Las plantas eliminan desechos a través de estructuras como estomas, pelos radicales y lenticelas. Muchos desechos como el CO2 y el agua se reutilizan en procesos como la fotosíntesis, mientras que otros como desechos nitrogenados se almacenan o se utilizan para sintetizar proteínas. Las plantas acuáticas eliminan desechos a través de ósmosis, mientras que las terrestres los almacenan en vacuolas, duramen o hojas caídas.