La fotografía es un arte que captura momentos en el tiempo y transmite emociones e historias. Puede transportarnos a otros lugares y épocas a través de una sola imagen. Una de sus mayores virtudes es su capacidad para capturar rostros y expresiones que pueden interpretarse más allá de barreras culturales. Tomar fotos de la vida cotidiana y compartirlas es una forma de preservar recuerdos para las generaciones futuras.