también eliminan desechos a través de estructuras como estomas y glándulas de sal, contribuyendo a su homeostasis.